Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 17 [15-05-19]

 

Lxs invitamos al próximo plenario del Consejo Académico, que se realizará este miércoles 15 de mayo a las 16hs, en el aula 66.

En esta ocasión, la mayoría de los temas tratados salen con dictamen único, lo cual supone un consenso por parte de todxs lxs consejerxs, excepto en dos expedientes de concurso para Filosofía. Dichos expedientes estuvieron guardados durante semanas en las cajas de comisiones y ¡Oh, casualidad! la gestión los impuso para que sean tratados en las comisiones pasadas. Además, cabe destacar que los trajeron a último momento, ya que no se encontraban mencionados en el orden del día. ¿A quién piensan que van a perjudicar este próximo miércoles con la pantomima bisemanal? Adivinaron…

Una vez más, se pone de manifiesto la intervención de la Gestión Sleimen – Valcarce sobre el manejo discrecional que hacen con los expedientes. Desde la minoría estudiantil y como parte del co-gobierno de la Facultad denunciamos, una vez más, este nefasto accionar.

En el siguiente link podrán encontrar el orden del día.

¡Tomemos entre todxs las decisiones de la Facultad! ¡Visibilicemos los atropellos de la gestión!

 

lechu

 

         Memoria Consejo Académico - Plenario 15 de mayo de 2019

 

Pasó otro plenario y, una vez más, los temas con dictamen único se votaron sin ningún problema y en bloque. Sin embargo, volvimos a encontrarnos con las negativas de siempre, las que se presentan cuando el Consejo Académico tiene que decidir sobre lo presentado por los departamentos opositores a la Gestión Sleimen – Valcarce. Si, hablamos de Filosofía y Geografía.

En el caso de Geografía, en un Departamental y de manera conjunta, se tomó una decisión respecto al concurso de Ayudante Graduado para Política y Economía de los Recursos Naturales. En dicha sesión, se decidió no solo completar el juradx estudiantil que faltaba, sino también modificar el resto de lxs juradxs de ese concurso. Esta decisión tuvo su base en las suspicaces circunstancias en las que fue solicitado el mencionado concurso: lxs juradxs que aparecían en el expediente no habían sido aprobados por el Consejo Departamental de dicha carrera. Esta modificación, completamente necesaria, produjo un malestar virulento en la minoría docente –Pluriversidad—, en la mayoría estudiantil —HxEP— y a su graduado —Joaquín Artieda—, quienes pusieron el grito en el cielo y entre objeciones poco claras, nuevamente votaron en contra. En otras palabras, otra vez el sector político que aglutina a Sleimen, Porta y Romanín vuelve a pasar por encima y a desestimar las decisiones de un Consejo Departamental, el órgano democrático correspondiente a las carreras. Ahora también ponen los juradxs de los concursos, haciendo caso omiso a lo elevado por el Consejo Asesor Departamental.

Asimismo, pedirle una argumentación sobre sus votos a dicho bloque político es la mejor experiencia y muestra sobre una definición de hipótesis ad hoc. Esto sucede cuando cuestionamos las decisiones que toman respecto de Filosofía; desde que formamos parte de la conducción del departamento cada decisión se toma de manera horizontal e interclaustral. Sin embargo, lxs consejerxs académicxs suelen votar totalmente a la inversa de lo decidido por el órgano de co-gobierno de la carrera. Porque claro, no seguir las tradiciones de las gestiones anteriores, que no hicieron más que vaciar la carrera, supone un problema. Que haya quienes develen las irregularidades en los concursos y la violencia ejercida por lxs mismxs juradxs de siempre, es un problema. Y como si esto fuera poco, querer administrar los recursos propios de la carrera, de manera transparente y en base a las necesidades estudiantiles supone un quiebre a la lógica que impone la gestión de Humanidades. Romper con ese esquema de lo dado, de lo preestablecido, para quienes gobiernan con total impunidad porque les dan los votos, molesta. Porque básicamente lo que se exige en cada Consejo Académico es que den cuenta de sus acciones.

En este sentido, nos seguimos preguntando: ¿hasta cuándo el CA va a hacer la vista gorda ante cada recusación de juradxs que se hacen para los concursos? En este caso fueron dos concursos para Gnoseología, donde el causal de recusación era —y es— evidente. La violencia y la persecución política que ejerció Manolo Comesaña (en el siguiente link pueden ver una cronología de los hechos: https://colectivomundoxganar.org/2017/07/28/otra-persecucion-politica-en-humanidades/) durante años hacia distinxs compañerxs y con particular énfasis hacia nuestra compañera graduada Sonia López, quien viene luchando incansablemente contra la gestión radical y sus lógicas feudales, pasó —y pasa— desapercibida para lxs consejerxs que sesionaron en el CA pasado. Así, como la impunidad de quienes manejan los hilos desde las sombras es moneda corriente, volvieron a votar en contra de la recusación pedida. De esta forma, una vez más, Manolo Comesaña —jubilado que dicta clases de 45 minutos donde solo se dedica a desalentar a lxs ingresantes— será jurado de un concurso para asegurar que quienes ganen sean lxs candidatxs de la gestión y no graduadxs formadxs en el área. Jurado docente que también garantiza el maltrato a lxs postulantes opositores a su sector.

Párrafo aparte merece HxEP —mayoría estudiantil—, que si bien manifestó preocupación sobre las situaciones de violencia en ciertos concursos retomando las palabras de nuestra consejera, ni bien lxs docentes levantaron la mano para votar en contra de la recusación, ellxs lo hicieron en consonancia. Lamentamos que quienes lanzan campañas sobre “Consejo transparente” continúen replicando las prácticas oscurantistas y cínicas que aún perduran en Humanidades de la mano de lxs docentes Franja Morada.

Desde la minoría estudiantil, rompemos el cerco informativo, y seguiremos luchando para que se cumplan las decisiones tomadas en conjunto en los órganos co-gobernados. Seguiremos posicionándonos en contra de quienes solo buscan perpetuarse en el poder y de la violencia que ejercen hacia quienes queremos mejores carreras.

¡Basta de intervenir las decisiones tomadas en conjunto en los órganos de co- gobierno!

¡Tomemos entre todxs las decisiones de la Facultad!

Intervención. Espisodio 3

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Filosofía ha sido víctima de una nueva discriminación por parte de la gestión de Humanidades

 

“¿Cuántos estudiantes hay en sus cátedras? ¿cuántos docentes? ¿cuáles son sus nombres?”

Comenzado el año, en pleno hacinamiento por la falta de aulas, desbordadxs por la apertura de una nueva carrera sin infraestructura ni recursos, con nuestros bolsillos golpeadísimos con la crisis desatada por el macrismo, retomamos la participación en el cogobierno de la Facultad. En la segunda sesión plenaria del Consejo Académico, no tardó en manifestarse nuevamente lo que sucedió a lo largo de todo el año pasado: la intervención por parte de la gestión Sleimen, secundada por HXEP, del Departamento de Filosofía. Aunque esta vez, hubo un elemento que fue mucho más explícito y palpable que antes, la discriminación.

                Como siempre sucede a comienzos de año, es necesario aprobar las plantas docentes de cada carrera. A la vez, con la política de sólo realizar designaciones el 1ro de Abril y el 1ro de Agosto, las sesiones de CA previas a esas fechas suelen estar cargadas de designaciones discutidas antes en cada Departamento. Así fue en la sesión ordinaria del 27 de Marzo. No obstante, como ya vimos el año pasado con las Ayudantías de Estudiantes, Filosofía no corre con la misma suerte que el resto.

                Para poder ilustrar un poco la situación, en el último Consejo Académico se aprobaron casi sin pestañar: 4 (cuatro) Ayudantes Graduados y la promoción de una docente JTP a Adjunta para Geografía, la promoción de un docente Adjunto para Ciencias Políticas, 8 (ocho) Ayudantías Estudiantiles para Ciencias de Información, un cargo docente para Inglés, otro para Sociología, entre otras cosas. Todos estos pedidos tenían carácter urgente por diferentes problemáticas particulares de cada una de las carreras. Ahora bien, cuando llegó el turno de Filosofía la urgencia dejó de existir. Como bien dijimos, todas las designaciones solicitadas por otros departamentos de la facultad fueron aprobadas. En algunos casos, ni siquiera hubo consejerxs que tomaron la palabra frente al tema, se aprobaron por unanimidad como un mero trámite formal. Para Filosofía, en cambio, todo es cuesta arriba. Comenzando por la formalidad más simple de todas: si no fuera por la consejera de la minoría estudiantil que presentó sobre tablas las notas elevadas por el Departamento -en tiempo y forma-, no habría habido siquiera tratamiento porque no fueron incluidas en el orden del día. Para esto no hubo ni siquiera explicación. Luego, cuando finalmente llegó el turno de discutirlas todo el ambiente cambió.

                De pronto, eso que había sido una mera formalidad, se volvió un procedimiento rocoso y retorcido. Cabe aclarar que las notas presentadas fueron dos: una solicitaba las designaciones de quienes el año pasado ganaron registros de antecedentes y fueron frenadas por la gestión con la excusa de que antes del 1ro de Abril ya se iban a realizar los concursos pertinentes. Dado que llegó la fecha y los concursos aún no se sustanciaron, el Consejo Departamental de Filosofía decidió por unanimidad reiterar el pedido para poder aprovechar los recursos propios, sobretodo teniendo en cuenta que existen cátedras sin unx sólx docente designadx y otras sólo con unx o dos. La otra nota, solicitaba una promoción de Ayudante Graduado a JTP en Didáctica Especial, la cátedra donde tiene uno de los cargos radicados Lobosco -quien cobra sin dar clases desde que visibilizamos las múltiples denuncias por acoso y abuso de poder, hace ya dos años-. Para intentar solucionar el problema -sin poder utilizar los propios recursos-, el CAD dispuso que el JTP de la asignatura, Prof. Mario Beade, quedara a cargo de la misma. Dado que este año presentó su renuncia condicionada a causa del inicio de los trámites por su jubilación, la nueva conformación del CAD, en una actitud inédita para nuestra carrera, previó la pronta acefalía de la asignatura. Entonces, en lugar de esperar que la renuncia se haga efectiva y que les estudiantes corran el riesgo de perder sus prácticas docentes, solicitó la promoción de un docente de la asignatura que pueda quedar a cargo cuando lleguen los papeles de la jubilación de Beade.

                Ante este panorama, que resultaba incluso más grave que el de otras urgencias antes tratadas, comenzó el ejercicio del sembrado de dudas, suspicacias, datos improcedentes, etc. Frente al pedido de Filosofía se dio algo nunca antes visto: de pronto se solicitan informes a la Secretaria Académica para ver cuantos estudiantes hubo en años anteriores de cursadas, para saber cuántos docentes tiene la asignatura o cosas por el estilo. De pronto aparecían justificaciones, ad hoc, de que las asignaturas estuvieran compuestas por uno o dos docentes y que en rigor no hacía falta designar a nadie con urgencia. Se corría el eje de las necesidades de Filosofía, de las decisiones tomadas -como nunca antes- democráticamente, para evitar que la carrera pueda ejecutar sus propios recursos (los cuales son muy codiciados a la hora de abrir una carrera como Ciencias de la Educación sin recursos propios). Así, tuvimos una reedición de la intervención[1], intervención que pone en evidencia algo contundente: hay discriminación hacia Filosofía.

                 Además de todos estos procedimientos fraudulentos, el ambiente que se despliega a la hora de tocar los temas de Filosofía es extremo. Esto se ve con mayor claridad cuando se pone el foco en el contraste. Hay consejerxs o integrantes de la comunidad de Humanidades que toman la palabra y no tienen ninguna clase de inconveniente a la hora de utilizarla. Inclusive, muchas veces hemos sido testigos de exabruptos, chicanas e ironías. Sin ir más lejos, en esta última sesión, el consejero Porta lanzaba ironías patoteriles sin más, y nadie le dijo nada. Sin embargo, cuando se trata de Filosofía, todo cambia radicalmente, el aire se corta sólo, los ánimos de la gestión se exasperan como si hubiera un switch. Todo lo que digan estudiantes, graduadxs o docentes de Filosofía que defienden el proceso colectivo que se viene desarrollando, será objeto de dudas, de chistadas, de interrupciones abruptas. Sino, se tiñe todo lo que se diga con un manto de sospecha o directamente se intenta silenciar (en ocasiones hasta se intentó negar el uso de la palabra). De pronto, los estudiantes de HXEP se dan cuenta que tienen voz y hablan, sólo para bastardear el camino de apertura en las decisiones de las carreras de Filosofía.

                Es así, parece exagerado pero no lo es. Las personas que a lo largo de los años han conocido la realidad de nuestras carreras a través de la difusión y los relatos, cuando se han acercado a las instancias públicas (antes a los Consejos Departamentales, hoy a los Consejos Académicos) quedan boquiabiertas. En las conversaciones informales se sienten cosas como: “pensé que eran recursos retóricos, pero esto es peor de lo que ustedes cuentan”. Una vez que se compara el tratamiento de otras carreras con Filosofía, no hay vuelta atrás, es como la pastilla de Matrix.

                A todo esto hay que sumar la virulencia en los métodos de imposición desplegados a lo largo de los años. Desde la lista negra de Manolo Comesaña, allá por el 2007, hasta la actualidad con las diferentes modalidades que incluyen desaprobaciones de cursadas y finales, manipulación fraudulenta de concursos y registros de antecedentes, pedidos de sumarios, difamaciones, amedrentamientos, cartas documento, montajes de todo tipo. Los clásicos métodos de Bullrich, TN y Clarín, retorciendo la realidad con cosas como la RAM, los cuadernos o los tesoros enterrados en la Patagonia para correr la atención de lo que está sucediendo: el vaciamiento sistemático y la persecución política a quienes lo denuncian.

                Hace años que venimos padeciendo este trato diferencial. A partir de lo que sucedió en la última sesión del CA ya no quedan dudas para nadie, hay discriminación hacia Filosofía. Especialmente hacia quienes formamos parte de la conducción del Departamento. La Universidad no es un kiosco privado, es una institución pública, por lo tanto, quienes allí desempeñan funciones en el cogobierno no son kiosqueros, son funcionarixs públicos y no pueden elegir a quién atender y a quién no.

                Esta vez fue distinta. No fue sólo una vez más. Cuando la consejera graduada del Departamento de Filosofía tomó la palabra, tras el desempate de la Decana en la votación que determinó la negativa para que haya nuevxs docentes durante este cuatrimestre en nuestras carreras, todxs lxs presentes pudieron verlo con más claridad que nunca: discriminan a Filosofía, discriminan a quienes luchamos por su democratización y discriminan a trabajadorxs docentes (con nombre y apellido). Esta última manifestación de la discriminación es, además, doblemente grave porque muchxs de quienes la llevan a cabo forman parte de la conducción del gremio docente ADUM. Hay una discriminación disciplinaria, política y laboral. Inclusive, la mayoría docente intervino acertadamente remarcando que nunca había visto algo así con ninguna otra carrera. Ya no se puede ocultar más, el silenzio stampa de la gestión y sus cabezas gachas tras la faena no hizo más que confirmarlo con contundencia.

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[1] El año pasado, primero fueron los concursos impuestos a las apuradas, antes de irse, por la gestión Britos. Eso se trató en el CAD de Filosofía, se solicitó aprobar las prioridades desprendidas del análisis público de la planta docente en lugar de esos pedidos caprichosos pero la gestión, junto a HXEP, lo impidió. Luego, se realizaron Registros de Antecedentes -en lugar de las tristemente célebres designaciones a dedo- para cubrir los cargos de esos concursos que impusieron, porque se sabe que los concursos se aprueban, pero se realizan 3, 4 o 5 años más tarde. Estos registros arrojaron informes evaluatorios mucho más detallados que la mayoría de los concursos que se realizan en Filosofía, sin embargo, como táctica de guerra, la gestión mandó a su gente a ensuciarlos. No obstante, el CAD ratificó los resultados e insistió por las designaciones. De pronto, casi en Diciembre del año pasado, la gestión prometió que realizaría los concursos antes de Abril y por eso no designarían. Asimismo, aseguraron que si se llegaba a esta fecha y los concursos no estaban hechos, se vería la posibilidad de las designaciones. Llegamos a ese punto y aparecieron las nuevas excusas ad hoc antes mencionadas. Al menos, y en favor de la seguridad de la cursada de Didáctica Especial, se logró aprobar la promoción solicitada.

Memoria CAD Extraordinario 1/2019 Filosofía [27/02/2019]

 

El pasado miércoles 27 de febrero tuvimos la primer sesión del año del Consejo Asesor Departamental, en este caso extraordinaria dada la presión desde Decanato para que se aprueben los PTD del correspondiente año. Estuvieron presentes: el director del Departamento de Filosofía Andrés Crelier, el secretario del Departamento de Filosofía  Federico Giorgini, por la mayoría docente Mariano Iriart y Maximiliano Loria, por la minoría Romina Conti, el claustro graduado fue representado por Sonia López Hana y la mayoría estudiantil por les consejeres de la Asamblea de Filosofía, Facundo Robles y Lourdes Prieto. La minoría estudiantil (Mayéutica en HxEP) estuvo ausente.

Más allá de quiénes acreditaron, es valioso mencionar la presencia de docentes, graduades y estudiantes de la carrera —quienes también participan de la Asamblea de Filo— que se acercaron e intervinieron en el debate, enriqueciendo el espacio que desde hace más de un año ha tenido como eje político la democratización del Consejo Departamental, quebrando toda una tradición oscurantista que había dominado la carrera desde su re-apertura.

Respecto a los PTD (Plan de Trabajo Docente), se les realizaron pequeñas modificaciones, en su mayoría cuestiones de forma. Sin embargo, debimos reiterar, una vez más, la solicitud del PTD correspondiente a Didáctica Especial para Filosofía. Es importante recordar que el año pasado el docente a cargo, Mario Beade, lo presentó tardísimo y en modo borrador, además de desatender y ningunear todos los pedidos que se le hicieron desde el propio departamental. Dicha cátedra ha quedado diezmada desde que denunciamos públicamente el encubrimiento por parte de las autoridades al docente Marcelo Lobosco, quién —vergonzosamente— sigue con carpeta médica, gozando del sueldo universitario y sin ser suspendido de sus funciones mientras la comunidad universitaria espera novedades sobre su juicio académico.

Otro tema a tratar fueron las ayudantías estudiantiles. Estas se encuentran trabadas en el circuito burocrático de la facultad desde mediados del año pasado, cuando la secretaria académica, Gladys Cañueto, sostuvo arbitrariamente que no se llamarían los concursos para las ayudantías estudiantiles de Filosofía, mientras si se aprobaban para las demás carreras. De este modo, desde el Departamento se solicitó por unanimidad la consulta sobre el estado de dichas ayudantías y el pedido de que se llamen los concursos con la mayor celeridad posible. Por otro lado, el director de la carrera, o como prefiere autodefinirse, “coordinador del CAD”, comunicó la respuesta por parte de las autoridades de Humanidades sobre nuestro pedido de dos ayudantías estudiantiles para el Programa de Ingreso y Permanencia que organiza y coordina el Departamento de Filosofía. La respuesta por parte de la Secretaría Académica fue que sólo hay presupuesto para un (1) cargo de ayudante estudiante. Claro, tardaron un año en responder y el ajuste pega siempre en nuestra carrera.

También se aprobaron las funciones de Leandro Paolicchi para que dicte una comisión de prácticos en Filosofía/Introducción a la Filosofía para este cuatrimestre. De este modo, lxs ingresantes cuentan con más posibilidades horarias en su primer año universitario, a sabiendas de lo problemático que siempre ha resultado cursar en Humanidades y sobre todo en Filosofía.

Párrafo aparte merecen los cargos vacantes en la carrera. Los mismos ya se habían tratado en el análisis de planta docente realizado a principios del año pasado y producto de dicho análisis, se realizaron registros de antecedentes para cubrir los cargos de Ética, Gnoseología, Filosofía Medieval y Antropología Filosófica. Sin embargo, esas designaciones fueron desestimadas por el Consejo Académico dado “que los concursos de esos cargos ya salían”. Al día de la fecha los concursos no se llamaron siquiera y las cátedras, en algunos casos, se encuentran vacías en toda su estructura. Desde el Consejo Asesor Departamental y por unanimidad* decidimos volver a designar a les ganadores de esos registros de antecedentes, en pos de garantizar las cursadas y enriquecer las distintas asignaturas de la carrera.

Por último, se trató la nota del docente titular de la materia Filosofía del Lenguaje, y presidente de AFRA (Asociación Filosófica Argentina), Federico Penelas, solicitando realizar  las Jornadas AFRA en conjunto con el Departamento de Filosofía de la UNMDP y con una convocatoria abierta a la comunidad filosófica para organizarlas. Esto también se aprobó de forma unánime y en diciembre de este año Mar del Plata será sede de las Jornadas AFRA.

En cada departamental seguimos trabajando por la refundación de Filosofía. Así, sesión tras sesión lograremos, desde abajo y a la izquierda, reestructurar crítica y colectivamente nuestras carreras.

¡Adelante compañeres, la carrera es nuestra, sigamos transformando Filosofía!

 

*AfterCAD

Lentos y perezosos. Obnubilados porque el Departamento de Filosofía será co-organizador de las AFRA, los consejeros de la mayoría docente votaron a favor todas las mociones durante la sesión. El tirón de orejas escaleras arriba no tardó en llegar, por supuesto. La decana y el Ruda pusieron el grito en el cielo, especialmente al observar que en el punto donde se trataron las designaciones en los cargos vacantes de Ética, Gnoseología, Filosofía Medieval y Antropología Filosófica el resultado positivo fue votado por unanimidad. Pasada ya una semana de la sesión, comenzaron a llegar emails a la casilla de lxs consejerxs Departamentales. Uno fue el de Iriart, consejero por la mayoría docente, quien intentó sostener que ese tema no había sido tratado en el CAD. Extraña amnesia selectiva aquella de la que fueron víctimas… ¿Mucha presión de Decanato?

Intervención/Episodio 2

Sobre las Ayudantías estudiantiles

Las ayudantías estudiantiles se encuentran en peligro. La gestión de la Decana Sleimen y HxEP se niega a llamar a los concursos de ayudantes estudiantes aun cuando ya se encuentran aprobados por el Departamento de Filosofía y cuentan con toda la documentación correspondiente. Una muestra más de la intervención que venimos denunciando.

El año pasado conseguimos, luego de exigirlo durante mucho tiempo, que se sumen 3 ayudantías más, obteniendo 8 en total. Este año, después de hacer un análisis público de la planta docente y de establecer un orden de prioridades en la utilización de los pocos recursos con los que cuenta nuestro departamento, sumamos al pedido 4 ayudantías. Así tendríamos ayudantías en las siguientes asignaturas: Introducción a la Filosofía, Filosofía Medieval, Filosofía Moderna, Filosofía Contemporánea, Filosofía de las Ciencias, Estética, Ética, Pensamiento argentino y latinoamericano, Gnoseología, Antropología Filosófica y dos para el Programa de Ingreso y Permanencia.

Pero, como efecto de la política intervencionista de la gestión de Sleimen 4 de las ayudantías mencionadas fueron directamente rechazadas. Al resto no les tocó mejor suerte: sus concursos no salieron. Desde el Departamento, elevamos la nota para su llamado los primeros días de noviembre, con la clara intención de que su inscripción se realice en diciembre y en marzo se concursen los cargos. De esta manera, brindaríamos un tiempo considerable para la difusión, la inscripción y la preparación del concurso. A pesar de que el Departamento elevó el pedido con anticipación, las ayudantías estudiantiles de Filosofía no fueron tratadas en el Consejo Académico. La gestión de Sleimen y HxEP, lejos de asumir su responsabilidad política, cargó las tintas contra lxs trabajadores no docentes de la oficina de concursos y contra el Departamento aludiendo a que los expedientes no habían sido elevados a tiempo. ¿Qué pasó desde noviembre a diciembre que nunca llegaron las ayudantías estudiantiles para tratar en el Consejo Académico?

No sólo se ensañan con los concursos docentes (los cuáles modifican el padrón docente y podrían alterar el poder de la camarilla), sino que ahora también con las ayudantías estudiantiles. No sólo continúan poniendo trabas en la democratización de la carrera respecto a los concursos docentes, sino que ahora la gestión de Humanidades decide postergar el tratamiento en el Consejo Académico de las ayudantías estudiantiles, afectando así todo el circuito administrativo y lo que es peor la posibilidad de inserción laboral de los estudiantes[1]. Una vez más, lo que eleva el Consejo Asesor Departamental es desoído y atacado de manera sistemática. Los expedientes de Filosofía son destinados a un proceso kafkiano: o bien circulan a la deriva sin ninguna respuesta o bien la respuesta nunca coincide con los procedimientos legales. Finalizaron los Consejos Académicos del ciclo lectivo y nunca le dieron tratamiento a pesar de que fueron elevadas hace más de dos meses. División Concursos sostiene, con razón, que mientras no se traten en el CA no se puede realizar el llamado. Para que estas ayudantías se renueven de manera efectiva deberían continuar el siguiente circuito: 1) Elevación del Departamento (hecho) 2) Tratamiento en el CA (pendiente por falta de voluntad política) 3) Convocatoria pública (pendiente hasta la aprobación en el CA por falta de voluntad política) 4) Inscripción a los concursos (ídem anterior) 5) Sustanciación de los concursos (ídem anterior) 6) Aprobación de las nuevas designaciones en el CA (ídem anterior).

Lo que agrava la situación es que teniendo en cuenta el circuito administrativo este tema será tratado en abril del año próximo y las ayudantías se sustanciarían para el segundo Cuatrimestre del 2019. De esta manera, los estudiantes perdemos la posibilidad de acceder a esos cargos durante un año mientras la camarilla usa el dinero público que no le corresponde.

¡Por la inmediata aprobación de las ayudantías estudiantiles en Filosofía!

¡Abajo la intervención del Departamento de Filosofía!

¡Defendamos los órganos de co-gobierno!

 

 

[1] Una ayudantía estudiantil es un cargo anual rentado para estudiantes al cual se accede por medio de un concurso de oposición. Es decir, se evalúan los antecedentes de lxs postulantes y también sus exposiciones sobre un tema relacionado con la materia que se concursa. Las tareas que realiza un ayudante estudiante son similares a las que realiza unx adscriptx pero con mayor grado de responsabilidad a la hora de coordinar actividades entre la cátedra y lxs estudiantes. Son muy importantes para nuestra formación pues nos permiten acercarnos a la docencia dentro de una asignatura y desarrollar nuestras primeras herramientas en este sentido. De esta manera, lxs estudiantes comenzamos a dar nuestros primeros pasos en la tarea docente. Para acceder a una ayudantía estudiantil los requisitos son: tener más del 20% de la carrera, contar con la materia objeto del concurso aprobada y no tener más del 80% de la carrera. Las ayudantías de segunda –como se las llamaba antes– en Filosofía tienen una historia ligada a la Asamblea de Filosofía (para leer más al respecto, hacé click acá). Allá por el 2002, conseguimos las primeras cinco (5) ayudantías. Como siempre, cada victoria estudiantil trajo aparejada la trampa institucional. En aquel entonces la mayoría estudiantil en el CAD, Franja Morada (lo que luego fue Phrónesis y ahora se convirtió en Mayéutica), tenía el acceso privilegiado a la información sobre los llamados a concursos. Información que no socializaban, evitando así la competencia en los concursos. Si por casualidad algunx estudiante ajenx a su sector político lograba enterarse y se postulaba, lxs juradxs, que habían sido elegidxs por la Franja Morada, garantizaban que la victoria, el cargo y el antecedente quedaran entre sus amigos y/o aliados políticos. De todos modos, continuamos socializando la información sobre las ayudantías estudiantiles, peleando para que los concursos se realicen de modo transparente y exigiendo mayor presupuesto para aumentar el número.

Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 13 [12-12-18]

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Lxs invitamos al último plenario de año, a realizarse este miércoles, a las 16hs en el aula 66.
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En esta ocasión, nos encontramos ante la ultima intervención del año para la carrera de Filosofía por parte de la Gestión Sleimen- Valcarce y de su brazo estudiantil, HxEP. En este caso, buscan no aprobar un paquete de registros de antecedentes, realizados hace meses y que serán tratados recién ahora. Éstos, ayudarían a reestructurar de manera urgente cátedras que actualmente se encuentran desarticuladas. En algunos casos, nos encontramos ante cátedras que no poseen banda horaria y en otros, directamente se encuentran sin docentes a cargo.
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En el siguiente link encontrarán el orden del día.
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¡Basta de ir en contra de un Departamento que decide en conjunto e interclaustralmente!
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¡Basta de fomentar la precariedad de las carreras!
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¡Basta de decidir en contra de lxs estudiantes!
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¡Tomemos entre todxs las decisiones de las carreras!
Memoria Consejo Académico - Plenario 12 de diciembre de 2018

 

Et ¡Voilà! La farsa ha sido ejecutada

 

 

El plenario pasado, en el cierre del año, nos convocó al último golpe de la gestión Sleimen-Valcarce para este 2018. Así es, la gestión de Humanidades, sin decoro ni pudor, aprobó el llamado de un paquete de concursos –que habían sido impuestos de forma completamente antidemocrática por la antigua gestión de Patricia Britos– burlándose, por enésima vez, de las decisiones de la actual conformación del Consejo Asesor Departamental de Filosofía. Es importante resaltar que el CAD es la primera instancia de representación claustral de nuestras carreras. En este sentido, es el primer espacio donde se discute y proyecta el futuro de Filosofía y como tal debe ser potenciado para lograr mayor participación tanto de estudiantes como graduades y docentes, y no ninguneado como la gestión de nuestra facultad ha hecho durante todo el año. Además, esa es la base primordial que posibilita(rá) la democratización de la educación pública, democratización que a la gestión Sleimen-Valcarce le incomoda y por eso ha intervenido el Departamento de Filosofía.

Como parte de la actual conducción del Departamental, y en contraposición a los mencionados concursos de Britos que ignoran completamente las necesidades de las cátedras, hemos promovido la realización de registros de antecedentes. No obstante, el paquete de designaciones producto de estos registros –que fueron realizados hace meses– apareció recién en este último plenario del Consejo Académico. Por si esto fuera poco, y como veníamos anticipando, la gestión de Humanidades decidió hacer oídos sordos al pedido del Departamental de designar a les que se eligieron en dichos registros. Filosofía, que desde el año pasado se ha librado –al menos momentáneamente– de la histórica camorra que la gobernó desde su reapertura, está ahora subyugada a los atropellos, abusos y caprichos de las facciones que gestionan nuestra facultad.

Pero para ir en el orden de lo acontecido, lo primero que se retrató –pues ya se había tratado en el anterior plenario del CA– fue el resultado del Concurso de Ayudante Graduado en Didáctica Especial para Filosofía. Como ha sucedido prácticamente con todos los concursos que se llevaron a cabo con les jurades de las anteriores gestiones de Filosofía, el resultado es amañado. En este caso, para no perder la costumbre, realizaron un dictamen mayoritario que obviaba los puntos altos de les candidates que no eran les elegides, dando por ganadora a la candidata fiel a su sector, Yanina Zuconni. Sin embargo, esta vez, el jurado estudiantil realizó un dictamen en disidencia en el cual daba por ganador del concurso a un docente no alineado con el sector de Britos – “Ruda” Rodríguez – Folcher. Esta situación desembocó en el Consejo Académico y dada la existencia de dicho dictamen en disidencia, el sector Sleimen-Valcarce-HXEP necesitaba más votos de los que normalmente les alcanzan para dar vuelta las votaciones. Al darse un dictamen en disidencia, hace falta mayoría especial para aprobar el dictamen dividido de un concurso. Los votos de este sector suelen ser 6 (2 docentes, 3 estudiantes, un graduado y de haber empate desempata la Decana), no alcanzan a los 8 votos que constituyen la mayoría especial. Sin embargo, en una maniobra explícita a los ojos de todes les presentes, a la hora de tratar este tema, el sector de Docentes por Humanidades le preguntó a Sleimen si pedían cuarto intermedio en ese momento, la Decana asintió y les dijo “pídanlo ahora”. Así fue, a la vuelta, la designación que quería el sector Britos/Sleimen obtuvo 9 votos y se designó a su candidata. Una vez más, el sector que supuestamente es oposición docente, cerró filas en contra de Filosofía. Resultado: se engrosa la fila de designades a dedo oficializados con concursos truchos.

Por otro lado, cabe destacar que, a raíz del tratamiento de este concurso y del paquete de designaciones surgidas de los registros de antecedentes –¡realizados al principio del segundo cuatrimestre!–, se encontraba presente en la sesión la vieja guardia que gobernó Filosofía por años y sus discípulos. A través de este acto ejecutaron la pantomima del apoyo como si no fueran parte del entramado o como si no pretendieran estar invitades al reparto de la torta. Pura farsa de cartón, egomanía, codicia y egoísmo un cóctel perfecto que junto a una política de privatización de lo público como llevan adelante, desemboca inexorablemente en corruptelas rancias. Helos allí, les aplaudidores, cociéndose en sus jugos hediondos.

Como en el teatro, llegó el momento del acto central. El tratamiento de los pedidos de designaciones en Filosofía incluyó una escena lastimosa. Si bien la gestión no quiere reconocer la validez de los Registros de Antecedentes, hicieron una excepción (como las que hicieron con Ciencias Políticas) a la hora de permitir que la graduada Bedín –quién perdió el registro de antecedentes, pero fue propuesta para ser designada a dedo por la gestión–, del sector Britos, leyera un descargo que ya había sido leído y tratado en una sesión de Consejo Departamental donde defendía su propio cargo. El sector que siempre gobernó Filosofía, en connivencia con decanato, ha desarrollado la mecánica de llevar al Consejo Académico todas las discusiones que en el departamental les resultan insatisfactorias. No importan los argumentos, sólo importa el insistir con versiones apócrifas, conseguir a los aplaudidores y utilizar la fuerza del voto del académico para disfrazar de democrática la política del atropello y la intervención de los espacios de co-gobierno no alineados. Et ¡Voilà! La farsa ha sido ejecutada. Parados sobre la posibilidad de decir cualquier cosa y darla por válida, avanzaron rechazando los pedidos de designaciones (cosa que en Historia o Letras jamás sucede) y lanzaron un llamado a concursos express que resultó de una velocidad inédita en Filosofía. Casualmente, sólo se llamaron a concurso los únicos 5 cargos para los cuales se realizaron registros y que fueron aprobados hace menos de 6 meses. El resto de los concursos –así como las ayudantías estudiantiles– quedaron en el cajón. Lo más alevoso es que hay algunos que fueron aprobados hace unos 3 años y aún no han sido sustanciados. Contando las ayudantías estudiantiles que no se concursarán para el primer cuatrimestre, hay alrededor de 20 concursos pendientes. Se puede, pero se nota.

Por otra parte, tenemos que decir que nos alegra mucho que la consejera Rustoyburu haya reconocido públicamente la gravedad de la situación que se ha vivido en Filosofía. Si bien entendemos que no puede ser explícita, agradecemos que finalmente haya expresado su preocupación por el caso Lobosco. De todos modos, es menester remarcar que nos distanciamos del planteo de la consejera en este punto: la problemática de género es relevante en sí misma y no puede surgir como consecuencia del resultado del registro de antecedentes para la asignatura Antropología Filosófica que no dió como ganadora a una participante de su grupo de investigación. Estamos dispuestos a discutir procedimientos y consideramos la necesidad de avanzar sobre la inclusión de perspectivas de género en las asignaturas de las distintas carreras de Humanidades (incluso podría avanzarse sobre la introducción de dicha perspectiva en los órganos de cogobierno), pero no estamos dispuestos a discutir esos temas en función de nombres propios, pues estamos hablando de los recursos públicos de la universidad.

Volviendo al tema Lobosco y ante la parálisis del asunto, nos preguntamos con la consejera Rustoyburu: ¿qué vamos a hacer?, ¿por qué no hay novedades? Mientras el tiempo pasa, Lobosco continúa de licencia médica en sus dos cargos -uno de ellos parcial- y continúa cobrando su sueldo completo desde hace un año y medio. Ciertamente, para avanzar sobre la concientización de estas problemáticas en nuestra carrera, la consejera graduada del Departamental de Filosofía propuso, a mediados de año, la realización de una actividad institucional de la carrera. El objetivo que se planteó fue el de tematizar los avasallamientos de género cruzados con los lugares de autoridad en la Filosofía, la distinción entre las situaciones simétricas y asimétricas, la discusión sobre cómo funciona el machismo y la discriminación en el entramado de poder de la Filosofía, entre otros temas. Si bien no se llegó a concretar la actividad durante el año, se llevará a cabo para el año que viene y sería una gran noticia que el Grupo de Estudios de Género -en el cual trabaja la consejera académica- pudiera participar y poner a disposición los conocimientos que han construido durante estos años para abordar estas problemáticas. Sabemos que habrá debates intensos ya que, incluso en las filas de su agrupación, hay consejeros docentes de Filosofía pro-vida que no reconocen las asimetrías de los lugares de enunciación.

Otro de los puntos fuertes del último plenario del año fue la aprobación de la reapertura de Ciencias de la Educación. Una vez más, como sucedió hace 3 años con Ciencias Políticas, se reabre una carrera sin aulas y sin presupuesto. Si bien la re o la apertura de carreras es algo que nos alegra, es necesario remarcar que no nos alegra que suceda bajo estas condiciones. Entre muchos elementos problemáticos, inicialmente subrayamos con trazo grueso estas cuestiones: problemática edilicia y problemática presupuestaria. Si no hay condiciones, ¿cómo se garantizarán? Como viene sucediendo: en desmedro de las carreras ya existentes. Las opciones que quedan para cursar es hacerlo en horarios en que las pocas aulas –que albergan a 9 (nueve) departamentos con alrededor de 20 (veinte) carreras en total– estén vacías, es decir a las 9 de la noche o a las 6 de la mañana. El presupuesto y los recursos para los nuevos cargos saldrán inevitablemente de las carreras ya existentes, algunas de las cuales como Geografía o Filosofía vienen siendo relegadas desde hace más de una década. ¿Por qué se reabre una carrera bajo estas condiciones? No nos queda otra opción que barajar la misma hipótesis de siempre: engrosar el padrón docente del sector que comande el proceso para asegurarse la continuidad del control de la Facultad y sus recursos públicos. Esto es como el cuento de la buena pipa, el círculo vicioso o como quieran llamarlo, el asunto es que “son los mismos de siempre”.

Il grande finale irrumpió con romanticismo, sorpresa y mixtura de géneros. En un despliegue de amor casi inédito en los consejos académicos, el consejero graduado Artieda, como si se tratara de un viajero desconocido que llegó hace poco a estas tierras –y no como si fuera parte de las decisiones–, lanzó una Oda a Sleimen destacando sus dotes de liderazgo, su capacidad de gestión exitosa y su andar victorioso por los pasillos. Si algo faltaba para cerrar el año eran las autoalabanzas disfrazadas de alabanzas. Podemos quedarnos tranquilos, la gran farsa sigue más viva que nunca: ¡Bravo!, ¡bravo!, ¡bravissimo!

Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 12 [21-11-18]

 

Lxs invitamos al plenario del Consejo Académico a realizarse hoy miércoles, a las 16hs en el aula 66.

En esta ocasión, volvemos a encontrarnos ante otra arbitrariedad por parte de la Gestión de Humanidades. Nuevamente, hacen oídos sordos al pedido del Consejo Departamental de Filosofía en su conjunto. Una vez más, el CAD pasa a ser un mero acto administrativo, en donde nos niegan el derecho a administrar los pocos recursos disponibles y distribuirlos en función de las necesidades de la carrera y no de ciertos intereses individuales.

Estos llamados a concursos que la Gestión Sleimen / Valcarce pretende aprobar, fueron impuestos por la anterior directora del departamento Patricia Britos, desconociendo las necesidades de las cátedras.

En el siguiente link encontrarán el orden del día.

¡Basta de intervenir las decisiones tomadas en conjunto en los órganos de co- gobierno!

¡Tomemos entre todxs las decisiones de la Facultad!

 

Memoria Consejo Académico - Plenario 21 de noviembre de 2018

 

Es un hecho. Lo veníamos denunciando desde principio de año: Filosofía fue intervenida por la gestión de Sleimen-Valcarce y Humanidades por el Proyecto. Nuevamente, el sector compuesto por lxs docentes de Pluriversidad (UCR- Cambiemos), su graduado Joaquín Artieda y la mayoría estudiantil, HxEP, aprobaron 5 llamados a concursos pasando por arriba lo decidido por el CAD de Filosofía. Dato a mencionar, en esta sesión se encontraba quien manejó durante años el Departamento de Filosofía –Rodolfo “Ruda” Rodríguez– consejero departamental docente de la gestión anterior en Filosofía, ex decano, ex consejero académico, quién cobra su abultado sueldo por Filosofía y apenas se le conoce la cara pues da clases en Historia y Bibliotecología. Esta situación data desde los 90 pero ¡ojo con las preguntas! Para las gestiones (siempre los mismos sectores y hasta las mismas personas, por cierto) de eso no se habla. Además, se encontraba Fernando Folcher (quién también cobra su abultado sueldo por Filosofía),  jefe de la cátedra para la cual irían la mayoría de estos concursos. Porque de eso se trataba, de seguir sacándole presupuesto a Filosofía para ejecutarlo bajo otras conveniencias.

Con este accionar, el Departamento fue intervenido de facto. Todo lo que aprobaron en el Consejo Académico hasta ahora, en relación a lo presupuestario, responde a la gestión anterior de Filosofía. Todo lo que hemos hecho como nueva gestión fue desaprobado o ninguneado. Es menester historizar un poco sobre estos concursos. Provienen de un paquete que fueron seleccionados por la antigua Gestión del Depto. –con Patricia Britos como directora– allá por el año 2017, utilizando presupuesto de futuras jubilaciones. Selección que no solo se realizó de manera completamente arbitraria, a último momento, antes de irse, a las apuradas; sino que no contemplaba las grandes necesidades de la carrera. En su lugar, y para no variar, se actuó de acuerdo a las viejas prácticas y tradiciones. ¡Están tan orgullosxs de su conservadurismo! Es decir, repartirse los cargos entre lxs amigxs. Este fue el último golpe de dicha Gestión en Filosofía, condicionar todo futuro recurso que se liberara. Sin embargo, al archivar estos llamados, como lo pidió la nueva conformación del CAD, previo análisis de planta docente, nos permitiría redistribuir lo que se libera para cátedras que actualmente se encuentran pendientes de un hilo y en condiciones sumamente precarias.

La intervención del consejero por la mayoría estudiantil, HxEP, solo se apoyó en falacias y citas de reglamentos que sostenían vaya a saber qué cosa, porque estamos frente a un caso de hablar y no decir nada. Suele pasar cuando de lo que se trata es de defender lo indefendible. Igual no nos importa qué digan o intenten decir, lo cierto y relevante es que levantaron la mano bajo la orden de Sleimen una vez más. En el caso de lxs consejerxs docentes, solo se limitaron a apelar a las viejas costumbres y a los “problemas” que Filosofía viene trayendo a cada Académico. En este sentido, hay que decirlo, los supuestos “problemas” provienen de no aceptar la sumisión que nos proponen (por decirlo elegantemente, porque en realidad siempre es a la fuerza). Les molesta tener que explicar, básicamente porque no pueden explicar nada.

Finalmente, los llamados a concursos se aprobaron con la impunidad con la que históricamente se vienen manejando. Lxs radicales de siempre, lxs kirchneristas “que quieren cambiar las cosas”…bah, patrañas! En política universitaria son lo mismo. ¡Si! ¡Exactamente lo mismo! Utilizan los recursos públicos como una PYME, deciden quién entra a trabajar y quién no con los criterios del clientelismo y el nepotismo. Persiguen a quienes no se callan y si siguen hablando lxs siguen persiguiendo. Reducen al otrx al lugar del mal o al de “lxs violentxs”, se afanan en el manodurismo para poder llevar adelante tranquilxs su miserable ajuste contra lxs estudiantes, contra nuestra formación, contra nuestrxs trabajos. Cualquier parecido con el gobierno nacional no es mera coincidencia. Los efectos concretos en este caso particular son simples: hoy en día, el órgano de co-gobierno de Filosofía no puede tomar decisiones sobre qué hacer con sus escasos recursos. Esto y que directamente cierren los departamentos opositores es lo mismo.

Otro de los temas, fue la aprobación de una modificación del plan de estudios para Bibliotecología. Cabe destacar que tal modificación no fue discutida por el CAD de esa carrera. Tampoco se le permitió a la consejera departamental de la Asamblea de Bibliotecología obtener información previa sobre el tema, sino que fue impuesto para su votación, alegando que era algo “menor” a tratar. Además, entendemos que cada pequeña modificación permite estar más cerca de la acreditación a organismos externos, que vulneran la autonomía, como lo es la CONEAU. Sin embargo, cuando nuestra consejera académica pidió en el plenario, con el mandato de la Asamblea de Biblio, una comisión ampliada –para poder interiorizarnos más sobre el asunto– volvieron a insistir en que no era necesario y utilizaron la vieja carta de la tiranía del tiempo. No son muy originales, más bien nulos en originalidad: cuando no quieren discutir algo, o bien apelan al “poco tiempo” o bien hacen tiempo llevándolo a comisión.

No nos damos por vencidxs. Seguimos peleando por carreras mejores y por órganos que realmente sean co- gobernados. A las camarillas que creen que las carreras son sus kioscos privados, les oponemos lucha en conjunto e interclaustral, autogestión y organización desde las bases.

Sobre la intervención de Filosofía y Geografía

La historia de los departamentos de Filosofía y Geografía ha corrido siempre pareja. No sólo el espacio físico compartido es lo que tienen en común, a modo de espejo, sino también el lugar al que han sido condenadas estas carreras: moneda de cambio para negociar entre sectores con más poder en la facultad y la caja para enriquecer otras carreras, subejecutando sus presupuestos. Sin embargo, como algo intrínseco al saqueo y al empobrecimiento de nuestras disciplinas, desde hace más de una década que existe una incansable organización de la resistencia para revertir esta situación.

Así, disputando cada instancia, llegamos al final del 2017 con una conformación inédita e idéntica en ambos departamentos: mayoría estudiantil, minoría docente y cuerpo graduado conformaron una discusión y un proyecto interclaustral que permitieron, por primera vez en la historia, poner directora y director por fuera de los grupos de poder que siempre tuvieron el control. Desde ese momento sabíamos que lo que venía iba a ser más duro que nunca, porque la camarilla no acepta perder, no acepta no conducir, entonces juega sucio -apelando a las maniobras más ruines-. Y así fue, así llegamos a este momento decisivo, no sólo para el presente, sino principalmente para el futuro más cercano.

Para quienes intentan retomar el control tras bambalinas no importa absolutamente nada. Ni el mayor índice de participación, ni la regularización de las sesiones del CAD -y sus actas-, ni la toma de decisiones de la carrera en el ámbito público, ni la socialización de la información, ni la apertura de las puertas para quienes siempre quedamos excluides. En Filosofía, por ejemplo, en lo que va del año ya hubo más sesiones que en 6 o 7 años juntos, un seguimiento a les ingresantes a través de un flamante curso de ingreso y permanencia para paliar el desgranamiento de la matrícula -con informe incluido-, hasta se realizó un inédito análisis público de la planta docente con proyecciones que contenían cuadros y estadísticas. Nada de todo esto vale para quienes ven en estas nuevas modalidades una pérdida de control de territorios, de recursos y, potencialmente, de votos. Porque esto es lo que siempre está de fondo: los concursos que garantizan votos, que garantizan poder, que garantizan recursos, los cuales se reparten a discreción entre unos pocos y con las migajas renuevan a los esbirros. Así se cierra el círculo, así destruyen nuestras carreras, así entran los loboscos, los beades, los bainos, etc.

Entonces, como no controlan el destino de los consejos departamentales despliegan su juego sucio: asedio, boicot e intervención. Este mecanismo se viene organizando por etapas. Por empezar, cuando las gestiones salientes se retiraban, dejaban marcada la cancha: todo recurso que estuviera libre o que fuera a estar libre en un futuro cercano sería condicionado. ¿De qué modo? Manejando los jurados de los concursos, para garantizar que nadie que ose ser oposición o no responder a sus mandatos pueda ingresar a la carrera. En Filosofía realizaron una jugada terrible: antes de que la gestión Britos se retire, aprobaron, en una sesión exprés de 10 minutos, un paquete de 14 concursos atados a jubilaciones que aún no habían salido. Es decir, condicionaron la administración futura de la carrera y de sus recursos de manera absolutamente ilegítima. De más está decir que no existió el más mínimo argumento de por qué los concursos se proponían para los cargos que eligieron. Como siempre, los motivos eran inconfesables y no respondían a las necesidades de la comunidad, sino a los de obstaculizar el ingreso de cualquier cuerpo extraño y promover la llegada de “los amigos de siempre”.

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El asedio se dio durante la primera mitad de este año. En Geografía debieron tolerar que Lombardi (ex directora) y compañía irrumpieran en la oficina sistemáticamente para hostigar y semblantear al secretario y a la directora. En los consejos departamentales cuestionaban cosas absurdas con  intenciones de amedrentar y de golpear subjetivamente. En Filosofía se dio el drama de los concursos truchos. Ante la solicitud de que vuelvan al Departamento 7 de los 14 expedientes que contenían las solicitudes de concursos, la respuesta de la gestión de Humanidades (el mismo sector político de la ex directora Britos, la UCR – Cambiemos) fue una burla: gritos y maltratos sistemáticos del consejero Artieda en contra del director de la carrera y la propuesta de un diálogo con la ex-directora Britos. El resultado: el mismo, darle curso a esos concursos que nunca pudimos discutir, ni pensar. Los otros 7 concursos, habían vuelto al Departamento por problemas de jurados, tras realizar el análisis de planta se solicitó que 6 de los 7 pasen a archivo y se elevaron 10 nuevos pedidos (con cargos menores y 2 ayudantías estudiantiles extra). Llegada la segunda mitad del año entramos en la etapa donde la intensidad de las hostilidades y la manipulación se profundiza en la búsqueda de daños definitivos. Justamente, el miércoles pasado se trataron en el Consejo Académico 3 de los expedientes que contienen los pedidos de concursos que el Consejo Departamental decidió replantear. En el dictamen de comisiones (instancia previa al plenario), la gestión de Humanidades ya manifestó con su mayor desparpajo que no piensa discutir esto y que van a dar curso a los pedidos. Esto es un modo de desoír lo que el CAD conformado con todos los cuerpos, por mayorías y minorías, ha decidido que sería lo mejor para la carrera. Eso se llama boicot e intervención política. Ante la denuncia pública de la intervención, la jugada en el plenario del académico fue la misma que con el anterior paquete de 7 concursos: que pase a comisiones, es decir, meterlo en el freezer, intentar diluir el descontento creciente (algo así como tratar de esconder un elefante bajo la alfombra), esperar y finalmente revertir la decisión del Departamento de Filosofía que solicitó archivar estos expedientes.

El boicot es a las decisiones que el cuerpo colegiado toma. Quienes integramos las comunidades de Filosofía y Geografía vemos poner en tela de juicio todo lo que hace a la estructuración de nuestros departamentos. Ante cada cosa hay un “pero”, incluso ante cosas absurdas como el otorgamiento de funciones docentes en otro cuatrimestre para una profesora de Geografía. Las cosas que suelen ser una mera formalidad en cualquier carrera, en las nuestras se vuelven un objeto de discusión que incluyen hasta cartas de denuncias por hechos que son construidos falazmente.

Finalmente, se da la pantomima en la cual se puede decir cualquier cosa, corporativamente, y con la complicidad de la mayoría estudiantil de Humanidades por el Proyecto, le dan curso a cualquier clase de mentira. Un mecanismo perverso donde alguien miente o establece un argumento ad hoc y todo el resto lo enaltece como una verdad revelada. A través del refuerzo de sus propias mentiras o maniobras llega la intervención de hecho. Si bien no es formal, lo cierto es que los Departamentos de Filosofía y Geografía pasan a ser meras oficinas administrativas donde no hay posibilidad de decisión sobre los recursos ni sobre la planta docente. Dan clases cuando se les antoja, se meten en las cátedras que se les antoja, agarran los cargos que se les antoja, aprueban y rechazan concursos y registros según sus intereses punteriles. Además de todo esto, pretenden que quienes somos sometides nos quedemos calladites y sin chistar, buscan hacernos pasar por violentes y nos quieren hacer creer que somos nosotres quienes decidimos. Es el cuento de la buena pipa, hacen lo que quieren, nosotres denunciamos sus manejes fraudulentos y nos acusan de violencia. Siniestro, perverso.

Un párrafo aparte merece la supuesta oposición compuesta por la mayoría docente. Sus “pactos preexistentes” con Sleimen y cía. se llevan puestas a Geografía y, especialmente, a Filosofía. En lo que va del año, las promesas de defensa de las decisiones del Departamento de Filosofía no han sido más que eso. Cuando el bloque interclaustral de la gestión interviene, Docentes por Humanidades acuerda con “mandar las cosas a comisión”. Nada positivo salió de las comisiones para Filosofía, de hecho salió todo lo que la gestión quería. Asimismo, cuando hemos intentado defender a alguna docente de este sector frente a los gritos e improperios del consejero Bustos, les violentes hemos sido nosotres. Inclusive, y este es el colmo de las ironías, ante el recuerdo de cuando el secretario del CA, Germán Takla, en plena sesión estampó contra un vidrio -que se rompió- a un estudiante y su confirmación de que lo volvería hacer, se escuchó la justificación de este sector: “se estaba defendiendo; le querían sacar las actas”. El machismo y los tintes aristocráticos que destilan nos ubican en el lugar de les criminales indefectiblemente, es un dogma. De pronto, quienes hemos defendido a Filosofía y Geografía durante casi 20 años y que por primera vez accedemos a participar de la conducción del Departamento, somos el problema. Esta maniobra discursiva que busca forzar sentidos también es perversa. 1) Digo que soy oposición. 2) Ante el avasallamiento de la gestión a las carreras más débiles opongo una resistencia superficial. 3) Priorizo los “pactos preexistentes” frente a cualquier tipo de atropello. 4) Frente a la crítica por este movimiento hostigo a quienes se oponen a la gestión, les acuso y me victimizo. 5) Concluyo que el problema no es la gestión que interviene sino quienes se oponen a la intervención. ¡Aplausos! ¿Qué deducimos? “Mientras no se metan con Letras e Historia, con Geografía y Filosofía hagan lo que quieran”. -Fin del párrafo aparte-.

El asunto de fondo, al final, siempre es el mismo: no concursar adversarios políticos o disidencias que pongan en discusión el reparto del presupuesto y de cargos. Dinero y poder. Poder y dinero. Suena ridículo, pero esto rige en el seno de la institución universitaria. Las consecuencias: la pauperización de nuestra formación, la instalación de un sentido corporativo y acrítico frente a las jerarquías prestablecidas, reproducción de un orden piramidal y hereditario. Casi que para ser docente en Humanidades hay que tener sangre azul o ser unx buenx chicx de los mandados. Así, dependiendo de la disciplina que estudiemos, en algunas carreras podremos formarnos mejor que en otras, y en las que no, quedamos marcados por la mediocridad de nuestra formación, cosa que se evidencia cuando nos encontramos con compañeres de otras partes del país.

A pesar de todas las trabas, de la estigmatización, de la persecución sistemática, sabemos que estamos avanzando en la democratización de nuestras carreras. Sabíamos que las hostilidades se recrudecerían en la medida en que impulsáramos nuestros proyectos de apertura consecuentemente, contábamos con la miseria de siempre. Por eso no claudicaremos, nunca. Sabemos que estamos frente a un proceso histórico, inédito en nuestra facultad -y probablemente mucho más allá de estas fronteras-. Es necesario seguir organizades, bien juntes, en las asambleas, participando en los órganos de cogobierno, para poder empujar el bloqueo un paso más, quizás alguna voluntad suelta tenga la capacidad crítica de la reflexión y se de cuenta de que esta vieja política huele rancio. Ya formamos parte de la historia de la UNMDP, ¡vamos a abrir sus puertas para les hijes de les trabajadores!

lechu