TODO X 2 VOTOS

Sobre la última sesión del Consejo Académico

El cambio en la conformación del Consejo Académico de Humanidades tras los resultados de las elecciones realizadas en septiembre no pasó desapercibido. En el plenario pasado, el penúltimo del año, se votaron los proyectos de dirección de los distintos Departamentos de Humanidades. Sin embargo, también se incorporaron a la sesión las designaciones de algunos concursos muy problemáticos que fueron discutidos durante al menos el último año con la conformación anterior del CA. Un detalle no menor es que los expedientes de esos concursos aun no contaban con un dictamen de comisión (requisito necesario para ser tratado en el plenario). Pero eso no fue un problema para las autoridades de la facultad: “marche una comisión exprés” ordenó la decana y, entonces, tan solo una hora antes del plenario, se llevaron a cabo, de manera apresurada, a espaldas de la comunidad universitaria y con el aval de HxEP (actual conducción del Centro de Estudiantes).

Respecto a la dirección de los departamentos, lxs consejerxs del CA de la alianza UCR – Nuevo Encuentro, llevaron un descargo a favor de cada uno de sus amigxs, lxs flamantes directorxs. Por otra parte, lxs consejerxs, a la orden de la gestión, vociferaron todo tipo de falacias, mentiras y difamaciones contra lxs candidatxs de “los departamentos opositores”: Filosofía y Geografía. Y ahora también las acusaciones recayeron contra uno de los proyectos de dirección del departamento de Lenguas Modernas –Inglés– que tampoco se ajusta a los deseos de la alianza política UCR – Nuevo Encuentro. Su carta de acusación favorita es la violencia. Solo hace falta cumplir con un criterio: ser oposición. No importa en qué departamento de la facultad suceda. Desobedecer es violencia. Denunciar los manejes es violencia. Ser oposición es violencia contra una estructura de poder que no admite la pluralidad de voces.

Es curioso que apelen a un discurso institucionalista para justificar sus acciones cuando poco les importan las decisiones políticas o los proyectos realizados para mejorar las carreras. Les molesta mucho que exista una oposición que haya realizado proyectos coordinados entre estudiantes, graduadxs y docentes. También les molesta que lxs estudiantes participen activamente de las decisiones. Les molesta que en esos “departamentos opositorxs” se haya consolidado un único proyecto y que ese proyecto no esté alineado a su gusto. Les molesta incluso que los “departamento opositores” sean democráticos y que sus propuestas sean contempladas allí. La alianza UCR – Nuevo Encuentro no presentó proyecto alternativo ni para Filosofía ni para Geografía pero además se abstuvieron durante la votación de directorxs en el CA. Nos preguntamos: ¿la acefalía les parece algo institucional? En fin, por más trabas que nos pongan en el camino, seguiremos construyendo departamentos de forma interclaustral, democrática y participativa. Saludamos a las nuevas coordinaciones independientes de los Departamentos de Filosofía, de Geografía y al proyecto alternativo presentado en Lenguas Modernas porque necesitamos más voces discutiendo en pos de una facultad democrática y popular.

Inmediatamente después de la votación de lxs directorxs, continuó la sesión del CA. Dos expedientes figuraban de manera muy críptica en el orden del día. En efecto, se trataba de dos concursos de Ayudante Graduado para Filosofía que tras meses de ser cajoneados por la Decana –Silvia Sleimen– finalmente aparecieron. Es menester mencionar que no es casual que ahora, llegando a fin de año, sean tratados. Ahora la decana tiene la cantidad de votos necesarios (10) para designar a dos de sus amigxs: Assalone y Bedín. En la conformación anterior, la alianza UCR – Nuevo Encuentro solo contaba con 6 votos. Esto resultaba insuficiente pues el CA requiere de 8 votos para realizar designaciones docentes regulares. De esta manera, Sleimen paga su deuda beneficiando a Assalone y a Bedín con un cargo para cada uno. Estos personajes cumplen con el requisito principal: la obediencia. Actuaron de “opositores” en su momento, pero hoy son ese perro fiel que a la primera de cambio te tira un tarascón y te mueve la cola esperando el hueso.

En ambos concursos se pasó por alto la participación estudiantil. Bueno, como pasa en todas las instancias. Muchas veces a lxs estudiantes no les queda otra que estar de acuerdo. Sería interesante empezar a discutir en Humanidades cuál es el rol que tenemos como estudiantes. Hace unos años estaba claro. Pero hoy hemos retrocedido y nos dejamos pasar por arriba. Esto no sucedió en los concursos de los que hablamos, la jurada estudiante alzó la voz para denunciar las irregularidades que vio. Obviamente, su voz fue desoída y desautorizada, pues no se correspondía con la tarea que lxs juradxs docentes y graduada habían ido a cumplir. Incluso el CA participó posteriormente de esa desautorización: no le pidió a la jurada estudiante la ampliación del dictamen correspondiente en respuesta a las impugnaciones del concurso realizadas por lxs postulantes. ¿Para qué hay jurado estudiantil?

Para el concurso de Antropología Filosófica la gestión decidió no convocar como jurado al Profesor Adjunto de la materia, Diego Parente. En su lugar, lxs juradxs fueron Patricia Britos, Antonio Mana (jubilado) y Mogensen (docente del departamento de Historia). Ya que se convocó a un docente jubilado, nos preguntamos ¿por qué no se convocó a Lamarche, quien estuvo a cargo de la materia durante años? En el caso del concurso de Filosofía Moderna, lxs juradxs docentes fueron Britos (otra vez), Comesaña (el jurado jubilado y comodín que se encargó de asegurar el resultado de todos los concursos) y Guardia. Otra vez, ya que se convocó a un docente jubilado, nos preguntamos ¿por qué no se convocó a Graciela Fernández, quien estuvo a cargo de la materia durante años? Las dos materias son troncales en Filosofía y poseen contenidos específicos. Por lo tanto, no da lo mismo cualquier tipo de docente para conformar el jurado. Si queremos mejorar la carrera necesitamos docentes especializados y para eso necesitamos juradxs que sean capaces de evaluar en estas instancias. La respuesta a nuestras inquietudes no posee fundamentación académica. Estxs juradxs son lxs que garantizan los resultados necesarios para la continuidad de la gestión en el poder. Un docente regular representa un voto en las elecciones de ese cuerpo. Si el docente es amigo, el voto es favorable.

Durante el concurso de Antropología sucedieron algunas irregularidades muy fuertes. Uno de los jurados se paró y se fue en el medio del concurso. Eso no se puede hacer. El jurado debe estar durante toda la exposición de lxs postulantes pues es quien evalúa. El jurado es un equipo de evaluación donde cada unx debe aportar su perspectiva elaborada y consciente de lo que pasó. Entonces, ningún miembro del jurado puede ausentarse en ningún momento. Por otra parte, lxs miembros del jurado maltrataron a lxs postulantes durante el desarrollo del concurso. Entre otras cosas, interrumpieron las exposiciones de dos de lxs postulantes con comentarios malintencionados, le dijeron a uno de los postulantes algo así como “la próxima vez por ahí te va mejor” y “después de que te presentes quince veces capaz que ganas un concurso”, a otra le dijeron “hablas como enojada” y “te ofendes muy rápido”, entre otras cosas.

En cuanto al análisis de los antecedentes de lxs postulantes, el dictamen en disidencia de la jurada estudiantil deja en evidencia el análisis poco riguroso en el dictamen que da como ganadora a Bedín. Básicamente, no se analizaron los currículums vitae de manera detallada y se eligió ignorar antecedentes fundamentales del resto de lxs postulantes.

El concurso de Filosofía Moderna directamente nos traslada a un escenario escandaloso en el cuál el postulante Assalone admite en el plan de clase que el tema preparado para su coloquio se encuentra por fuera de los contenidos mínimos de la materia pero que su incorporación fue acordada con lxs juradxs. Cabe aclarar que cuando la jurada estudiantil alerta sobre esta situación, el jurado docente Manuel Comesaña la interrumpe y la desacredita para dar lugar a la farsa. Assalone intenta justificar su accionar reduciendo la discusión a una expresión lingüística y lxs consejerxs de la alianza UCR – Nuevo Encuentro hacen propia la argumentación. Sin embargo, la OCS 690 y la OCA 1313 son muy claras. Los temas sorteados para la realización del coloquio en los concursos deben ser parte de los contenidos mínimos de la materia. Y, por otra parte, no puede haber comunicación ni ningún tipo de acuerdo entre lxs postulantes y lxs juradxs. Este accionar reviste una falta gravísima a esa pretendida institucionalidad que dicen defender. Agrava la situación que el tema expuesto no sólo no se encuentra en los contenidos mínimos de la asignatura sino que es el tema de investigación del ganador. Casi como si la comisión asesora dijera: ¡quedate tranquilo, te ponemos jurados amigxs y vos hablás de lo que querés, total ya lo tenés ganado!

Las argumentaciones en el CA durante la sesión dejaron al descubierto la matriz del poder. El vicedecano Valcarce, quien presidió la sesión por la ausencia de Sleimen, intentó reducir las discusiones políticas a cuestiones semánticas. A su vez, cuando se criticaron las actitudes de lxs juradxs, sostuvo que nadie presentó una recusación previa (cuando sabe muy bien que jamás aprueban las recusaciones por más causales objetivas que existan: ver acá). El gremio docente ADUM que obviamente cuenta con su representante en el CA, la consejera Lombardi, quien debería abogar por que lxs concursos se den en circunstancias democráticas y abiertas, eligió callarse cuando el consejero graduado de su bancada – momentos después que el vicedecano hubiera dicho que nadie había presentado recusaciones– puso en tela de juicio la validez de las impugnaciones de los concursos y la recusación de los juradxs. Dichas instancias son  derechos adquiridos de los trabajadores docentes y de todxs lxs postulantes, más aun si en los concursos atentan contra la transparencia, contra la posibilidad de acceder a un cargo y encima sufren maltratos y son desmoralizados por parte del jurado. A su vez, cuando hubo notas con argumentos muy débiles contra los registros de antecedentes, fueron tomadas en cuenta como verdad absoluta, ahora que hay lluvia de impugnaciones con testigos de hechos bochornosos sólo se trata de “evaluaciones de concursos” y se las desecha sin siquiera responder las situaciones expuestas. Por su parte, HxEP, continúa con su práctica de tomar decisiones a espaldas de lxs estudiantes y de obedecer todos los mandatos docentes encomendados desde decanato.

La institucionalidad de la que hablan está hecha a su imagen y semejanza. Una institucionalidad tan profunda y compleja como la acción de levantar 10 manos para votar, como la acción de armar una comisión en 10 minutos. ¿Cómo llegaron a tener los 10 votos? Llamaron concursos donde pusieron juradxs para garantizar el ingreso de lxs amigxs, luego eligieron sustanciar primero los concursos donde se presentarían sus amigxs: un docente regular es un voto. Así ganaron la elección docente. Prometieron cargos (como siempre). Ganaron la elección de graduadxs. Abrieron dos carreras nuevas donde metieron a sus docentes: Ciencia Política y Cs. de la Educación. En ambas carreras le hicieron campaña a su brazo estudiantil. Ganaron la elección de estudiantes.

Esta institucionalidad de la que se jactan es la que les permite el lawfare que tanto le critican al macrismo. Las mismas herramientas institucionales les permiten camuflar la persecución política como cuestiones administrativas, formales o burocráticas, despersonalizadas, como si nadie se encargara de construir un entramado discriminatorio y bien planificado. Así, construyen causas contra trabajadorxs y estudiantes, intervienen espacios que se erigen opositores de manera democrática, avasallan carreras completas junto a sus comunidades y se escudan en reglamentos o figuras pomposas como memorandum. ¡Pero qué cultos, si hasta hablan en latín!

Ante estas arbitrariedades seguiremos peleando por el acceso democrático a la docencia. Seguiremos peleando para que de una vez por toda cese la violencia en los concursos y sean tomados en cuenta los derechos de lxs graduadxs y de toda la comunidad de Humanidades.

Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 26 [27-11-19]

Mañana miércoles 27 de noviembre a las 16hs en el aula 66 se llevará adelante la sesión número 27 del corriente año del Consejo Académico de Humanidades. Esta sesión ya estará compuesta por lxs nuevxs consejerxs de los tres claustros, composición que deja en una posición muy beneficiosa al bloque político de Sleimen – Romanín – Porta y su brazo estudiantil HxEP, ya que cuentan con 10 de lxs 12 integrantes. Razón por la cual, será más necesario que nunca asistir a cada una de estas instancias para poder enterarnos de qué pasa en Humanidades.

En este caso, para ser su segunda sesión, no cuenta con una buena previa: clima enrarecido, dudas hasta último momento sobre si será extraordinaria u ordinaria (finalmente será ordinaria, por eso es la sesión Nº 27 del año) y con un orden del día poco claro (abajo lo adjuntamos para que ustedes mismxs lo vean). Asimismo, como para oscurecer un poco más el panorama, la sesión de comisiones que regularmente se hace la semana previa al plenario, será realizada mañana mismo un rato antes.

Es menester mencionar que en esta sesión se tratarán los proyectos de dirección para todas las carreras, por eso convocamos a todxs lxs integrantes de Humanidades a participar de esta instancia clave para lo que será el desarrollo de nuestras carreras por los próximos dos años.

Haciendo click ACÁ podes ver el orden del día.

 

¡No dejemos que decidan por nosotrxs!

¡Tomemos entre todxs las decisiones de las carreras!

¡Defendamos nuestras carreras!

 

 

 

 

 

 

 

Memoria Consejo Académico - Sesión plenaria 27 de Noviembre de 2019

 

Pueden leer la memoria de lo ocurrido ACÁ

 

Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 25 [13-11-19]

 

Lxs invitamos al próximo plenario del Consejo Académico, que se realizará este miércoles 13 de noviembre a las 16 hs. en el aula 66.

En esta ocasión, si bien nos encontramos ante un orden del día extenso, seguimos observando el tratamiento selectivo que realiza la gestión Sleimen – Valcarce y su brazo estudiantil HxEP, a la hora de tratar y aprobar rápidamente expedientes de carreras como por ejemplo: Ciencia de la Educación o Ciencia de la Información. En el caso de las carreras opositoras como Filosofía, no tenemos tanta suerte. Cabe recordar que desde hace varios meses, seguimos esperando que se traten los expedientes de concursos que aun siguen reposando en el despacho de la Decana. Además, seguimos esperando una explicación ante tal arbitrario accionar. Por otra parte, en el caso de Geografía, cuyo único concurso puesto en el orden del día para su tratamiento, se mantendrá una semana más en las cajas de comisiones.

En este sentido, volvemos a repudiar el manejo discrecional que realiza la gestión por sobre los recursos públicos de las carreras, como si fueran, en algunos casos, cajas chicas, donde disponen, hacen y deshacen con total impunidad. También repudiamos la manipulación de los expedientes que serán tratados en cada comisión y plenario del Consejo Académico.

Enterate de todos los temas que serán tratados en el siguiente link.

¡No dejemos que decidan por nosotrxs!

¡Tomemos entre todxs las decisiones de las carreras!

Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 24 [23-10-19]

 

Lxs invitamos al próximo plenario del Consejo Académico, que se realizará este miércoles 23 de octubre a las 16 hs. en el aula 66.

En esta ocasión, nos encontramos ante el último plenario con la actual conformación de lxs consejerxs del Consejo Académico. Cabe destacar que, entre feriados y suspensiones sin argumentos, el mismo sesionó en lo que va del mes solo una vez.

A este accionar intencional, orquestado por la Gestión Sleimen–Valcarce-Hxep, se le suma que, desde hace varios plenarios, siguen sin aparecer para ser tratados expedientes de concursos de los Departamentos opositores, es decir, de Filosofía y Geografía. Ante nuestra insistencia, de hace varios meses, para que sean tratados, la gestión responde con la dilación deliberada, esperando la nueva conformación del CA para hacer y deshacer a piacere. Dichos expedientes son de total importancia, ya que se tratan de los recursos propios de cada Departamento y, para decirlo con las palabras justas, del trabajo de docentes que ven peligrar su fuente laboral por no encontrarse alineados al sector que maneja la facultad. De fondo también se juega el no permitir que cada Departamento -opositor- administre su presupuesto de la manera que considere más adecuada y en base a las diferentes necesidades.

Enterate de todos los temas que serán tratados en el siguiente link.

¡No dejemos que decidan por nosotrxs!

¡Tomemos entre todxs las decisiones de las carreras!

 

 

Memoria Consejo Académico - Sesión plenaria 23 de Octubre de 2019

El miércoles 23 de octubre sesionó el último Consejo Académico con la antigua conformación de consejerxs por parte de todos los cuerpos que lo componen.  Para terminar esta etapa, durante la cual cada tema conflictivo fue desempatado por la Decana –Silvia Sleimen–, el orden del día, acomodado a gusto de la gestión, no tuvo temas dificultosos. Es decir, todos los expedientes tuvieron dictamen único, lo que se tradujo en un plenario que duró no más de media hora. Cabe destacar que durante octubre, luego las elecciones, el Académico solo sesionó una vez. Además, nos mantuvieron a la espera para que finalmente no se trataran los expedientes (entre ellos: concursos, designaciones docentes, etcétera) que hace meses se encuentran cajoneados en el despacho de la Decana, haciendo caso omiso de los incontables pedidos de tratamiento por parte de nuestra consejera.

A partir de noviembre, la nueva conformación  mantendrá sus cargos por el periodo de dos años. Dicha conformación es el resultado de la alianza que mantiene, hace un tiempo ya, la Decana Radical –Silvia Sleimen– y su grupo de docentes con lxs docentes del ala Romanin – Lorenc Valcarce y su brazo estudiantil  (HxEP). Lxs mismxs van a tener 10 representantes, lo que se traduce en 10 votos a la hora de la toma de decisiones. Esto supone tener carta blanca para hacer y deshacer a su conveniencia sobre cada una de las carreras que integran la Facultad de Humanidades. Incluso, para modificar reglamentos y ordenanzas que no se adecuen a sus intereses particulares. ¡Volvimos a los 90! Solo que ahora la Franja Morada se pintó de celeste. Lo grave de esta situación es que, si durante estos dos años poco importaba lo que se decidía en los departamentos, de manera interclaustral, en las carreras más golpeadas, ahora tienen total legitimidad para controlar sin ningún prurito el CA, es decir, para levantar la mano y cancelar cualquier tipo de discusión posible en el mismo órgano de co- gobierno.

En tanto a nivel estudiantil, la mayoría absoluta la va a tener HxEP, quienes son actual conducción del centro de estudiantes y se supone, deben abogar por los derechos estudiantiles. Es más, deberían estar al tanto de las problemáticas de las carreras que cuentan con escasos recursos, como lo son Geografía y Filosofía y al menos, apoyar las decisiones de cada departamento del resto de las carreras. Decisiones como las de garantizar que se aprueben registros de antecedentes para cubrir cátedras enteras o llamados a concursos, que están trabados hace años. Pero la realidad es que durante estos años en los que fuimos parte de este cogobierno, HxEP no paró de levantar la mano al unísono de los docentes y de la Decana.

En síntesis, no respetaron ningún mandato asambleario. Dichas acciones no son casuales y responden a una deliberada estrategia para continuar repartiendo cargos a sus amigxs y así, seguir perpetuándose en el poder. Poco importa que estas acciones vayan en detrimento de lxs estudiantes. 

En estos dos años en los que tuvimos representación en el Consejo Académico, como también cuando no la tuvimos, dimos la pelea desde nuestro lugar por democratizar los órganos de co- gobierno, las carreras y defender los intereses de lxs estudiantes. Y así continuará siendo. Seguiremos organizándonos para dar batalla contra este escenario autoritario que se profundiza. Porque las carreras las construimos entre todxs, de manera interclaustral, con lucha y organización.

 

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Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 23 [25-09-19]

Lxs invitamos al próximo plenario del Consejo Académico, que se realizará este miércoles 25 de septiembre a las 16 hs. en el aula 66.

En esta ocasión, nos encontramos ante un plenario post electoral donde se ve, una vez más, reflejada la cantidad de designaciones realizadas por la Decana –Silvia Sleimen– para las carreras que se ven favorecidas por la gestión: Sociología, Cs. De la Educación, Bibliotecología, entre otras. Esto se debe a su alianza con Lorenc Valcarce y su pata estudiantil –HxEP–.  Mientras tanto, para las carreras opositoras y más golpeadas como Geografía y Filosofía, los expedientes de concursos, muchos de ellos plagados de irregularidades, no aparecen en el orden del día. La jugada de la gestión es la de esperar un mes más, cuando se renueve la composición del CA, para intervenir con total impunidad y autoritarismo por sobre las decisiones tomadas en conjunto en los distintos departamentos.

Enterate de todos los temas que serán tratados en el siguiente link

¡No dejemos que decidan por nosotrxs!

¡Tomemos entre todxs las decisiones de las carreras!

Memoria Consejo Académico - Sesión plenaria 25 de septiembre de 2019

Leer la memoria completa acá

Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 21 [14-08-19]

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Nada de revoque: la estructura está podrida

EL PROTOCOLO ES LA NUEVA 822

Pasó el primer plenario desde que volvimos del receso de invierno y, en cuanto a expedientes, estuvo bastante “tranquilo”. Si bien no hubo demasiados temas para tratar, un expediente en particular merece ser mencionado.

Dicho expediente llegó desde las oficinas de Rectorado, enviado por el protocolo de violencia de género con un dictamen de Legales para que el Consejo Académico hiciera efectiva una sanción hacia un estudiante, a raíz de una denuncia realizada en su contra. En este sentido, como minoría estudiantil, queremos expresar nuestro posicionamiento al respecto. Creemos que es  necesario recuperar la historia reciente sobre lo sucedido.

En primer lugar, Legales –como suele llamarse a la Secretaría Legal y Técnica de rectorado- sugiere que se le aplique al estudiante una suspensión de 60 días además de que realice un curso de reeducación. Este es el primer caso en el cual el Consejo Académico puede “argumentar” la utilización de la ordenanza del Reglamento Disciplinar Estudiantil (OCS Nº822) para castigar a un estudiante. Un dato no menor es que dicha ordenanza no contempla casos de violencia de género. La ordenanza data del año 1990 y solo la han tratado de utilizar para aleccionar y perseguir políticamente a lxs estudiantes opositorxs. En el año 2007, Manual Comesaña –mejor conocido hoy como el docente jubilado que Sleimen designó a dedo en Gnoseología- intentó aplicarle dicha ordenanza a un grupo de estudiantes de la Asamblea de Filosofía que luchaban por concursos transparentes. En el año 2010, fue Cristina Rosenthal, por ese entonces Decana de Humanidades, quien intentó aplicar la ordenanza a estudiantes que – ¡oh, casualidad! – también peleaban por concursos transparentes. Los dos intentos fueron anulados por la capacidad de organización y de movilización de los sectores contrahegemónicos de la universidad. Parecía que habíamos logrado enterrar la persecución política y las formas de adoctrinamiento que buscaban imponer las autoridades de la universidad. 

En el plenario del que hablamos, tanto la mayoría estudiantil –HxEP–, así como la minoría docente – Pluriversidad–  y su graduado, decidieron acatar lo dictaminado por Legales y aplicar la suspensión al estudiante por este cuatrimestre –ya que el máximo de faltas permitidas por cuatrimestre es del 25%, es decir 4 faltas, lo que corresponde a un mes de clases–. Además, previo al tratamiento del expediente, la Decana interrumpió el circuito de la designación de dicho estudiante en un cargo de ayudante de segunda que había concursado y ganado el año pasado. Como en otras ocasiones, sacó de las cajas de las comisiones el expediente de designación, sin consultar al resto del CA, lo que produjo que no pudiera asumir el cargo que ganó durante el período estipulado. Esto le fue informado a posteriori de haber ganado, por lo cual el estudiante perdió no solo la oportunidad de seguir formándose en la cátedra que ganó, sino que se quedó sin trabajo. Lo que implica una doble pérdida, monetaria y académica. Esto es una avanzada por sobre sus derechos laborales. Además, los perjuicios no solo impactan contra el estudiante, el Departamento de Letras perdió un recurso importantísimo para la estructura de una de las materias y para la formación de sus estudiantes.

La OCS Nº 822 siempre ha sido utilizada como herramienta aleccionadora y de amedrentamiento para el cese de los reclamos por mejoras para las carreras y por concursos transparentes. Fue gracias al movimiento estudiantil y la lucha que, por ejemplo, Comesaña se tuvo que comer la saña contra lxs estudiantes que defendían la educación pública y exigían transparencia en el Departamento y no pudo aplicarles la medida disciplinar. Este caso es distinto a esos precedentes y allí lo conflictivo: La pena, en ese momento, era aplicada a estudiantes luchadorxs por la educación pública y la transparencia en el acceso a los cargos docentes. En este caso particular, la están aplicando por “sugerencia” del Protocolo de Género (OCS 2380/17). 

Sigamos recordando la historia, el Protocolo fue aprobado durante la lucha llevada adelante contra el docente acosador de Filosofía, Marcelo Lobosco. El caso fue silenciado y cajoneado por las gestiones de Humanidades y del Departamento de Filosofía, incluso bajo la dirección de Patricia Britos. Fueron 7 denuncias radicadas en la Universidad escondidas durante años. La movilización estudiantil y del conjunto de la comunidad universitaria sacó el caso a la luz de los medios locales y nacionales. Dada la escasa perspectiva de género en la institución, aprobaron el Protocolo para apaciguar un poco los ánimos. Un Protocolo era necesario para que lxs compañerxs puedan denunciar y tengan un acompañamiento en todo el proceso. Sin embargo, el actual, considerando las circunstancias en las que fue aprobado, tiene vacíos, ambivalencias e irregularidades a considerar. La aprobación del Protocolo tuvo como único fin acallar al movimiento organizado, para continuar tapando las problemáticas estructurales en torno a las violencias de género en la UNMDP. El Protocolo fue elaborado a espaldas de la comunidad universitaria y sin tener en cuenta a los diferentes sectores. Esto es un agravante si consideramos que la Universidad ostenta una estructura patriarcal.

Lo paradójico del Protocolo es que las reglas no están claras: Recientemente se le negó, esta vez a una graduada opositora a la Gestión de Sleimen, la designación de un cargo para Filosofía por “estar comprendida en un expediente del Protocolo”. La designación había sido sugerida por el CAD el año pasado y había sido rechazada igualmente por el CA. Y también fue rechazada durante la primera parte del año sin el “argumento” del Protocolo. Esto expuso a la gestión de Sleimen por dos aspectos. El primero: la intervención de la decana sobre el Departamento de Filosofía. Desde que el Departamento tiene una nueva gestión no alineada a Decanato, la gestión no permite que administren el presupuesto. En este caso, perjudicando a lxs estudiantes de segundo año que tienen que cursar Gnoseología y se quedan sin la posibilidad de contar con una docente especializada en el tema y con doble banda horaria de teóricos. El segundo: la discriminación contra los graduadxs de Filosofía que son opositorxs. La persecución contra la oposición en Filosofía tiene larga data y no se termina sino que se recrudece. De esta manera, la gestión de Sleimen y de HxEP quedó en evidencia. Sin embargo, ahora aparece el “argumento” del Protocolo y es utilizado por la Decana. Entonces, redacta una simple nota y la presenta en el momento del tratamiento de la designación a lxs consejerxs académicos. Allí menciona el número de ordenanza del protocolo y no brinda más información al respecto. Parece ser que de dicha mención –que no menciona nada– se desprende la culpabilidad de algo y resulta ser argumento suficiente para no designar. Es decir, estar comprendidx en un expediente del Protocolo está por sobre el estado de derecho. Y hay algo más que contiene gravedad: la docente no fue notificada de nada al día de la fecha, sin embargo la decana no solo parece estar al tanto del expediente, sino que lo utiliza públicamente para operar política. 

En este caso, la implicada es una mujer (cosa rarísima, teniendo en cuenta que desde el mismo Protocolo nos han explicitado que las denuncias no pueden ser hacia mujeres), graduada, docente, compañera, que siempre ha acompañado a lxs estudiantes y ha participado activamente de la lucha en defensa de la Educación Pública. La gestión está avanzando por encima de sus garantías constitucionales y por sobre su trabajo. La justicia burguesa, en estos casos, estaría siendo más garantista que la UNMDP, embanderada con los DDHH y distintas reivindicaciones de género, como la adhesión a la Ley Micaela y a la utilización del lenguaje inclusivo. Asimismo, la diferencia con el caso Lobosco es transparente, a la docente ya se le vulneró el derecho al trabajo, mientras que Lobosco continúa con licencia médica y sigue cobrando su sueldo y, por supuesto, el juicio todavía no se ha llevado a cabo (ya pasaron dos años de aquella promesa).

Es menester considerar que parte de lxs consejerxs que conforman el CA, son lxs mismxs personas que se encuentran, entre otrxs docentes de otras unidades académicas, en las comisiones del Protocolo que evalúan si los casos presentados por las denunciantes son pertinentes para que Legales sugiera una pena y para que el Consejo Académico haga efectiva la misma. El Secretario del CA Germán Takla, la consejera docente por Pluriversidad Cecilia Rustoyburu y la ex directora del Departamento de Filosofía, Patricia Britos, son lxs representantes de Humanidades en el Protocolo de Género. Todxs pertenecientes al mismo sector político (Recordemos que en Humanidades hay una alianza fuerte entre radicales y Nuevo Encuentro – HxEP). Es decir, lxs mismxs que juzgan son lxs que aplican la pena. Se convierten con total complicidad de sus aliadxs de la Gestión, en jueces y verdugxs.

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Este Protocolo avala la discrecionalidad de los sectores que gobiernan la universidad. Es la Decana quien elige a dedo las personas que van a conformar la comisión. Por lo tanto, no todxs pueden ir a denunciar, algunas denuncias tendrán curso y otras no. Pero fundamentalmente el Protocolo no está hecho para lxs opositorxs. Si sos opositorx y vas a hacer una denuncia estás desprotegidx. Si los cargos son políticos, el Protocolo lo manejan las gestiones. Un Protocolo de Género debería estar integrado por una comisión técnica, con Planta Permanente, que ingrese a los cargos a través de concursos transparentes. Sí, parece sencillo, pero la Universidad tiene una lógica punteril que le impide cumplir con una simple estructura democrática. 

Como movimiento estudiantil, seguimos esperando que finalice el juicio académico, mientras tanto, Lobosco sigue con licencia, ya que nunca se lo apartó del cargo. Por otra parte, las compañeras que fueron víctimas de este docente, siguen sin poder volver a cursar la materia, por miedo a que se le termine la licencia y vuelva a ejercer como titular de la cátedra.

Otro aspecto a mencionar fueron los juicios de valor expresados en este último CA contra el estudiante que provinieron de docentes. Entre los argumentos mencionados para aplicar la medida contra lxs estudiantes figuraron los siguientes: que era “militante”, que era “buen estudiante” y que era “varón hetero cis”. Como si de pronto todxs lxs presentes ese día, estuviésemos deconstruidxs y capacitadxs para juzgar cada uno de los aspectos. Queda expuesta la doble vara de quienes se posicionan desde un lugar pulcro, de quienes consideran que ya no pueden ejercer violencia de género o violencia en general por que se dedican a estudiar género. Esto responde a que,  incontables veces por parte de estxs mismxs consejerxs, se ha querido silenciar con interrupciones, gritos y chicanas a las distintas voces disidentes, especialmente la de estudiantes. Porque para quienes no estamos alineadxs a la gestión radical, lxs violentxs, somos nosotrxs. Es por ello que consideramos menester repensar constantemente nuestras prácticas, porque todxs estamos atravesadxs por el machismo y el patriarcado.

A modo de cierre, con todo esto vislumbramos que el protocolo de un tiempo a esta parte,  ha demostrado no llenar las expectativas de convertirse en una herramienta empoderadora para quienes quieren denunciar, sino que ha profundizado el camino hacia una especie de embudo selectivo en el que solo unxs pocxs pueden realmente utilizarlo. El Protocolo se volvió la herramienta punitivista de las gestiones en contra de sus opositores políticos que pueden usar con total legitimidad. En el caso de lxs estudiantes, es la posibilidad de volver a utilizar la famosa ordenanza 822 como método de castigo aleccionador. Como movimiento estudiantil y como comunidad universitaria, nos debemos la tarea crítica de elaborar nuevas herramientas para problematizar las violencias de géneros y la violencia institucional que es moneda corriente. Necesitamos la organización de todas nuestras fuerzas para construir mediante la más amplia discusión herramientas populares y democráticas. 

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