Resoluciones del caso Lobosco

La lucha colectiva contra el acoso en la Universidad

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“Las situaciones nos llenaron de impotencia en cada ocasión, sentimos la frustración de no contar con las herramientas necesarias para poder frenar estos atropellos, esta lasciva violencia invisibilizada ante los ojos de toda la comunidad de la carrera de Filosofía. Pero hoy decimos ¡BASTA! Basta de impunidad, basta de silencio, basta de esconder la basura debajo de la alfombra porque el olor a podrido nos está asfixiando,

no nos deja respirar.”

(Extracto del texto: ¡Fuera Lobosco, el acosador, de la UNMDP! – Mayo 2017)

 

            A lo largo de este año, lxs estudiantes y graduadxs de la Facultad de Humanidades y de la UNMdP nos organizamos junto a las asambleas por carrera (Trabajo Social, Historia, Geografía, Sociología, Letras, Filosofía, Ciencias Políticas y Psicología) contra el machismo en nuestra institución. En uno de los pocos Consejos Departamentales de Filosofía que tuvimos este año tomamos conocimiento de que el docente Marcelo Lobosco, a cargo de la cátedra de Didáctica Especial para Filosofía, tiene seis denuncias por acoso y abuso de poder tanto a estudiantes como a docentes radicadas desde el año 2011, y que las mismas fueron “desestimadas por falta de pruebas”.

            Ante la gravedad de la situación y el encubrimiento evidente de las gestiones del departamento de Filosofía, de decanato y de rectorado, quienes sostuvieron al acosador Lobosco en la planta docente durante todos estos años, decidimos hacer pública la denuncia. Luego, visibilizamos la figura del docente como acosador, intervenimos el aula donde daba clase y convocamos asambleas para masificar la denuncia. A través de notas en los Consejos Departamentales, el Consejo Académico y el Consejo Superior logramos reactivar el circuito burocrático donde tiempo atrás las autoridades archivaron las denuncias. No nos quedamos esperando de brazos cruzados: continuamos organizados con un plan de lucha votado en asamblea. Cortamos las calles para exigir una respuesta de las autoridades y movilizamos a cada una de las instancias para exigir medidas contundentes. Mientras tanto, la Decana María Coira y el Rector Francisco Morea únicamente salieron a hablar con los medios para aclarar que “no eran cómplices” sin sentar siquiera un posicionamiento de solidaridad con las víctimas.

            A lo largo de todos esos meses durante los cuales visibilizamos la existencia del docente acosador y exigimos su destitución del cargo, el Departamento de Filosofía no sesionó por decisión de la gestión de la carrera y permitieron que el acosador se ausente de las clases por “carpeta médica”. En el Consejo Académico, cientos de estudiantes pedimos el inicio del juicio académico. La decana intentó evadir su responsabilidad pidiéndonos que vayamos al Consejo Superior y alegó que no tenía la potestad para iniciar dicha acción. Una nueva mentira de la decana para continuar encubriendo a Lobosco. La Ordenanza de Consejo Superior pertinente indica claramente que sí podía hacerlo.

Dos semanas después, con el conflicto aún latente debido a las actividades y las  intervenciones organizadas desde la Asamblea de Humanidades y los espacios de base por carrera, cientos de estudiantes movilizamos a Rectorado para exigir el inicio del juicio académico a Marcelo Lobosco. Allí vimos que las máximas autoridades de la institución querían seguir pateando el asunto. Luego de la intervención de nuestrxs compañerxs de la carrera de Filosofía y el pedido manifiesto de medidas urgentes, logramos que la decana inicie la comisión instructora para estudiar las denuncias radicadas contra el docente.

            Pasaron los meses, pasó muchísimo tiempo, pero finalmente, luego de 6 años, llegó una victoria concreta para la comunidad universitaria y la sociedad marplatense en general: la comisión instructora decidió que es pertinente iniciarle Juicio Académico a Marcelo Lobosco. Queda únicamente un control de las resoluciones en Rectorado y las firmas correspondientes de las autoridades de nuestra Universidad para que se efectivice la medida. Y, una vez iniciado el juicio académico, la decana María Coira debe suspender a Lobosco como prometió en el Consejo Superior.

            Frente a esta situación, una cosa es segura: lxs estudiantes y graduadxs, desde abajo y organizadxs en asambleas contra el machismo en nuestra Universidad, logramos que se le inicie el juicio académico a un docente acosador que se manejó impunemente a lo largo de los años en los que dio clase en nuestra Facultad. Desde hace cinco meses y hoy más que nunca, logramos que ya no sea así.

            Sin embargo, las consecuencias del “caso Lobosco” no terminaron en estas resoluciones. Mientras la comisión instructora se constituía y el inicio de la misma se visibilizaba como una victoria de todxs lxs estudiantes y graduadxs, a nuestra compañera Sonia López, una de las personas que llevó adelante la denuncia pública contra Lobosco y contra la complicidad de las autoridades de la UNMdP en varios medios de comunicación, le iniciaron un sumario por una denuncia infundada.

            Valeria Pensel es la instructora sumariante que decidió cajonear las denuncias que tenía el docente acosador Lobosco entre 2011 y 2015 por considerar que “no había pruebas suficientes” para iniciar un juicio académico contra su persona. Sin embargo, midió con distinta vara la causa contra nuestra compañera a quien le inició el proceso de sumario con tan solo una denuncia por una supuesta “falta de respeto” realizada por Ana Caro (ex secretaria del Departamento de Filosofía, ver link: https://colectivomundoxganar.org/2017/07/28/otra-persecucion-politica-en-humanidades/).

            Hace unos días nos enteramos de que Valeria Pensel se excusó del sumario iniciado contra nuestra compañera y el proceso quedará a cargo del Dr. Ireneo Hugo Di Matteo. Por lo anteriormente mencionado, consideramos la renuncia de Pensel una victoria consecuencia de la defensa expuesta por nuestra compañera y de la solidaridad de las organizaciones, las asambleas por carrera y lxs compañerxs que se acercaron el día de la declaración.

            Más allá de esta pequeña victoria, convocamos al conjunto de la comunidad a continuar en estado de alerta y movilización hasta que se haga efectiva la destitución de Marcelo Lobosco y cese la persecución política contra nuestra compañera.

 

¡Fuera Lobosco y todos los acosadores de la UNMdP!

¡Basta de judicializar la política! ¡Basta de misoginia y proscripción!

¡Basta de perseguir a nuestra compañera,

la Profesora Sonia López!

Ante el intento aleccionador, juntxs gritamos: ¡Ni un paso atrás!

¡Si tocan a unx, nos tocan a todxs! ¡Arriba lxs que luchan!

 Colectivo Mundo x Ganar

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Otra persecución política en Humanidades

 

 

Sumarean a compañera por luchar contra el acosador Lobosco

 

Tras lograr el inicio de juicio académico contra el acosador Lobosco y haber evidenciado la complicidad de la Facultad y la Universidad, llegó el vuelto: en los últimos días fuimos notificados del avance de un sumario contra nuestra compañera Sonia López Hanna por una supuesta falta de respeto a la por aquel entonces Secretaria del Departamento de Filosofía y Fiscal Ana Caro en… ¡marzo de 2014! Todo apenas unos días después del Consejo Superior donde logramos el inicio del juicio académico

Somos fuertes, nuestros ideales no se quiebran, no transamos y en un territorio dominado por el oscurantismo mafioso, eso no es gratis. Nos maltratan en situaciones públicas, nos gritan, nos provocan, nos mienten, ocultan información, manipulan lo público según sus caprichos mientras actúan como si nosotros fuéramos los que pensamos mal, nos psicopatean, buscan infiltrarnos, ponen agentes a inventar cosas, nos amenazan por lo bajo o en la calle, nos perjudican en los concursos, nos miran con la bronca de quien quiere seguir siendo impune y ya no tiene más alfombra para esconder la basura. Todo este accionar que hemos sufrido de manera colectiva, tiene la modalidad aún más siniestra por apuntar especialmente contra una persona, contra una mujer, negra, trabajadora, que no transa y no calla. La persecución política contra la Asamblea de Filosofía, el Colectivo de Filosofía y el Colectivo Mundo x Ganar, se personificó sistemáticamente, a lo largo de una década en la figura de nuestra compañera Sonia López Hanna. Cada vez que hemos llevado a cabo procesos políticos que expusieron las miserias de la casta que comanda la Facultad desde el ’83, la respuesta fue la judicialización de la protesta, de la política y la búsqueda de sanciones por el hecho de participar. El encarnizamiento es salvaje, la violencia de clase y misógina que ha sufrido nuestra compañera llegó al límite más de una vez. Nunca antes, ningún otro actor político fue perseguido de esta forma. No toleran que una mujer haga política, no toleran que no pueden achacarle nada, no toleran su capacidad, lo único a lo que siempre apelan es a su carácter. ¡Pero vaya que progres los de Humanidades! Ahora exigen que se cumplan las patriarcales leyes de conducta femenina. 

Una “falta de respeto” que reflota tres años y medio después

Como consecuencia no explícita del conflicto desatado ante el caso Lobosco, las gestiones de Humanidades, encabezada por Coira, y del Departamento de Filosofía, dirigida por Britos y el “Ruda” Rodríguez, sufrieron un resquebrajamiento interno y decidieron hacer un nuevo intento aleccionador.

Encontraron un pedido de sumario para Sonia realizado por la ex-secretaria del Departamento en marzo de 2014, la fiscal Ana María Caro. La denuncia es un absurdo total: solicita un pedido de disculpas públicas por el supuesto maltrato verbal de parte de Sonia.

Resulta imposible disociar ese hecho de lo que pasaba por aquel entonces, cuando el Departamento se encontraba acéfalo, con lo cual -según explicita en su denuncia la propia Caro- era ella quien administraba la carrera. Justamente, las quejas que llevábamos adelante en aquel entonces eran por el manejo discrecional de la información, del co-gobierno, por parte de la secretaria. Ante las denuncias por dichas irregularidades, la respuesta fue un sumario inventado. El esquema de siempre, durante 10 años, no sólo no perdió vigencia sino que en esta ocasión tuvo doble función: primero ocultar el manejo arbitrario de la información pública, ahora aleccionar por las consecuencias del caso Lobosco.

Mención aparte merece la denunciante: Ana María Caro es fiscal en el Partido de General Alvarado y es conocida públicamente por sus cuestionadas actuaciones en los casos de Laura Iglesias, la trabajadora social asesinada por la policía; de Lautaro, el menor torturado por la policía a causa de su militancia y su condición sexual; o del bebé mutilado, encontrado en una zanja. Aún hoy nos seguimos preguntando: ¿Por qué una fiscal provincial administraba el Departamento de Filosofía? Cuando decimos que hay intereses inconfesables no es metafórico

Un expediente flojito de papeles

El expediente tiene falencias por todos lados, que evidencian los objetivos políticos que persigue. Por un lado, hay dos garantías constitucionales como lo son el derecho a la defensa y la igualdad ante la ley que no fueron respetados.

Primero, se notifica a Sonia tres años y medio después de una supuesta agresión para la cual es complejo la reconstrucción de pruebas en su defensa, sumado a que todos los elementos que la involucran son las declaraciones de la misma Ana María Caro y una sola testigo: Carolina Webb (auxiliar del Departamento de Filosofía). No se convocó a ningún otro testigo que pudiera haber aportado una mirada diferente, ni se contempló un descargo de Sonia, como obligan los reglamentos.

Segundo, no se está juzgando con la misma vara. La instructora que ordena el inicio de sumario, Valeria Pensel, es la misma que rechazó el inició de un sumario contra Marcelo Lobosco cuando tenía siete denuncias en su contra por abuso. ¿Cuál es el criterio por el que a Lobosco no se lo investigó y si a Sonia? Solamente son dos: el factor político y la misoginia con la que se manejan las gestiones de Humanidades y la Universidad.

Entre el sinfín de irregularidades nos encontramos también con la fecha en que se reflota el expediente. En noviembre de 2015 se confirma el dictamen de la instructora sumariante (un año y medio investigando una “falta de respeto”) y recién el 29 de mayo de 2017 el Rector instruye el sumario. No es casualidad que el expediente haya salido de la siesta días después que lográramos el juicio académico contra Lobosco.

Record Negro: 10 años de persecución política en Humanidades. ¿Hasta cuándo?

Para que sea más claro y gráfico, he aquí sólo una muestra con los hechos más groseros de estos 10 años de persecución.

– 2007. Filosofía huele a podrido. En el marco de una serie de denuncias públicas por parte de la Asamblea de Filosofía, en las cuales se explicaba que había expedientes de concursos desaparecidos del circuito administrativo, el entonces director de la carrera -Manolo Comesaña- realizó una lista negra con el nombre de ocho estudiantes y graduadxs que participaban o habían participado como consejeros departamentales por la lista de la Asamblea. Este criterio abiertamente persecutorio y antipolítica fue explicitado por el propio Comesaña en su denuncia. Entre esos nombres aparecía el de Sonia López. Finalmente, tras asambleas, festivales y movilizaciones, la denuncia se desestimó.

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– 2008. Registro de antecedentes en Sociología. En un contexto de mucha movilización por la elección de Rector -proceso en el cual se consiguió aprobar la necesidad de un comedor y subsidios para fotocopiadoras de los Centros de Estudiantes, entre otras reivindicaciones- así como de lucha por lograr registros de antecedentes y concursos transparentes en la flamante carrera de Humanidades, el modo en el que nuestra compañera logró la designación por el cargo en el cual aún hoy desempeña funciones es muy ilustrativo. Se realizó un registro de antecedentes en el Dpto. de Sociología, Sonia quedó en los primeros lugares del orden de mérito. Cuando debía ser aprobado en el Consejo Académico la gestión propuso sacarla de dicho orden de mérito -no se esforzaron en esgrimir argumentos-, el Ruda -Rodolofo Rodríguez, quien comandaba la política del Académico y hoy hace lo propio en el Dpto. de Filosofía- se asomó por la ventana y cuando se trataba el tema realizó el gesto de los emperadores: pulgar para abajo. Con estudiantes y graduados agolpados en la puerta se logró que algunos votos se dieran vuelta ante tal mamarracho y se hizo justicia.

– 2010. Lugar de trabajo por CONICET. Nuevamente sin esgrimir un sólo argumento, cuando en el Consejo Académico había que cumplir con el trámite de la formalidad, aprobar la solicitud de lugar de trabajo efectuada por una becaria, se votó en contra. La gestión de la entonces decana Rosenthal se llevó un oscuro mérito: no se registra un hecho similar en toda la historia de la Facultad. Como no podía ser de otra manera, la perjudicada era la Profesora Sonia López. Finalmente, luego de una junta de firmas, presentaciones en Rectorado y de vuelta en el Académico, se logró aprobar el lugar de trabajo. Esto no tiene otra explicación que la de venganza política.

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– 2011. Sumario por la toma del 2009. En Diciembre de 2009 la Decana Rosenthal y sus consejeros académicos adictos pretendían alterar, nuevamente sin presentar argumentos, todos los jurados correspondientes a 11 concursos docentes cuyo trámite de regularización había estado llevando adelante el Consejo Departamental de Geografía. La Asamblea de Humanidades decidió por aquel entonces varias medidas de fuerza para garantizarlo: entre ellas, la ocupación del pasillo de Decanato, como señal de protesta. Luego de muchas idas y venidas, los concursos en Geografía continuaron su trámite con los jurados elegidos por el Consejo Departamental. La gestión no pudo alterarlos, pero la represalia llegó un año y medio después: Por cada concurso, un procesado. 11 concursos transparentes, 11 compañerxs procesadxs. Todo un mensaje político. La única graduada entre lxs denunciadxs fue, una vez más, nuestra compañera. Luego de movilizaciones y medidas de fuerza, se logró la desestimación del sumario.

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– 2012. Registro de Antecedentes para Historia de las Ciencias. El 11 de Julio se materializó el registro de antecedentes correspondiente a una ayudantía de primera para la cátedra de Historia de las Ciencias, aprobado previamente en el Consejo Departamental de Filosofía. La composición del registro respetaba la constitución de los tres claustros. La comisión examinadora tuvo en cuenta, como principales criterios, la especificidad de la asignatura objeto del registro, además de la experiencia en docencia y las publicaciones específicas. Resultó ganadora: Sonia López Hanna. No obstante, el Dr. Gil -en ese entonces consejero departamental y luego director del departamento.-, tras ausentarse a la comisión, hizo un dictamen en su casa y lo presentó. Para variar, sin un sólo argumento, ubicaba a la ganadora del registro en el último lugar del orden de mérito. Cabe aclarar que la comisión estaba compuesta, entre otrxs, por el entonces titular de la cátedra en cuestión, Javier Viau, quien un tiempo después presentaría su renuncia producto de las presiones que ejerció la gestión del Dpto. (véase esta entrevista). El tema se trató en el Consejo Departamental y con la complicidad del graduado Assalone -quien usurpaba el cargo de la Asamblea de Filosofía- y Phrónesis -hoy en día, Mayéutica-, se decidió rehacer el registro, cosa que jamás sucedió. El cargo desapareció.

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– 2013. Práctico de Filosofía Política. Dada la política de la Facultad, lxs becarixs de CONICET con lugar de trabajo radicado en esta unidad académica, tenían la posibilidad de trabajar en el práctico de una cátedra. Sonia López, tras haber logrado sortear la negación de su lugar de trabajo, radicó sus clases en la cátedra de Filosofía Política. Durante 2012 no hubo mayores inconvenientes, pero para el 2013 la decisión cambió sin siquiera pasar por el Consejo Departamental. La docente de la cátedra y actual directora del Departamento, Patricia Britos, recomendaba a lxs estudiantes no cursar el práctico dictado por Sonia porque de ser así no aprobarían la materia. Como las amenazas no alcanzaban, tampoco figuraba el práctico en la grilla de horarios. Así de simple, proscribieron a nuestra compañera: no la querían frente a los estudiantes. Nunca más se abrió esa comisión.

– 2014. Difamaciones organizadas. A lo largo de los años, como ya hemos mencionado, la gestión a través de su brazo estudiantil (Aletheia, luego Phrónesis, hoy Mayéutica) ha sistematizado la difamación de quienes denunciamos desde hace 16 años su apropiación de lo público, pero siempre hicieron especial hincapié en Sonia. A principios de 2014 le tocó vivir un acoso virtual ejecutado por un graduado y por los integrantes de dicha agrupación como consecuencia de un comentario en las redes sociales. Las respuestas fueron mensajes privados y públicos con frases cargadas de amenazas, virulencia, prejuicios y mentiras: “sos una persona pendenciera, miserable y que atentás directamente con lo que fuimos a hacer: difundir la filosofía desde múltiples miradas. (…) Ojalá respondas y ojalá te des cuenta del grave error que cometiste, a mí me arruinaste la tarde. Espero que pidas disculpas públicas a Phronesis sino voy a publicar en todo lugar que pueda el tipo de persona que sos”. Luego de varios años logramos desenmascarar las intenciones de esta agrupación y por eso tuvo que reaparecer, intentando lavarse la cara, con el nombre de Mayéutica.

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– 2014. Acusación de Ana Caro. En el marco de la lucha por mejorar las condiciones de cursada en su carrera, lxs compañerxs de la Asamblea de Geografía decidieron ocupar el espacio físico de su Departamento -el mismo que es compartido con Filosofía-. Como Colectivo, nos acercamos a apoyar la medida. Luego de lo sucedido, la entonces secretaria del Departamento de Filosofía, Ana María Caro sostuvo que ese día no encontró la llave de uno de los armarios del lugar. De esto infirió, espureamente, que las culpables no podían ser otras que Sonia López y Silvina Sánchez -consejera departamental del Colectivo por aquel entonces-. Ana Caro amenazó y acusó, sin ninguna prueba, a nuestras compañeras, casualmente mujeres… Nunca supimos efectivamente si la llave faltó o no.

Son rancios, mohosos como una mazmorra, resecos como aquello en lo que la vida ya se extinguió. Estos intentos por disciplinarnos no hacen más que demostrar sus propias miserias, la incapacidad de ocultar lo que está a la vista de toda la comunidad de Humanidades: la gestión es una banda mafiosa y oscurantista que pretende manejar lo público como un kiosco privado. Están tan retorcidos por la rabia que ya perdieron de vista su situación como administradores de fondos públicos y la obligación de ser -al menos- un poco más transparentes, que no pueden mantener a sus amigos dando clases si son acosadores, que no pueden seguir metiendo amigos a dedo sin que el resto de la Facultad se entere y que las sucias reglas que inventaron ya ni siquiera les alcanzan para encubrir su parasitario desempeño. Estas actitudes persecutorias, dignas de los años más oscuros de nuestro país, no hacen más que confirmarnos que estamos en un buen camino. No hacen más que fortalecernos y llenarnos de confianza para continuar organizándonos por una Universidad y una Facultad que respondan a los intereses de lxs trabajadorxs y no de una casta eclesiástica.

¡Basta de judicializar la política!

¡Basta de perseguir al Colectivo Mundo x Ganar!

¡Basta de misoginia y proscripción!

¡Basta de perseguir a nuestra compañera, la Profesora Sonia López Hana!

Ante el intento aleccionador, juntxs gritamos: ¡Ni un paso atrás! ¡Si tocan a unx, nos tocan a todxs!

¡Arriba lxs que luchan!

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¡Fuera Lobosco, el acosador, de la UNMdP!

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Desde hace meses, mejor dicho: desde hace años que venimos guardando silencio. Porque las víctimas tenían miedo, sentían vergüenza, no se sentían seguras y no radicaban la denuncia, hemos concluido una y otra vez que era necesario respetar esas voluntades. Las situaciones nos llenaron de impotencia en cada ocasión, sentimos la frustración de no contar con las herramientas necesarias para poder frenar estos atropellos, esta lasciva violencia invisibilizada ante los ojos de toda la comunidad de la carrera de Filosofía. Pero hoy decimos ¡BASTA! Basta de impunidad, basta de silencio, basta de esconder la basura debajo de la alfombra porque el olor a podrido nos está asfixiando, no nos deja respirar.

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El profesor Marcelo Lobosco, docente de Didáctica Especial para Filosofía, ha acosado a estudiantes y a docentes, ha ejercido violencia machista, ha abusado del poder simbólico e institucional que le otorga su cargo en la Universidad. No lo queremos más en nuestras aulas, lo consideramos una persona peligrosa.

Como dijimos, hasta ahora nos habíamos callado, incluso cuando desde hace unos meses estamos al tanto de la existencia de, al menos, seis (6) denuncias en su contra radicadas en la Facultad de Humanidades. Algunas de las personas denunciantes nos pidieron que, por favor, esperemos los tiempos institucionales para difundir la situación. Aguardamos, una vez más. Aguardamos, pero los tiempos institucionales no son algo aséptico, los tiempos institucionales son definiciones políticas y evidentemente, tras largos meses de espera, comienza el año y no hubo ninguna noticia al respecto. Ante este silencio cómplice -parecido al que se suscitó por parte del Rector Morea cuando salió a la luz que uno de los involucrados en el asesinato de Silvia Filler, ejecutada en una asamblea por la CNU en el año 1971, tenía un puesto como trabajador no docente-, ante este silencio institucional, gritamos ¡BASTA DE ACOSOS! ¡BASTA DE VIOLENCIA MACHISTA EN LA UNMDP! ¡AFUERA LOBOSCO!

 

Es muy difícil avanzar en el resquebrajamiento del patriarcado, ya que está enquistado en todos los aspectos de nuestras vidas, desde lo macro hasta lo micro, desde lo cotidiano hasta lo institucional. Las relaciones que vamos tejiendo desde que nacemos están atravesadas por la lógica patriarcal, es algo que no se cuestiona, ni siquiera hay lugar para pensarlo. Lo que está dado, como el capitalismo, suele presentarse como el único mundo posible. Los mecanismos de defensa de estos órdenes instituidos, a través de los cuales unxs oprimen a otrxs, son muy ágiles, mucho más que los mecanismos de resistencia, de cuestionamiento y de combate. Así, muchas experiencias opresivas, violentas, aplastantes y frustrantes han permanecido ocultadas y silenciadas en el ámbito de lo privado, de lo que no se habla porque no es pertinente, de lo que queda fuera de lugar, en un territorio sin leyes, o mejor dicho, con la ley del machismo. El mismo mecanismo que permite la proliferación del maltrato sistemático, del acoso sexual, de la violencia física y psicológica que doblega a las mujeres y a todxs lxs subalternos en el orden alfa-simbólico, ése mismo mecanismo tiene un reverso que implica mantener todas estas prácticas despojadas de entidad, eliminadas del discurso y condenadas al ocultamiento estrangulante. Las instituciones universitarias no son la excepción y asistimos a la reproducción del mecanismo, al pie de la letra, ejecutado por personas concretas que ostentan los puestos de poder: de Lobosco no se habla.

Entonces, romper el silencio es una decisión política. Nosotrxs tomamos la decisión de hacer pública esta situación como una tarea militante, porque consideramos que la realidad nos interpela y nos exige poner en palabras lo que aún sigue careciendo de las mismas. No es fácil, porque romper el silencio implica romper una inercia anquilosada, pero no seremos cómplices del ocultamiento. Por el contrario, hoy damos un paso más hacia la construcción de lazos solidarios, organizados y feministas, que respalden a toda víctima del patriarcado, con toda la fuerza y la potencia provenientes de la convicción de que nuestra lucha es justa.

Para ser claros, estos son algunos de los ejemplos que ilustran la violencia que denunciamos:

1) Aprisionó del brazo a una docente y, ante su resistencia, la atrajo con fuerza hacia sí. Todo sucedió bajo la mirada de terceros, a quienes realizó el clásico guiño machista, algo así como: “se hace la que no le gusta pero en el fondo lo quiere”. Imposición y humillación;

2) Mientras esta misma docente daba un concurso, la puerta del aula permanecía abierta. Al pasar Lobosco por el pasillo, la identificó y sin detenerse le gritó: “¡bruja!”;

3) En una ocasión en que iba a saludar a la docente, la forzó y le dio un beso en la boca. No hace falta aclarar que no había consentimiento;

4) En reiteradas ocasiones, les ha pedido los números de teléfonos particulares a las estudiantes con el pretexto de mantenerlas informadas respecto a cuestiones de la materia. Innumerables fueron los casos en los que nos enteramos de llamadas nocturnas con invitaciones insistentes -en algunos casos, noche tras noche-, extorsiones respecto a las calificaciones o inclusive la invención de encuentros de la cátedra en algún bar, los cuales desembocaban en una cita forzada entre el docente y la estudiante “seleccionada”;

5) Ha insistido de manera obsesiva en “invitar a salir” a estudiantes mujeres, en el espacio de la clase, frente al resto de lxs compañerxs y ha redoblado la apuesta cuando sabía que esas personas tenían pareja;

6) En reiteradas ocasiones, hizo quedarse después de clase a una estudiante, en el horario nocturno, con la excusa de discutir cosas de la materia, inmediatamente comenzaba a hacerle comentarios sobre su vida personal y a realizar una pantomima psicoanalítica. A veces, la estudiante le pedía a un compañero que la esperara afuera, pero en una ocasión que este compañero no estaba, tuvo que llamar a su padre para que la fuera a buscar porque se sentía intimidada y atemorizada ante la actitud insistente e invasiva, la cual llegaba a incluir el seguimiento por los oscuros pasillos. Esta compañera comenzó a sentirse tan mal que dejó la carrera;

7) No ha aceptado adscripciones -desconociendo el reglamento- cuando quien se presentaba no podía asistir a sus clases aunque sí pudiera estar presente en otras de la misma materia, donde se radicaría su exposición;

8) Ha puesto a lxs estudiantes de rehenes en sus peleas con otro docente de la cátedra: cada uno ponía un criterio de evaluación diferente y eran necesarias las dos firmas, si se hacía según el criterio de uno, el otro no firmaba;

9) Ha maltratado verbalmente a los estudiantes varones -o a los que Lobosco considera varones- al punto de insultar a un compañero: “vos sos tonto”;

10) Ha bloqueado el paso, con su propio cuerpo, a una estudiante cuando quería salir del aula para retirarse;

11) En una ocasión, otro docente le aconsejó que no molestara más a las estudiantes mujeres y que no las tocara. La respuesta fue: “soy amigo de muchos jueces”.

Por todo esto, afirmamos que Lobosco debe ser removido de sus cargos en la UNMdP. Ya sabemos que las autoridades inventarán excusas de cualquier tipo, intentarán desmarcarse aduciendo que no es pertinente su intervención o intentarán dilatar las cosas para que se disuelvan con el paso del tiempo, como suelen hacer ante situaciones graves. Hoy mismo, en la sesión de Consejo Departamental de la carrera de Filosofía, la directora del departamento afirmó que el expediente no ha avanzado porque “no se hallaron las pruebas como suficientes”. Estas evasivas no harán más que reproducir las estructuras de dominación patriarcal disfrazándose de formalidades y tiempos institucionales, como de hecho ha venido sucediendo.

No obstante, exigimos fervientemente que el Departamento de Filosofía y el Consejo Académico de Humanidades de la UNMdP se expidan al respecto, que den lugar a las denuncias que están cajoneadas desde hace meses y que tomen cartas en el asunto. Mientras Marcelo Lobosco continúe a cargo de una cursada, lxs estudiantes y lxs docentes continuaremos siendo víctimas potenciales o concretas de su violencia patriarcal y de la perversión institucional.