CAD de Filosofía

 

Cinismo. Eso es lo que se respiraba en el aula donde se llevó a cabo el último Consejo Departamental el miércoles 25 de Octubre. Las miradas de los docentes y los graduados que aún forman parte de la anterior composición de este órgano de cogobierno siguen ocultando especulaciones inconfesables. Siguen tomándonos el pelo como siempre lo han hecho y se jactan de poder hacerlo.

A una semana de que asuma la nueva conformación, había un único objetivo ante la inédita “tercera sesión en un mes”. A saber, el condicionamiento de una futura utilización de recursos que se liberarán como consecuencia de la jubilación de algunos docentes. De este modo, pretendían dar un nuevo paso hacia la consolidación de la renovada camarilla docente. A pesar que aún no se completó el llamado a todos los concursos del paquete elevado hace unos 7 años, a pesar de que nunca se apuraron en llamar a concursos, ahora lo hicieron y de la mano de la Directora Patricia Britos presentaron un nuevo paquete de 14 concursos.

Por supuesto que estamos a favor de los concursos, pero no de esta manera, porque ya sabemos lo que pasa. Por empezar, nos parece un atropello al cogobierno la imposición de semejante medida que condiciona el futuro de la carrera. De un día para el otro, sin previo aviso o consulta ni análisis de la planta docente por parte de toda la comunidad de Filosofía no se puede tomar una decisión de este tenor. Además, como ya sucedió con el anterior paquete, se impusieron los jurados docentes y graduados sin que todos los sectores tuvieran posibilidad de proponer opciones. Los resultados de acciones de este tipo, anteriormente, fueron varios concursos con impugnaciones -las cuales aún siguen su curso en el circuito burocrático- por dictámenes tendenciosos y hasta antecedentes apócrifos aceptados, asimismo -tal como previmos hace tiempo- se tomaron como válidos los antecedentes generados como producto de las designaciones a dedo. Por eso, la imposición de los jurados también es una forma de controlar los concursos. Como mayoría del claustro estudiantil no avalamos ni un paso más hacia el empobrecimiento de nuestra carrera. Es por esta razón que mocionamos hacer una comisión para el análisis de la planta docente y la destinación de los recursos a las cátedras estratégicamente más necesitadas. A diferencia de otras veces, los docentes no levantaron la mano sin decir nada sino que el Ruda justifico por qué votaron a favor: “estos concursos son una promoción para los que ya están trabajando en esas materias”. Sin más, es una promoción para los amigos de la gestión.

Por último se trató la Planta Docente y la Oferta Académica 2018. Estas fueron llevadas directamente al departamental por la secretaria Yanina Zuconni sin dar la posibilidad de verla con un tiempo prudente de antelación o que se realicen sugerencias sobre las mismas. Propuestas como la oferta académica o la planta docente, que determinan como utilizar los recursos y funciones docentes, deben ser discutidas por todos en la carrera. Ante la misma estructura que imposibilita la toma de decisiones reales sobre asuntos neurálgicos, tampoco avalamos lo que presentaron.

Finalmente, hablando de cinismo, el final fue impactante. Fiel al estilo Cambiemos, el Ruda dio un discurso confucionista en el que se jactó de dejar el Departamento de Filosofa habiendo permitido la existencia de una minoría docente. Sabemos muy bien que hicieron lo imposible para que la minoría docente no pudiera presentarse a elecciones, ¡inclusive negarles los avales! Lo mínimo para que exista el juego democrático bajo las reglas del liberalismo que dicen defender, ni siquiera eso fueron capaces de aceptar. Ahora que su jugada resultó infructuosa y la minoría logró presentarse, pretenden camuflarse de democráticos. Sabemos muy bien que no tardarán en mostrar la hilacha, al igual que lo hizo Manna, cuando tras el discurso del Ruda ensayó el propio y en medio de una supuesta despedida no dejó pasar la oportunidad para hacer un chiste respecto a la gravísima situación que significa el caso Lobosco.  Nada nuevo bajo el sol.

Como dijimos, este fue el tercer CAD del mes. Durante años pedimos que se realicen departamentales para solucionar de antemano cuando las cátedras se quedaban sin docentes, o problemas estructurales de la carrera, o cuando salimos a denunciar al docente acosador Lobosco. Sin embargo, estás nunca fueron sus prioridades. Una vez más, queda a las claras  que su objetivo siempre ha sido la construcción de la camarilla docente y, ahora, de la que los reemplace. Queda en nosotros que no lo logren. Es necesario mantenernos organizados y movilizados para construir una carrera nueva. Ante esta oportunidad histórica sabemos muy bien que lo único que nos garantiza la posibilidad real de avanzar es la lucha.

                                              

 

 

Cuando el argumento es la agresión

Último CAD de Filosofía del cuatrimestre

El miércoles 12 de Julio, se realizó el último CAD del cuatrimestre luego  de dos meses sin tener noticias del Departamento de Filosofía. Durante este periodo, desde la Asamblea de Filosofía convocamos departamentales que fueron ignorados por la gestión de la carrera. Britos y su gestión impusieron una sesión con las cursadas finalizadas, es decir, a espaldas de la comunidad educativa. Los resultados quedan a la vista: la carrera continúa profundizando su empobrecimiento estructural.

Mayéutica en Humanidades x el Proyecto, minoría estudiantil, en este caso, representado por Mariano Olivera, expresa la alianza con la gestión radical del departamento más consolidada desde el último mandato de la Franja Morada. En todos y cada uno de los CAD, esta agrupación, que debería defender los intereses de los estudiantes, se limitó a hacer silencio y a acatar todos los mandatos y propuestas de Britos y el Ruda.

Uno de los temas importantes fue el del caso Lobosco: el docente acosador de la carrera. La directora del Departamento preparó una extensa nota donde trató de excusarse por no decir nada durante todo el proceso de lucha que dio el movimiento estudiantil. Sin embargo, escribió unos cuantos párrafos que no decían absolutamente nada. En este sentido, también se trató la nota que presentamos al respecto hace dos meses ¡tarde pero seguro!, donde pedimos la remoción de todos los cargos de Lobosco y el inicio del juicio Académico. Dado el tiempo transcurrido, la nota quedó desactualizada. Por ello, pedimos que se eleve al Consejo Académico. Entendemos como un triunfo político de la movilización y la lucha que las autoridades del Departamento tuvieran que salir a decir algo sobre Lobosco y que el tema se haya tratado en el CAD.

Respecto a las adscripciones, presentamos sobre tablas una nota (ver Adscripciones nota ) donde pedimos que se otorgue un nuevo plazo para inscribirse a las mismas. Esto se debe a que muchxs estudiantes y graduadxs no pudieron acercar la documentación dado que la inscripción a las adscripciones se realizó a principios de junio, una fecha atípica, y no tuvo la debida difusión. Además, en las otras carreras todavía tienen la convocatoria abierta para recibir los documentos. En síntesis, logramos que durante unos días más (desde el 31 de Julio al 4 de Agosto) se acepte la documentación para quienes quieran presentarse y no hayan podido hacerlo.

Otro tema relevante fue la situación de la cátedra de Filosofía Moderna. Sin duda alguna, dicha cátedra sufrió la intervención política de la gestión de Filosofía, esto ya lo hemos contado en informes anteriores (ver Miseria de la Filosofía). Repartieron el presupuesto liberado por la jubilación de la Titular de la cátedra, Graciela Fernández, para la promoción de Mariano Iriart, de Omar Murad, de la actual Secretaria del Departamento Yanina Zuconni y de otrxs acólitos. Es decir, repartieron el presupuesto en otras materias que no necesitaban los recursos y utilizaron como único criterio el clientelismo político. Apenas dejaron presupuesto suficiente para llamar un concurso de Adjunto SIMPLE en Filosofía Moderna. Esto implica que quien gane el concurso no podrá dedicarse a la investigación en el área y, además, que tendrá que hacerse cargo solx de la materia, puesto que no destinaron recursos para armar comisiones de prácticos. En este sentido, la política de Britos es una continuidad de la de Gil y todas las anteriores: vaciar la filosofía de contenido y generar una carrera mediocre, pero funcional a sus propios intereses. En otras palabras, seguir sosteniendo su kiosco privado.

Para completar el panorama desolador del CAD, Britos canceló la votación cuando se debía tratar nuestro pedido de suspensión de clases el día que inicia el Encuentro Nacional de Filosofía en nuestra Facultad. Es necesario remarcar el alto grado de violencia misógina expresado por Patricia Britos contra las consejeras estudiantiles por la mayoría y también contra la compañera graduada que se acercó al CAD, quienes intentaban argumentar y proponer discusiones en el marco de la sesión. Su indisimulable aversión hacia las compañeras se evidenció más claramente cuando la Directora del Departamento intentó –en repetidas ocasiones– establecer complicidad con los varones presentes para proferir su agresividad hacia las compañeras. Lo cierto es que, con argumentos espurios, deslegitimó lo decidido en el Consejo Académico –dado que la actividad fue declarada de interés académico–, y procedió en comunión con el resto de lxs consejerxs a no votar el pedido, desconociendo así al X Encuentro Nacional de Filosofía y la organización jerárquica del cogobierno universitario. Como si eso fuera poco, la Directora del Departamento, junto con el Consejero Rodolfo “ruda” Rodríguez, expresaron su descontento con el Consejo Académico por haber aprobado el aval para el ENF. Una vez más, sus miserables internas políticas terminan perjudicando a lxs estudiantes.

Respecto de las repetidas agresiones de Patricia Britos en el seno del consejo departamental, queremos expresar nuestro total repudio. No vamos a quedarnos calladas ante las agresiones e insistimos una vez más en que estos ataques personalizados no son personales sino que buscan con temeridad generar miedo y censurar cualquier posibilidad de crítica sostenida consecuentemente. Repudiamos el accionar violento de la directora del Departamento de Filosofía, quien acciona de este modo desde su lugar de poder y en complicidad con los varones que integran el CAD, contra nuestras compañeras. Entendemos este hecho como un eslabón más de una cadena de maltratos, infamias y agresiones que pretenden sujetar y amordazar a las voces críticas que se levantan contra el accionar de la gestión y sus acólitos.  Los ataques en este contexto contra nuestras compañeras y contra nuestra organización no son contra un particular, un aliado o un adversario político sino contra la libertad de crítica.

El departamental solo duró una hora. Britos y el Ruda estaban apuradxs por irse, como quien hace un trámite. Por este motivo se trataron las ayudantías, los planes de trabajo docente del segundo cuatrimestre, los concursos, las adscripciones de becarixs y los cambios de funciones, en simultáneo. Al unísono dijeron: “damos por finalizado el departamental, felices vacaciones”.

Es complejo transmitir por escrito la violencia que sufrimos en ese espacio. En especial, las compañeras. Solo la organización y participación colectiva y la solidaridad entre quienes queremos de Filosofía una mejor carrera atenúan dicha hostilidad. Seguiremos organizadxs, convocando, haciendo público lo que quieren que sea secreto. Y, como ya hemos dicho, seguiremos defendiendo Filosofía, allí donde sus desautorizadas autoridades no lo están haciendo (y al contrario, consciente o inconscientemente están contribuyendo a su catástrofe).

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Miseria de Filosofía

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Informe de la sesión de Consejo Departamental de Filosofía [Miércoles 10 de mayo – 15 hs.] y algunos apuntes críticos sobre la situación de la carrera.

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Sobre la sesión del CAD y la cuestiones tratadas en el mismo

Después de más de dos meses sin sesión del Consejo Asesor Departamental (CAD) de Filosofía, y con la negativa mediante de Britos y los docentes ante una convocatoria de la mayoría estudiantil hace ya varias semanas, la Directora, el “Ruda”, Acevedo e Iriart, mostraron nuevamente su miseria, que es la miseria de la carrera. Sí, Mariano Iriart está ahí, pegadito a los docentes, sin capacidad para administrar los recursos, pero asintiendo a todo lo que dice el “Ruda” y oficiando de fuerza de choque, mirando fijamente y con desprecio a nuestras consejeras. Sí, ese comportamiento provoca miedo, pero estamos organizados para enfrentar la violencia machista que la gestión permita en el CAD. Pero volvamos a su rol en el espacio del cogobierno: los graduados no tienen representación en el CAD de Filosofía o mejor, el claustro graduado representa a los docentes. También estuvo Bravo, de Mayéutica (HxEP). Estuvo callado la mayor parte del tiempo, interviniendo solamente para confluir con los ataques misóginos de la gestión Radical de la carrera contra las compañeras del Colectivo Mundo x Ganar. Penosa representación minoritaria tenemos los estudiantes.

A pesar de todo, continuamos politizando ese espacio, planteando cada debate, invitando a los compañeros a apropiarse del lugar donde se discuten las cuestiones de la carrera. Aunque la Directora Britos prefiera “discutirlas en un café”, según sus propias palabras. En este sentido, presentamos una nota repudiando el fallo de la Corte que permitía el beneficio del 2 x 1 a los genocidas y solidarizándonos con los sectores que se encuentran en lucha contra los recortes del macrismo en la Educación Pública y en Ciencia y Tecnología. El consejero Iriart votó en contra y los representantes docentes se abstuvieron. Menuda forma de develar el pensamiento de la casta oscurantista que gobierna nuestra carrera. Creemos que el conjunto de la comunidad de la carrera debe rechazar de plano estos posicionamientos de la gestión.

El segundo de los temas centrales, era la liberación del dinero a causa de la jubilación de la Dra. Graciela Fernández. Recordemos que la docente era la titular de Gnoseología y Filosofía Moderna. Los docentes, acompañados por el graduado Iriart, llevaron un papel donde proponían la distribución de ese presupuesto en distintas cátedras sin ningún tipo de fundamento (pueden verla ustedes mismos: Propuesta docente y graduado). El consejero y la consejera por la mayoría estudiantil llevaron(mos) también nuestra propuesta (ver: Propuesta mayoría estudiantil). A ambas se le sumó la propuesta de un sector de graduados que antes habían apoyado la candidatura de Mariano Iriart, pero ahora se los notaba descontentos con su representación (ver: Propuesta Vazquez). Nuestra intención era poder discutir todas las propuestas y unificar los criterios para la cobertura de cargos, teniendo en cuenta como prioritario que las asignaturas Filosofía Moderna y Gnoseología cuenten con profesores a cargo (en este momento solo una de ellas cuenta con un cargo de auxiliar y el docente se encuentra con carpeta médica) pues se hallan “acéfalas” y, además, para que los recursos de la cátedra permanezcan en la cátedra y no se pulvericen en cargos menores, mecánica habitual de la gestión que dista mucho de resolver los problemas estructurales de la carrera.

Los docentes y el graduado se negaron a discutir las propuestas, se negaron a argumentar su decisión, callaron escandalosamente cuando les planteamos la situación de Moderna y Gnoseología, censuraron las voces disidentes o que simplemente pedían fundamentos y procedieron, desconociendo el cogobierno una vez más, a dar por “ganadora” su propuesta. Realmente cuesta entender cómo es que prefieren que dos cátedras no tengan docentes, continúen acéfalas y, sin embargo, utilizar ese dinero para, por ejemplo, sacar dos cargos de Adjunto Parcial en Filosofía de la Historia. Materia de cuarto año que cuenta con 10 estudiantes como mucho y dónde el último año concursaron a los auxiliares que antes habían designado a dedo (Iriart, el propio consejero graduado y su íntimo, Omar Murad). Bah, sí, lo entendemos y es por ello que a la gestión se le hace imposible argumentar. Decir la verdad es explicitar sus mezquinos intereses de camarilla, su hábito a gestionar los pocos recursos que tenemos como si fuese una empresa privada, su profunda aversión a los estudiantes y a la Filosofía.

Nuevamente la sesión fue una puesta en escena, aunque cada vez les cuesta más ocultar su despotismo, sus prácticas antidemocráticas y su perverso gusto por la anulación de cualquier tipo de discusión razonable y racional.

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Defender Filosofía: algunos apuntes críticos sobre la situación de la carrera

Sea como sea, de lo que se trata es de una gigantesca miseria, no solamente económica, sino integral. Su gestión se reduce a la distribución de esa miseria, que ha sido miseria desde siempre (ya en la épocas de Manolo Comesaña como director del Departamento se hablaba del presupuesto adeudado para la carrera –literalmente, sólo hablaba, pues, según sus propias palabras: “reclamarlo era algo muy complejo”–) la miseria de Filosofía. En lo que atañe al presupuesto, el dinero liberado de la jubilación de una docente es una buena excusa para los administradores, jamás para resolver cuestiones estructurales, para sostener la escasez que los hace existir y reproducir(se) como sector de poder, como camarilla, como oligocracia. La miseria económica es condición de la miseria integral. Expliquemos un poco más qué queremos decir con esto: sacar concursos abiertos, con jurados externos –o al menos que no sean parte de la camarilla– en las variadas áreas de la disciplina, implicaría admitir en la carrera el ingreso de otras voces, otras orientaciones políticas, otras líneas de pensamiento. Su propia concepción académica que entiende el saber como una propiedad del claustro, –claustro proviene de la palabra latina claudere cuyo significado es clausura– donde se dictamina el qué y el cómo del (des)conocimiento; los lleva a ver los concursos o, mejor, la democrática distribución del presupuesto público –que ya es antidemocrática desde el momento en que es una miseria–, como una terrible amenaza. Puede parecerles exagerada la comparación con el oscurantismo medieval, pero créannos, en materia de conocimiento no han llegado ni al liberalismo, pues sienten horror por la competencia.

Pero aún al margen de tales consideraciones sobre los profundos miedos de la oligocracia que nos gobierna/administra; su política atenta de manera brutal contra la normalidad del trabajo académico en general. Significa  el desmantelamiento de cátedras enteras, de equipos de investigación, de  colectivos de producción intelectual. Vale decir: no se trata tan sólo de los directamente golpeados, lo que ya es suficientemente grave. Es toda  la comunidad universitaria (docentes y estudiantes), es toda  la práctica vinculada a la creación de saber filosófico la que sufre un empobrecimiento desastroso.

Y este es tan sólo un  aspecto. Esta miseria viene a sumarse a las tantas otras miserias  permanentes  con los que tenemos que convivir, y que en cierto modo hemos “naturalizado”: por ejemplo, la existencia de algo así como un  60 % de docentes “interinos”, no-concursados, vale decir “inestabilizados” por la desidia, el atraso o el desinterés (desinterés bien interesado, en muchos casos) en el llamado y sustanciación de los concursos; las cátedras unipersonales que producen crisis cíclicas ante situaciones comunes como las jubilaciones docentes; la ausencia de más de un teórico; las cursadas maratónicas de 12 horas por ausencia de franjas horarias; la intervención de cátedras con docentes que jamás han trabajado esas áreas del conocimiento; la intervención de concursos (poniéndose ellos mismos de jurados) con los dictámenes más tendenciosos que hayamos visto; el ingreso de sólo 35 personas en el último año y la deserción a granel año tras año; las designaciones a dedo de acólitos en los cargos docentes sin importar la formación; el abuso de poder y hasta el acoso; los micromachismos de todos los días; la ausencia total de diálogo, de logos; el maltrato de formarnos ignorantes.

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Sin embargo –seamos sinceros con nosotros mismos- en general lo estuvimos tolerando. Aunque tenemos nuestras agrupaciones gremiales, nuestros sindicatos y nuestros ámbitos de reunión colectiva, la propia dispersión de nuestra presencia física en la facultad (que en sí misma es una consecuencia del “ajuste permanente”, ya que nuestros edificios no cuentan con los espacios adecuados, en muchos casos ni siquiera los espacios adecuados para trabajar o estudiar), sumado a que estamos obligados a correr de un lado a otro para juntar de manera dislocada el dinero para llegar a fin de mes, y a cierto “individualismo competitivo” característico de la naturaleza del trabajo académico –muchas veces solitario- ha provocado esa “naturalización” del desastre que estamos describiendo.

Pero estamos llegando, al mismo tiempo, al límite de lo soportable. La docencia no es un trabajo de oficina, burocrático, rutinario, donde marcamos el reloj a la entrada y la salida, y de puro tedio nos escapamos a tomar un cafecito cuando el jefe no mira. La docencia es para el docente (primario, secundario o universitario) su existencia misma. Y ello vale también para el trabajo del estudiante. Lo que le pase a la institución por la que transitamos nos pasa a nosotros mismos, en nuestras cabezas y en nuestros cuerpos.

Entonces, ¿nuestras cabezas y nuestros cuerpos van a seguir fingiendo que todo esto es “normal”, que quizá tiene sus problemitas y sus molestias, pero nada que no suceda en cualquier trabajo? No, no podemos. Nuestra dignidad humana y la dignidad de la carrera como institución están en la picota.

La cuestión es, por otra parte, profundamente política, en el más alto y noble sentido de la palabra. Es hora de devolverle a esa palabra toda su altura y su nobleza. De no permitir que se la bastardee para los intereses mezquinos de camarillas semiocultas e irresponsables, que producen estos verdaderos atentados. Es necesario pensar qué carrera, qué Filosofía queremos y cómo puede ayudar (nos) a la sociedad que la sostiene. Para eso hay que organizarse, hay que plantearse objetivos, hay que resolver los problemas que arrastramos desde hace años. De más está decir, que las camarillas no están dispuestos a resolver, como decíamos antes, ninguno de los problemas que nos aquejan.

¿Por qué no están dispuestos a hacerlo? En parte, como dijimos al comienzo, son ellos mismos factores productores y reproductores de la miseria. Por otro lado, hay una segunda dimensión de política aquí “precisa y concreta”. La conducción de Humanidades (tanto a nivel docente, graduado y estudiantil) y de la carrera de Filosofía (a nivel docente y graduado y minoría estudiantil) es hoy una estrecha entente  entre sectores llamados kirchneristas, sectores de la UCR y sectores vinculados al PRO. Los que en el plano de la política nacional aparecen como adversarios irreconciliables conforman al interior de la Facultad una bien coordinada sociedad cuya función principal, más allá de los posicionamientos políticos individuales, parece ser la de garantizar la autoreproducción in aeternum  de ese círculo de poder, de esa suerte de oligocracia superestructural ajena a la vida cotidiana, material y concreta de las “bases” (y hablamos tanto de docentes como de estudiantes y trabajadores universitarios) que sostienen el trabajo universitario día a día, hora tras hora.

Discutir a fondo cuestiones como la presupuestaria significaría, para este grupo, entrar en estado de potencial conflicto con el gobierno y los partidos o grupos políticos que los sostienen. Eso –que además implicaría una movilización masiva del conjunto de la comunidad universitaria en apoyo a los reclamos– no pueden permitírselo: pondría en riesgo aquella autoreproducción permanente y su aferramiento al poder. No es verdad que en Humanidades haya hoy “democracia”, menos que menos en Filosofía. En los hechos es una ínfima minoría la que está en posición de tomar las decisiones importantes, ya que por ejemplo –en otra vuelta de esta espiral hecha de círculos viciosos– la inmensa mayoría constituida por los docentes “interinos” no tiene derecho a formar parte de los órganos de cogobierno de la facultad. O también –lo que ocurre con cada vez más asiduidad– directamente se pasa por encima de los órganos de cogobierno cuando hay algún sector que puedes introducirles alguna discusión (es el caso de Filosofía). O, lisa y llanamente, los órganos de cogobierno no existen como tales pues están conformados por graduados y estudiantes que funcionan como apéndice de los docentes.

En fin, ¿para qué abundar? Por donde le busquemos la vuelta, la conclusión es siempre, dramáticamente, la misma: Filosofía está en franca crisis. Así, no da para más, y sólo puede retroceder hacia un tobogán de patética decadencia. Hemos llegado al punto en que se nos obliga a decir que lo que sucede es el síntoma de una política de barbarie, oscurantismo y sinrazón. No obstante, Filosofía sigue existiendo –casi exclusivamente por el trabajo apasionado y “a pulmón”, en las peores condiciones, de aquellos docentes, estudiantes y no-docentes que la siguen queriendo pese a todo-. Es nuestra tarea defenderla, allí donde sus desautorizadas autoridades no lo están haciendo (y al contrario, consciente o inconscientemente están contribuyendo a su catástrofe).

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FILOSOFÍA

HABLAR DE SOLUCIONES NO ES SOLUCIONAR
Sobre el práctico de Introducción y la renuncia de Barbosa en Antropología

Ya sabíamos que esto iba a pasar, pero la gestión lo negaba. La profesora Barbosa, titular de Antropología Filosófica, estaba tramitando su jubilación desde hace tiempo. Por eso, desde el Colectivo Mundo x Ganar, convocamos hace unas semanas un Consejo Asesor Departamental de Filosofía (Ver: Convocatoria al CAD) para darle solución a esta y otras cuestiones relevantes de la carrera como los problemas en dos prácticos de Introducción a la Filosofía (renuncia de Vicini y cambio de horario en la comisión de Murad) y en las materias Gnoseología y Filosofía Moderna. La directora del departamento, Patricia Britos, se negó a convocar la sesión e intentó tapar con un parche la situación desde el despacho de la Decana. Hoy, otra vez, vemos como la carrera se desmorona ante situaciones que deberían ser normales como una jubilación.

La cátedra de Antropología Filosófica no cuenta con recursos propios. El profesor Parente, quien está haciéndose cargo de la materia por extensión de funciones, pertenece a la cátedra de Filosofía para la Licenciatura en Sociología. Por su parte, Yanina Zucconi, designada a dedo en Didáctica especial de la Filosofía, y Hernán Murano, designado a dedo en Pensamiento argentino y latinoamericano, dan clases en las comisiones de prácticos también por extensión de funciones.

Con la renuncia de Barbosa se libera dinero para sustanciar un concurso y poder generar un cargo para la cátedra. Lo sabemos desde hace tiempo. Nos preguntamos: ¿por qué no se llama el concurso para que los estudiantes no pierdan más clases?

El práctico de Introducción a la Filosofía merece un párrafo aparte. Luego de que la directora del Departamento se negara a una sesión de consejo pedida por nosotros y que nos respondiera que “lo estaba solucionando”, notificó que el práctico al cual había renunciado Vicini sería cubierto con una suplencia por la docente Florencia Sal, quien es concursada en la cátedra de Filosofía Antigua y ya cumple extensión de funciones en Introducción a la Filosofía. Sería una suplencia para que dicte una nueva comisión además de la usual y se le pagaría sólo por ese cuatrimestre. Sin embargo, desde esta notificación hecha el día Lunes 3 de Abril –hace ya 15 días­– hasta hoy el práctico no ha dado inicio. ¿La razón? Que las autoridades todavía no hicieron la designación formal de la docente para que pueda cobrar, para que haya seguro, en suma, para que pueda ser dictado el práctico. Extraño, dado que cuando se trata de designaciones a dedo la gestión actúa con suma celeridad, hasta incluso aplicando resoluciones de decanato sin siquiera pasar por el Consejo Académico.

Filosofía viene de mal en peor. La situación es cada vez más alarmante porque venimos anticipando desde el principio del cuatrimestre que algunas eventualidades podían generar inconvenientes serios en la carrera. De hecho, lo avisamos el año pasado, y el anterior, y lo venimos haciendo desde hace quince años: la estructura de la carrera está putrefacta. Y los estudiantes somos los peores perjudicados de todas estas maniobras.

Desde el Colectivo Mundo x Ganar, seguimos considerando que organizados, desde abajo y a la izquierda, podemos derrotar al oscurantismo reinante. Continuaremos convocando a asambleas para informar y debatir con el conjunto de los compañeros, continuaremos convocando a los CAD´s e impulsando el debate en las aulas para construir en conjunto la carrera que queremos.

 

 

CAD 1- 2017

 

   El claustro oscurantista echa sombra sobre                        Filosofía Moderna

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Una vez más, los mismos de siempre, nada cambia a pesar del maquillaje. Comesaña, Novo y Britos dictarán -un mes cada uno- los teóricos de Filosofía Moderna, Iriart los prácticos. Lo decidieron ellos mismos en sus casas. La conducción del CEH mantiene su silencio cómplice.

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Primero lo primero. A raíz de la jubilación de Graciela Fernández, quien fuera durante más de 20 años la titular de la cátedra Filosofía Moderna, y de encontrarse con carpeta médica Leandro Catoggio, quien es el ATP regular de la materia hace más de 10 años; la camarilla de Filosofía decidió armar una nueva cátedra. ¿Cómo? Como hace las cosas la camarilla. A espaldas del cogobierno, impusieron docentes amigos: Manolo Comesaña, Rita Novo, Mariano Iriart y la propia Patricia Britos –actual Directora del Departamento de Filosofía– para conformar la cátedra y dar clases en Filosofía Moderna. Que la mayoría de los docentes mencionados no sean siquiera del área mucho no les importa, porque no importan los estudiantes y su formación. Menos aún la filosofía y su enseñanza. Lo único que importa siempre es la buena salud de la empresa privada que se armaron con recursos públicos.

Durante el año pasado, a raíz de la situación con la cátedra de Gnoseología (ARREMETIDA DE BRITOS CONTRA GNOSEOLOGÍA) desde el claustro estudiantil sugerimos resolver el tema de Moderna con anticipación, propusimos llamar a concurso para cubrir los cargos. Por supuesto, y para no variar, fuimos ignorados. Ahora la justificación de la nueva decisión sobre Moderna es el tiempo, apremia el tiempo.

Dos cosas nos interesan remarcar de estas prácticas regularizadas que constituyen la tiranía de la camarilla. En primer lugar, el deliberado desconocimiento del consejo departamental como órgano de gobierno de la carrera donde también los estudiantes somos un sector en la toma de decisiones. En segundo lugar, el desconocimiento total de la disciplina (la directora de la carrera y los docentes consejeros son docentes de historia), la holgazanería para llevar adelante las discusiones de manera racional y razonable, la negligencia de negarse a estar a la altura de las circunstancias y la rotunda ausencia de un proyecto de carrera de Filosofía.

A casi 100 años de la Reforma del 18, el cogobierno en Filosofía continúa siendo anacrónico. Los consejos departamentales son una mise en scène, una coartada de los sectores de poder para desvincularse de sus fechorías: hacer de lo público su empresa privada. La carrera de Filosofía no tiene cogobierno real, las decisiones están en manos de un manojo de docentes (con la complicidad del claustro graduado que acude sólo para levantar su mano cuando le dan la orden) que se toman la prerrogativa de ordenar la carrera bajo un único criterio: el clientelismo.

Por su parte, la discusión sobre la disciplina, sobre la formación, sobre la producción del conocimiento, sobre la enseñanza, brilla por su ausencia. Son gestores, burócratas al servicio de la producción de ignorancia. La carrera de Filosofía ha derivado en el lugar donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron la cátedra que las dictara. La brutal escisión entre quienes enseñan –sin importar a quién, cómo y para qué– y quienes aprehenden convierte la enseñanza en algo hostil e infecundo.

Nuestra batalla contra esta camarilla que gobierna filosofía es inmensa. Ellos se repiten año a año y el primer Consejo Asesor Departamental del 2017 no fue la excepción. Britos y su gestión decidieron todo a espaldas de la carrera, quisieron que tomáramos conocimiento. Del otro lado, dimos, nuevamente, la pelea por asumir nuestro rol como representantes estudiantiles y discutir los problemas de filosofía en el seno del CAD. Estamos convencidos de que es la tarea que tenemos que seguir ocupando contra este modo de gestionar los recursos públicos.

Por otro lado, creemos que es necesario discutir y tomar posicionamientos como Departamento en cuestiones políticas generales. Por eso, presentamos una nota (ver: acá) repudiando la brutal cacería que llevó adelante la policía en Capital Federal, capturando a mujeres que habían participado en la movilización del Paro Internacional del 8M y se encontraban, luego de la marcha, desconcentrando para volver a sus hogares. Además, en otra nota (ver: acá), planteamos nuestra solidaridad con el conjunto de los trabajadores de la ciencia y de la educación que vienen luchando contra el ajuste del gobierno e instamos a los otros representantes a tomar posición respecto de la lucha de los docentes, de los trabajadores universitarios y de los investigadores de CONICET. Según el claustro docente (Britos, Folcher y el Ruda, es decir, CAMBIEMOS): “no hay recortes en la universidad”. El representante por la minoría estudiantil, Elías Bravo, ahora de Humanidades por el Proyecto, dijo: “…”. ¡Exacto! No dijo nada, mantuvo un silencio acorde a lo que viene haciendo su agrupación en estos conflictos.

Está claro que los Britos, los Ruda, los Folcher y los graduados acólitos de la gestión, merecen la primera plana. Vienen acumulando méritos (léase “chanchullos”) desde hace más de veinte años. Ahora bien, Elías Bravo y Humanidades por el Proyecto hacen lo propio desde hace rato y por eso merecen una mención especial. En este caso, en un CAD que duró aproximadamente dos horas, las únicas participaciones del consejero por la minoría estudiantil, que debería representar a todos los estudiantes, fueron: una abstención (en el tema de Filosofía Moderna) y la presentación sobre tablas de una nota para resolver un problema personal. Es muy fuerte, lo sabemos. ¿Irresponsabilidad o inoperancia? El efecto es el mismo: los estudiantes de filosofía contamos con un consejero menos.

Desde el Colectivo Mundo x Ganar, seguimos considerando que organizados, desde abajo y a la izquierda, podemos derrotar al oscurantismo reinante. Continuaremos convocando a los CAD´s e impulsando el debate en las aulas para construir en conjunto la carrera que queremos.

 

Siervxs de las cátedras

El caso de Filosofía

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“(L)as adscripciones son condición necesaria de la carrera académica. Si alguien quisiera acceder alguna vez a algún cargo (esta vez rentado) de ayudante (el nivel más bajo dentro de la pirámide-cátedra) o, por ejemplo, llegar a ser becarix de investigación, debe saber que las adscripciones son su primer escalón en la carrera. Gracias a ellas unx adquiere curriculum y puede disputar cargos en el futuro. Si un/a docente le niega el acceso a alguien a su cátedra en calidad de adscriptx, entonces no sólo le impide a ese alguien “hacer carrera” sino, lo que es peor, le niega la posibilidad de conseguir en el futuro un trabajo acorde a su profesión. Lo más dramático de todo esto es que la negación del acceso de una persona a una cátedra está por lo general acompañada del ingreso de estudiantes y graduadxs “favoritxs” a los ojos del/la omnisciente titular. Las adscripciones, al ser el primer paso de una carrera académica, suelen ser a la vez el círculo más amplio de la esfera clientelar de las camarillas docentes.”

(Extracto del texto: Siervas de la Cátedra – Mayo de 2010 )

Si bien abrieron la inscripción para las adscripciones del primer cuatrimestre del año 2017, algo cambió y -para variar- no es nada alegre. Como ya decíamos allá por el año 2010, la posibilidad de ser adscriptx en una cátedra es uno de los primeros pasos en nuestra formación como docentes y como investigadorxs. Históricamente, esta posibilidad fue abierta para todxs lxs estudiantes y graduadxs. Sin embargo, hoy nos encontramos con que -al igual que siempre: sin consultar con nadie- la gestión de Patricia Britos, directora del Departamento de Filosofía, decidió que habría cupos limitados y precisos para las adscripciones. Se utilizó como criterio aquello que debieron indicar los titulares, es decir que les pasaron la responsabilidad de esta medida regresiva. Tan regresiva es la medida que pareciera que retornamos al orden feudal: cada cátedra tiene a su señor/a y ellxs deben indicar cuántxs siervxs necesitan.

Acá compartimos el comunicado del Departamento:

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¡No permitamos que impidan nuestras adscripciones!

En los siguientes links podes encontrar los requisitos para ser adscriptx y la planilla para la inscripción:

Requisitos para las adscripciones estudiantiles.

Requisitos para las adscripciones de graduadxs.

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“Han pasado esos tiempos. El futuro es nuestro, por prepotencia de trabajo. Crearemos nuestra filosofía, no conversando continuamente de filosofía, sino en orgullosa compañía de los de abajo, escribiendo las páginas de la nueva historia que encerrarán la violencia de un cross a la mandíbula. Sí, un libro tras otro, una lucha tras otra y que los eunucos bufen. El porvenir es triunfalmente nuestro. Y que el futuro diga.” R. A. Las lechuzas que lanzan llamas.

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CAD de Filosofía – 09/11/16

Informe del Consejo Departamental

 

Aquí el informe del cuarto CAD de Filosofía del año. Abajo te contamos todo lo ocurrido, que no es mucho, pero tampoco nada. Luego de pedirlo insistentemente, logramos que se abra un concurso para cubrir un práctico más en Filosofía Antigua. Eso es, ni más ni menos, una nueva banda horaria. Y por supuesto, te contamos cómo la gestión, luego de 22 años, logró su estilo propio y tiene un plan que consiste, justamente, en andar sin plan.

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El día miércoles 9 de Noviembre a las 18hs. se llevó a cabo el cuarto Consejo Asesor Departamental de Filosofía del año. El mismo fue presidido por la Directora del Departamento, Patricia Britos, y coordinado por la secretaria Yanina Zuconni. Por el claustro docente asistieron los mismos de siempre: Rodolfo Rodríguez (el Ruda) y Antonio Mana, y por el claustro graduado, Mariano Iriart. Por el Colectivo Mundo x Ganar, la mayoría estudiantil, Lourdes Prieto y Floreal Villa, por la minoría, Libertad Martínez.

Click aquí para ver el orden del día.

En una primera instancia se trató sobre tablas una nota presentada por nosotros, la mayoría estudiantil, donde pedíamos que nos certifiquen la inasistencia a las cursadas para poder participar del CAD, así como también se contemple la modificación del día en caso de que se superponga con algún parcial. Luego de mucha insistencia, los docentes se comprometieron a cumplir con esta cuestión, de palabra. Esperemos que también se cumpla en los hechos. (Ver nota que presentamos acá)

Primer tema:  tomar conocimiento -por medio del informe oral y poco preciso de la Directora- de que de ahora en más se van a recortar los recursos para traer jurados externos porque, según la directora del departamento “es una vergüenza que traigan gente y no se le pague el pasaje como hace la facultad”. Es dable remarcar que el concurso del que hablaba es de los pocos que contaron con jurados externos, pues en la mayoría son los mismos docentes de siempre los que ofician de jurado. De hacer algo para conseguir mejores condiciones para los docentes viajeros que sean convocados como jurados, por supuesto, no se habló. Menos aún, de transparencia.

Segundo tema: respecto del “curso introductorio”, caben destacar varios aspectos: el incumplimiento de los docentes sobre el pedido de un informe, solicitado por nosotros en la sesión anterior, que justificara, explicara, analizara, etc. el pretendido curso de ingreso que quieren incorporar en Filosofía. Nuevamente, nos encontramos sin un diagnóstico claro de la carrera, sin una somera justificación para la incorporación de un “curso introductorio”, como les gusta llamarlo.

La pretensión de la gestión, expresada en la sesión, es que los candidatos que quieran postularse para ser docentes del curso, presenten ellos sus proyectos. Dada esta situación, solicitamos la unificación de ejes y criterios de evaluación de los candidatos y los proyectos desde el propio departamental. Otra vez: la nada. Britos afirmó que “nosotros, el departamental (ellos, en realidad quiso decir), vamos a ser los jurados y cuando estén los proyectos, vemos como los evaluamos”. Insistimos, por supuesto, en la necesidad de unificar pautas, en la posibilidad de utilizar la 690 (ordenanza que regula los concursos docentes) como guía. Pero todas nuestras insistencias fueron en vano.

Lo cierto es que no hubo voluntad de consensuar las condiciones por las cuales los candidatos serán evaluados, ni mucho menos los ejes que tendría que tener el “curso introductorio”. Menos aún, la posibilidad de discutir la necesidad del mismo. Lo claro fue el interés en imponer una fecha lo más inmediatamente posible para que los candidatos (habrá dos cargos de Ayudante graduado simple temporarios) pudieran presentarse y ser evaluados antes de fin de año.

Desde la mayoría estudiantil solicitamos que además de los dos cargos de ayudante graduado conseguidos para el “curso introductorio”, se pidan al menos dos ayudantías de segunda para que los estudiantes puedan, también, participar en el espacio. Ahí sí, sin rodeos, el graduado Mariano Iriart, luego de sentenciar “¿los alumnos no tienen otra cosa que hacer?”, levantó su brazo largo para negarse a la propuesta rotundamente. Lo siguieron los docentes. La directora osó decir “en mi época militábamos gratis”. Ya lo dice el refrán: el pez por la boca muere. Además de la obvia violencia que ejercen con sus dichos, es incontestable el intento de hacer del “curso introductorio” otro de sus nichos y bloquear toda emergencia de voces disidentes.

Tercer tema: en cuanto a este punto, autorizar a Ayudantes graduados para integrar mesas de finales, no podemos dejar de decir que la gran mayoría de los que integran esta lista ingresaron a sus cargos sin previa evaluación, son los famosos acomodados, los designados a dedo, los fieles acólitos.

Cuarto tema: Se deja sin efecto el cargo de Diego Fornoni en Introducción y con ese presupuesto se abre un concurso para un práctico en Antigua.  El suceso no es obra del azar o de la buena voluntad de la Gestión. Hace tiempo venimos realizando este pedido en función de lo que diagnosticamos como un vaciamiento de la carrera, notorio principalmente en los primeros años. Haber ganado la posibilidad de que se abra este concurso es, a la vez, el logro de un práctico más en otra banda horaria. Habrá que seguir peleándola para que su sustanciación se dé de modo transparente.

Quinto tema: La directora Britos vuelve a comentar un problema burocrático que “no sabe cómo se resuelve” y que tampoco es potestad del CAD resolverlo. Se trata de un error en la ordenanza sobre el cargo de la docente Susana Violante. El asunto fue trasladado a secretaría académica y nosotros solicitamos que se la notifique a la docente.

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Eso fue todo. Como lo vivimos, te lo contamos. No lo inventamos.

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