CAD de Filosofía

 

Cinismo. Eso es lo que se respiraba en el aula donde se llevó a cabo el último Consejo Departamental el miércoles 25 de Octubre. Las miradas de los docentes y los graduados que aún forman parte de la anterior composición de este órgano de cogobierno siguen ocultando especulaciones inconfesables. Siguen tomándonos el pelo como siempre lo han hecho y se jactan de poder hacerlo.

A una semana de que asuma la nueva conformación, había un único objetivo ante la inédita “tercera sesión en un mes”. A saber, el condicionamiento de una futura utilización de recursos que se liberarán como consecuencia de la jubilación de algunos docentes. De este modo, pretendían dar un nuevo paso hacia la consolidación de la renovada camarilla docente. A pesar que aún no se completó el llamado a todos los concursos del paquete elevado hace unos 7 años, a pesar de que nunca se apuraron en llamar a concursos, ahora lo hicieron y de la mano de la Directora Patricia Britos presentaron un nuevo paquete de 14 concursos.

Por supuesto que estamos a favor de los concursos, pero no de esta manera, porque ya sabemos lo que pasa. Por empezar, nos parece un atropello al cogobierno la imposición de semejante medida que condiciona el futuro de la carrera. De un día para el otro, sin previo aviso o consulta ni análisis de la planta docente por parte de toda la comunidad de Filosofía no se puede tomar una decisión de este tenor. Además, como ya sucedió con el anterior paquete, se impusieron los jurados docentes y graduados sin que todos los sectores tuvieran posibilidad de proponer opciones. Los resultados de acciones de este tipo, anteriormente, fueron varios concursos con impugnaciones -las cuales aún siguen su curso en el circuito burocrático- por dictámenes tendenciosos y hasta antecedentes apócrifos aceptados, asimismo -tal como previmos hace tiempo- se tomaron como válidos los antecedentes generados como producto de las designaciones a dedo. Por eso, la imposición de los jurados también es una forma de controlar los concursos. Como mayoría del claustro estudiantil no avalamos ni un paso más hacia el empobrecimiento de nuestra carrera. Es por esta razón que mocionamos hacer una comisión para el análisis de la planta docente y la destinación de los recursos a las cátedras estratégicamente más necesitadas. A diferencia de otras veces, los docentes no levantaron la mano sin decir nada sino que el Ruda justifico por qué votaron a favor: “estos concursos son una promoción para los que ya están trabajando en esas materias”. Sin más, es una promoción para los amigos de la gestión.

Por último se trató la Planta Docente y la Oferta Académica 2018. Estas fueron llevadas directamente al departamental por la secretaria Yanina Zuconni sin dar la posibilidad de verla con un tiempo prudente de antelación o que se realicen sugerencias sobre las mismas. Propuestas como la oferta académica o la planta docente, que determinan como utilizar los recursos y funciones docentes, deben ser discutidas por todos en la carrera. Ante la misma estructura que imposibilita la toma de decisiones reales sobre asuntos neurálgicos, tampoco avalamos lo que presentaron.

Finalmente, hablando de cinismo, el final fue impactante. Fiel al estilo Cambiemos, el Ruda dio un discurso confucionista en el que se jactó de dejar el Departamento de Filosofa habiendo permitido la existencia de una minoría docente. Sabemos muy bien que hicieron lo imposible para que la minoría docente no pudiera presentarse a elecciones, ¡inclusive negarles los avales! Lo mínimo para que exista el juego democrático bajo las reglas del liberalismo que dicen defender, ni siquiera eso fueron capaces de aceptar. Ahora que su jugada resultó infructuosa y la minoría logró presentarse, pretenden camuflarse de democráticos. Sabemos muy bien que no tardarán en mostrar la hilacha, al igual que lo hizo Manna, cuando tras el discurso del Ruda ensayó el propio y en medio de una supuesta despedida no dejó pasar la oportunidad para hacer un chiste respecto a la gravísima situación que significa el caso Lobosco.  Nada nuevo bajo el sol.

Como dijimos, este fue el tercer CAD del mes. Durante años pedimos que se realicen departamentales para solucionar de antemano cuando las cátedras se quedaban sin docentes, o problemas estructurales de la carrera, o cuando salimos a denunciar al docente acosador Lobosco. Sin embargo, estás nunca fueron sus prioridades. Una vez más, queda a las claras  que su objetivo siempre ha sido la construcción de la camarilla docente y, ahora, de la que los reemplace. Queda en nosotros que no lo logren. Es necesario mantenernos organizados y movilizados para construir una carrera nueva. Ante esta oportunidad histórica sabemos muy bien que lo único que nos garantiza la posibilidad real de avanzar es la lucha.

                                              

 

 

Concursos Filosofía

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  Sobre el no concurso de Filosofía Antigua

 

El día 12 de Junio se debía sustanciar el concurso para titular de Filosofía Antigua, concurso que data desde el 2013 y que recién ahora se concursa.

O al menos eso es lo que se esperaba. Pero el concurso se cayó, no se llevó a cabo. Los dos jurados graduados (titular y suplente respectivamente) no pudieron presentarse por motivos personales. A su vez, une de les docentes tampoco se presentó, motivo por lo cual, con dos docentes de jurados, con la jurada estudiantil (ahora graduada) y las dos concursantes presentes, el concurso se suspendió. Situaciones cotidianas como jubilaciones, graduaciones, enfermedades, etc. se vuelven caóticas debido al empobrecimiento estructural y planificado por la gestión que administra Filosofía.

Recordemos que hace varios años, 7 para ser exactes, se trataba en el Departamento de Filosofía un paquete de concursos para la carrera, que desde su apertura hasta ese momento (2010), contaba sólo con dos docentes concursades. Unos años después, en el año 2013, se efectuó el llamado de algunos de estos concursos para los que el director de turno del Departamento de Filosofía, Jose Maria Gil, puso les jurades a espaldas de la comunidad, mientras caminaba por los pasillos y convocaba gente, su gente, para que se postule a ellos. De más está decir, que tomamos conocimiento de quiénes eran les jurados estudiantiles propuestos por Gil una vez llamados los concursos, porque a nuestres jurades nunca les tuvieron en cuenta, ninguneando sistemáticamente el co-gobierno y la representación estudiantil, para hacer prevalecer su rosca y el reparto discrecional de los recursos públicos mediante el democrático método del amiguismo.

Lo que sucedió hoy es un síntoma de las políticas que llevan a cabo quienes gestionan la carrera de Filosofía.  No obstante, es necesario resaltar que tampoco la gestión de Humanidades garantiza que, una vez llamados los concursos, sean ordenados y transparentes. Pues solo notifican la asistencia de les jurades docentes con anticipación, en segundo plano a les jurades graduades se les envía un mensaje (un día antes del concurso) para que se notifiquen, y por último, a la representación estudiantil, suelen no avisarles.

Les docentes ponen a les jurades de los concursos a su gusto y piacere, en general se ponen a elles mismes, les consejeres. Y aún así, se ausentan en dichas instancias. Lo mismo vale para les graduades de Juntos por Humanidades quienes también son elegides de una lista selecta. Por supuesto que la ausencia en esas instancias es selectiva, eses mismes jurades están presenten cuando se trata de garantizar sus propios intereses y los de la camarilla. Hacen lo imposible por poner únicamente jurades que pertenezcan a sus filas, hacen lo imposible por cerrar el juego y luego se toman la prerrogativa de ausentarse y no cumplir con sus responsabilidades. A su vez, es destacable que el consejero representante departamental del claustro graduado, Mariano Iriart, mientras que repite el silencio cómplice de Britos y el resto de la gestión sobre la situación miserable de la carrera, no mueve un dedo para garantizar la presencia de les jurades graduades en la sustanciación de los concursos.

En definitiva, está práctica que vemos reflejada en este concurso en particular, no es nueva, ni mucho menos única en la historia de la carrera. Tenemos noción de tres concursos recientes, más precisamente desde el año pasado hasta principios de este cuatrimestre, que fueron impugnados por les propies concursantes debido a que les jurades docentes, quienes pertenecen a la gestión, evaluaron con criterios discrecionales, sumando o restando puntos de antecedentes para quienes elles consideraban aptos para el cargo. Apuntando con el dedo, con total desdén a quienes elles consideraban que tenían que ganar.  

Filosofía es tan desordenada como aparenta a simple vista y tan desastrosa desde lo académico, lo político y lo administrativo como uno se pueda llegar a imaginar. A tal punto que sustanciar un simple concurso se vuelve una tarea monumental, plagada de inconvenientes de todo tipo. No caben dudas que es parte de lo mismo de siempre: la camarilla docente que hace un usufructo propio de lo que es de todos y deja librado al azar cualquier tema en el que no estén en el juego sus intereses. 

En esta carrera es dónde sacan concursos a cuenta gotas, los llaman para dejarlos caer, los demoran hasta que les jurades estudiantiles ya se recibieron, pasan dictámenes por la ventana, evalúan según criterios personales y podríamos seguir. Y sí, digámoslo, sin pelos en la lengua, la carrera es un mamarracho. Lo venimos diciendo desde hace rato: está atada con alambres y desde la Gestión de Humanidades hace años que no se hacen cargo de la desidia de la misma. Porque el no concurso de Antigua no es un hecho aislado, es más de lo mismo, es más de la miseria de Filosofía, que los mismos que se encargaran de usarla como su kiosco privado, son los primeros en lavarse las manos y llamarse a silencio cuando se piden explicaciones al respecto.

Seguiremos gritando que esta carrera sigue oliendo a podrido y señalando a los responsables de que esto sea así. Seguiremos por el único camino posible para que nuestra carrera cuente con condiciones dignas de cursada, con concursos transparente y triple banda horaria.  Contra la deserción y el vaciamiento en Filosofía. Seguiremos organizándonos y luchando para expropiar Filosofía a quienes hacen de ella un negocio familiar. Y que los escuderos de la miseria bufen.

 

CAD 1- 2017

 

   El claustro oscurantista echa sombra sobre                        Filosofía Moderna

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Una vez más, los mismos de siempre, nada cambia a pesar del maquillaje. Comesaña, Novo y Britos dictarán -un mes cada uno- los teóricos de Filosofía Moderna, Iriart los prácticos. Lo decidieron ellos mismos en sus casas. La conducción del CEH mantiene su silencio cómplice.

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Primero lo primero. A raíz de la jubilación de Graciela Fernández, quien fuera durante más de 20 años la titular de la cátedra Filosofía Moderna, y de encontrarse con carpeta médica Leandro Catoggio, quien es el ATP regular de la materia hace más de 10 años; la camarilla de Filosofía decidió armar una nueva cátedra. ¿Cómo? Como hace las cosas la camarilla. A espaldas del cogobierno, impusieron docentes amigos: Manolo Comesaña, Rita Novo, Mariano Iriart y la propia Patricia Britos –actual Directora del Departamento de Filosofía– para conformar la cátedra y dar clases en Filosofía Moderna. Que la mayoría de los docentes mencionados no sean siquiera del área mucho no les importa, porque no importan los estudiantes y su formación. Menos aún la filosofía y su enseñanza. Lo único que importa siempre es la buena salud de la empresa privada que se armaron con recursos públicos.

Durante el año pasado, a raíz de la situación con la cátedra de Gnoseología (ARREMETIDA DE BRITOS CONTRA GNOSEOLOGÍA) desde el claustro estudiantil sugerimos resolver el tema de Moderna con anticipación, propusimos llamar a concurso para cubrir los cargos. Por supuesto, y para no variar, fuimos ignorados. Ahora la justificación de la nueva decisión sobre Moderna es el tiempo, apremia el tiempo.

Dos cosas nos interesan remarcar de estas prácticas regularizadas que constituyen la tiranía de la camarilla. En primer lugar, el deliberado desconocimiento del consejo departamental como órgano de gobierno de la carrera donde también los estudiantes somos un sector en la toma de decisiones. En segundo lugar, el desconocimiento total de la disciplina (la directora de la carrera y los docentes consejeros son docentes de historia), la holgazanería para llevar adelante las discusiones de manera racional y razonable, la negligencia de negarse a estar a la altura de las circunstancias y la rotunda ausencia de un proyecto de carrera de Filosofía.

A casi 100 años de la Reforma del 18, el cogobierno en Filosofía continúa siendo anacrónico. Los consejos departamentales son una mise en scène, una coartada de los sectores de poder para desvincularse de sus fechorías: hacer de lo público su empresa privada. La carrera de Filosofía no tiene cogobierno real, las decisiones están en manos de un manojo de docentes (con la complicidad del claustro graduado que acude sólo para levantar su mano cuando le dan la orden) que se toman la prerrogativa de ordenar la carrera bajo un único criterio: el clientelismo.

Por su parte, la discusión sobre la disciplina, sobre la formación, sobre la producción del conocimiento, sobre la enseñanza, brilla por su ausencia. Son gestores, burócratas al servicio de la producción de ignorancia. La carrera de Filosofía ha derivado en el lugar donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron la cátedra que las dictara. La brutal escisión entre quienes enseñan –sin importar a quién, cómo y para qué– y quienes aprehenden convierte la enseñanza en algo hostil e infecundo.

Nuestra batalla contra esta camarilla que gobierna filosofía es inmensa. Ellos se repiten año a año y el primer Consejo Asesor Departamental del 2017 no fue la excepción. Britos y su gestión decidieron todo a espaldas de la carrera, quisieron que tomáramos conocimiento. Del otro lado, dimos, nuevamente, la pelea por asumir nuestro rol como representantes estudiantiles y discutir los problemas de filosofía en el seno del CAD. Estamos convencidos de que es la tarea que tenemos que seguir ocupando contra este modo de gestionar los recursos públicos.

Por otro lado, creemos que es necesario discutir y tomar posicionamientos como Departamento en cuestiones políticas generales. Por eso, presentamos una nota (ver: acá) repudiando la brutal cacería que llevó adelante la policía en Capital Federal, capturando a mujeres que habían participado en la movilización del Paro Internacional del 8M y se encontraban, luego de la marcha, desconcentrando para volver a sus hogares. Además, en otra nota (ver: acá), planteamos nuestra solidaridad con el conjunto de los trabajadores de la ciencia y de la educación que vienen luchando contra el ajuste del gobierno e instamos a los otros representantes a tomar posición respecto de la lucha de los docentes, de los trabajadores universitarios y de los investigadores de CONICET. Según el claustro docente (Britos, Folcher y el Ruda, es decir, CAMBIEMOS): “no hay recortes en la universidad”. El representante por la minoría estudiantil, Elías Bravo, ahora de Humanidades por el Proyecto, dijo: “…”. ¡Exacto! No dijo nada, mantuvo un silencio acorde a lo que viene haciendo su agrupación en estos conflictos.

Está claro que los Britos, los Ruda, los Folcher y los graduados acólitos de la gestión, merecen la primera plana. Vienen acumulando méritos (léase “chanchullos”) desde hace más de veinte años. Ahora bien, Elías Bravo y Humanidades por el Proyecto hacen lo propio desde hace rato y por eso merecen una mención especial. En este caso, en un CAD que duró aproximadamente dos horas, las únicas participaciones del consejero por la minoría estudiantil, que debería representar a todos los estudiantes, fueron: una abstención (en el tema de Filosofía Moderna) y la presentación sobre tablas de una nota para resolver un problema personal. Es muy fuerte, lo sabemos. ¿Irresponsabilidad o inoperancia? El efecto es el mismo: los estudiantes de filosofía contamos con un consejero menos.

Desde el Colectivo Mundo x Ganar, seguimos considerando que organizados, desde abajo y a la izquierda, podemos derrotar al oscurantismo reinante. Continuaremos convocando a los CAD´s e impulsando el debate en las aulas para construir en conjunto la carrera que queremos.

 

CAD de Filosofía – 09/11/16

Informe del Consejo Departamental

 

Aquí el informe del cuarto CAD de Filosofía del año. Abajo te contamos todo lo ocurrido, que no es mucho, pero tampoco nada. Luego de pedirlo insistentemente, logramos que se abra un concurso para cubrir un práctico más en Filosofía Antigua. Eso es, ni más ni menos, una nueva banda horaria. Y por supuesto, te contamos cómo la gestión, luego de 22 años, logró su estilo propio y tiene un plan que consiste, justamente, en andar sin plan.

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El día miércoles 9 de Noviembre a las 18hs. se llevó a cabo el cuarto Consejo Asesor Departamental de Filosofía del año. El mismo fue presidido por la Directora del Departamento, Patricia Britos, y coordinado por la secretaria Yanina Zuconni. Por el claustro docente asistieron los mismos de siempre: Rodolfo Rodríguez (el Ruda) y Antonio Mana, y por el claustro graduado, Mariano Iriart. Por el Colectivo Mundo x Ganar, la mayoría estudiantil, Lourdes Prieto y Floreal Villa, por la minoría, Libertad Martínez.

Click aquí para ver el orden del día.

En una primera instancia se trató sobre tablas una nota presentada por nosotros, la mayoría estudiantil, donde pedíamos que nos certifiquen la inasistencia a las cursadas para poder participar del CAD, así como también se contemple la modificación del día en caso de que se superponga con algún parcial. Luego de mucha insistencia, los docentes se comprometieron a cumplir con esta cuestión, de palabra. Esperemos que también se cumpla en los hechos. (Ver nota que presentamos acá)

Primer tema:  tomar conocimiento -por medio del informe oral y poco preciso de la Directora- de que de ahora en más se van a recortar los recursos para traer jurados externos porque, según la directora del departamento “es una vergüenza que traigan gente y no se le pague el pasaje como hace la facultad”. Es dable remarcar que el concurso del que hablaba es de los pocos que contaron con jurados externos, pues en la mayoría son los mismos docentes de siempre los que ofician de jurado. De hacer algo para conseguir mejores condiciones para los docentes viajeros que sean convocados como jurados, por supuesto, no se habló. Menos aún, de transparencia.

Segundo tema: respecto del “curso introductorio”, caben destacar varios aspectos: el incumplimiento de los docentes sobre el pedido de un informe, solicitado por nosotros en la sesión anterior, que justificara, explicara, analizara, etc. el pretendido curso de ingreso que quieren incorporar en Filosofía. Nuevamente, nos encontramos sin un diagnóstico claro de la carrera, sin una somera justificación para la incorporación de un “curso introductorio”, como les gusta llamarlo.

La pretensión de la gestión, expresada en la sesión, es que los candidatos que quieran postularse para ser docentes del curso, presenten ellos sus proyectos. Dada esta situación, solicitamos la unificación de ejes y criterios de evaluación de los candidatos y los proyectos desde el propio departamental. Otra vez: la nada. Britos afirmó que “nosotros, el departamental (ellos, en realidad quiso decir), vamos a ser los jurados y cuando estén los proyectos, vemos como los evaluamos”. Insistimos, por supuesto, en la necesidad de unificar pautas, en la posibilidad de utilizar la 690 (ordenanza que regula los concursos docentes) como guía. Pero todas nuestras insistencias fueron en vano.

Lo cierto es que no hubo voluntad de consensuar las condiciones por las cuales los candidatos serán evaluados, ni mucho menos los ejes que tendría que tener el “curso introductorio”. Menos aún, la posibilidad de discutir la necesidad del mismo. Lo claro fue el interés en imponer una fecha lo más inmediatamente posible para que los candidatos (habrá dos cargos de Ayudante graduado simple temporarios) pudieran presentarse y ser evaluados antes de fin de año.

Desde la mayoría estudiantil solicitamos que además de los dos cargos de ayudante graduado conseguidos para el “curso introductorio”, se pidan al menos dos ayudantías de segunda para que los estudiantes puedan, también, participar en el espacio. Ahí sí, sin rodeos, el graduado Mariano Iriart, luego de sentenciar “¿los alumnos no tienen otra cosa que hacer?”, levantó su brazo largo para negarse a la propuesta rotundamente. Lo siguieron los docentes. La directora osó decir “en mi época militábamos gratis”. Ya lo dice el refrán: el pez por la boca muere. Además de la obvia violencia que ejercen con sus dichos, es incontestable el intento de hacer del “curso introductorio” otro de sus nichos y bloquear toda emergencia de voces disidentes.

Tercer tema: en cuanto a este punto, autorizar a Ayudantes graduados para integrar mesas de finales, no podemos dejar de decir que la gran mayoría de los que integran esta lista ingresaron a sus cargos sin previa evaluación, son los famosos acomodados, los designados a dedo, los fieles acólitos.

Cuarto tema: Se deja sin efecto el cargo de Diego Fornoni en Introducción y con ese presupuesto se abre un concurso para un práctico en Antigua.  El suceso no es obra del azar o de la buena voluntad de la Gestión. Hace tiempo venimos realizando este pedido en función de lo que diagnosticamos como un vaciamiento de la carrera, notorio principalmente en los primeros años. Haber ganado la posibilidad de que se abra este concurso es, a la vez, el logro de un práctico más en otra banda horaria. Habrá que seguir peleándola para que su sustanciación se dé de modo transparente.

Quinto tema: La directora Britos vuelve a comentar un problema burocrático que “no sabe cómo se resuelve” y que tampoco es potestad del CAD resolverlo. Se trata de un error en la ordenanza sobre el cargo de la docente Susana Violante. El asunto fue trasladado a secretaría académica y nosotros solicitamos que se la notifique a la docente.

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Eso fue todo. Como lo vivimos, te lo contamos. No lo inventamos.

                                              mxg-sin-fondo

CAD – 16/08/16

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ARREMETIDA DE BRITOS CONTRA GNOSEOLOGÍA

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El día miércoles 16 de agosto a las 16 hs. se realizó la segunda sesión del Consejo Asesor Departamental de Filosofía del año. La misma fue presidida por la nueva jefa de Departamento, y única postulante al puesto (Ver: Elección Jefe Departamento), Patricia Britos. Además, estuvieron presentes los representantes del claustro docente, Antonio Manna, Fernando Folcher y Gustavo Acevedo, y por el claustro graduado Mariano Iriart.

El claustro estudiantil estuvo representado por los consejeros de la mayoría, nuestros compañeros del Colectivo de Filosofía, Lucas Mehamed y Macarena Spinelli, y por la minoría estudiantil asistió Mara Ferreyra. Por supuesto, también estuvieron presentes, acompañando en la sesión, varios compañeros tanto estudiantes como graduados.

El orden del día (ver: Orden del día) contenía varios temas importantes que conciernen al interés de todos los estudiantes, graduados y docentes de la carrera. Antes de comenzar, nuestros consejeros presentaron dos notas sobre tablas: en la primera solicitamos una solución acerca del problema de superposición de los dos teóricos de Problemática Educativa con el teórico y el práctico de Filosofía Antigua; en la segunda nota pedimos que se coordinen el día y el horario de las sesiones del CAD entre todos los claustros. La directora se mostró reticente a darles tratamiento. Su intención era discutir estos temas en el ámbito privado, evadiendo así tanto el debate público, como la solución inmediata de las problemáticas planteadas. La directora del departamento evitó la discusión argumentativa y con el aval de los consejeros docentes y el graduado mantuvo dicha postura durante toda la sesión.

Luego de mucha insistencia por parte de nuestros consejeros se aceptó el tratamiento de las notas que presentamos, por supuesto las respuestas no fueron más que evasivas o maltratos. A continuación se dio paso al tratamiento del orden del día. En primer lugar, se aprobaron por unanimidad las adscripciones de estudiantes y graduados correspondientes al segundo cuatrimestre.

En segundo lugar se trató un tema controversial que en el orden del día figuraba como: “Inicio de segundo cuatrimestre: Funciones y oferta académica”. Como suele suceder en los CADs, el orden del día no nos informa lo que realmente la gestión quiere imponer. La nueva directora del Departamento, estrenando medida de gestión, quería leernos la lista de los cambios de funciones rápidamente, como si este fuese solo un trámite menor, sin embargo, en esta extensa lista nos encontramos con que querían cambiarle las funciones a Manolo Comesaña, de Lógica II a Gnoseología. Esto implicaría que Comesaña pase a ser el titular de una segunda “opción” de dicha cátedra. El problema se encuentra en que Gnoseología tiene titular, Graciela Fernández, y su concurso aún está vigente. La Profesora Fernández presentó una carta en el departamental para pedir explicaciones al respecto, ya que no fue consultada (Ver: Carta al departamental – Fernandez). Sin embargo, por la imposición de los votos y con la ausencia total de argumentos, aprobaron el cambio de funciones de Comesaña. Graciela Fernández –quien había asistido al Consejo Departamental– fue sistemáticamente agredida por la directora del Departamento cada vez que quiso intervenir y los consejeros docentes se negaron a leer la nota que la docente había presentado–.  Lo mismo sucedió el miércoles en el Consejo Académico.

Una vez más, lo que se presenta como solución a un problema es, exactamente, lo que lo constituye. La versión oficial de Patricia Britos, nueva jefa de departamento de Filosofía, es la de resolver la situación de la cátedra de Gnoseología, en el caso de que salga, en cualquier momento, la jubilación de Graciela Fernández. Sin embargo, el docente que proponen como nuevo titular de la materia es docente jubilado y nunca dictó clases en la mencionada asignatura. ¿Por qué cambiar las históricas funciones de Comesaña en Lógica II a Gnoseología? Nada tiene que ver aquí la jubilación, ella es, en todo caso, la excusa. La respuesta es política. Porque la gestión de Britos –los mismos docentes enquistados de siempre– tiene una política clara con aquellas cátedras y aquellos docentes que no están alineados a su política. Ricardo Maliandi fue un claro ejemplo de lo que decimos (pueden ver las siguientes notas: acáacáacáacá y acá). Hoy van por Graciela Fernández. El armado de una cátedra paralela no tiene otro cometido que el del ataque subjetivo hacia los docentes de la cátedra y hacia los estudiantes –que, como siempre, son para ellos convidados de piedra– y el manejo de una cátedra que política y académicamente no comulga con sus pareceres.

Lo cierto es que, lejos de resolver nada, lo que la gestión –de Britos en Filosofía y de Coira en Humanidades– hizo fue colmar de incertidumbre la cursada de los estudiantes y el trabajo de los docentes, impidiendo así el normal comienzo de la asignatura. Y decimos esto porque el nuevo titular todavía no se hizo presente, nadie vio el nuevo PTD de la materia, los docentes que trabajan hace años en la cátedra ni siquiera fueron informados de esta situación, mucho menos consultados sobre la conveniencia de la decisión. Y los estudiantes ni siquiera saben con quién o cómo van a cursar.

La sesión finalizó dándole tratamiento y aprobación a temas de forma como: pedidos de comisiones y licencias sin goce de haberes, solicitudes para cursar materias por parte de estudiantes; y solicitudes de avales para encuentros y jornadas.

La fiscal Ana Caro, quien fuese la servil secretaria del CAD durante mucho tiempo, no estuvo presente durante la sesión. Parece que han decidido remplazarla con Yanina Zucconi, graduada de Juntos por Humanidades y al parecer mano derecha de Britos, quien ya había sido favorecida con la gracia del dedo en la asignatura Didáctica Especial.

Esto es lo que sucedió en el segundo CAD del año, los invitamos a todos los compañeros que se quieran acercar al próximo para formar parte de estas instancias públicas de decisión acerca de la carrera. Por lo pronto, desde el Colectivo de Filosofía seguiremos informando todo lo que pase en cada sesión del CAD, para luchar contra el manto oscurantista que cubre las instancias políticas que tienen lugar en la carrera.

Agosto de 2016

lechu roja

Elección de Jefa de Departamento en Filosofía

Los dispositivos de control, la imborrable violencia de la academia

 

En el marco del Consejo Departamental llevado a cabo la semana pasada, para definir quién se ocuparía de su dirección, el director saliente y su secretaria amenazaron e intimidaron a graduados y estudiantes. Con ocultamiento de datos, balances negativos, concursos fantasmas y bajo condiciones de amedrentamiento se definió el futuro de la carrera.

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«Como la más perfecta expresión de aquella mediocridad

Administrativa [en el departamento], alzóse en el horizonte la estrella de Britos»

[intervención a] León Trotsky

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            La desalentadora y precaria situación que atraviesa nuestra carrera, arrastrada desde hace mucho tiempo, hoy avanza sin freno y promete ocuparlo todo. Esto nos lleva a percibir un reflejo fiel y preciso de la macro política, ejecutada a nivel nacional, en la política universitaria, en nuestra carrera. Acá se presentan sus mismas miserias: la austeridad para muchos y los beneficios para pocos. Así, se constituye la sistematización de un conjunto de prácticas con diferentes niveles de alcance, pero no de efectos; un despliegue de medidas políticas con claros tintes totalitarios que conllevan efectos similares en terrenos diversos.

              Bajo esta estructura repetida, nos encontramos con que así como Cambiemos hambrea a la gente y luego criminaliza la pobreza, la gestión del departamento de Filosofía (UCR) se ha caracterizado por ocultar la información y luego acusarnos de que no la conocemos. Bajo una actitud psicopática, las  intenciones parecen ser la manipulación y el intento por desviar la atención de las verdaderas causas de los problemas.

             No hay dudas de que se trata de algo sistemático, pues hoy, siendo gobierno nacional, estas prácticas que sus representantes reproducían en la política de un departamento, de una facultad, se  ejercen a gran escala. Efectivamente, en Filosofía, hace años que sufrimos la persecución política y muchas veces personalizada. El amedrentamiento nunca se detuvo y hoy se reedita envalentonado.

 El Consejo Departamental

            La sesión extraordinaria en la que los representantes docentes y la representante graduada avalaron el proyecto de Patricia Britos debía ocurrir rápido y de manera imperceptible. Esta sesión, que en un primer momento estaba pautada para el lunes 6 de Junio a las 15:00, finalmente se realizó a las 16:00. No es menor remarcar que los lunes, en ese horario, se dicta la cursada más grande de la carrera de Filosofía: el teórico de Introducción a la Filosofía, el cual brinda la Profesora Cecilia Colombani. Por lo tanto, dicha sesión, con la importancia que conlleva para el futuro de nuestra carrera, se realizó a espaldas de la mayoría de los y las estudiantes.

           Lamentablemente, tampoco es novedosa la persecución que sufren cotidianamente las voces disidentes que se expresan en la carrera. En esta oportunidad, el Director Gil y luego la Secretaria Ana Caro amedrentaron a los estudiantes y a los graduados que asistieron a la sesión para respaldar lo decidido en la última Asamblea de Filosofía. Ni bien llegamos, fue Gil quien se acercó bruscamente a quienes esperábamos para ingresar: primero increpó directamente a un graduado, con amenazas solapadas de tono personal, mencionando su lugar de trabajo y desestimando su opinión por no ser un consejero departamental, y luego pretendió utilizar la figura de autoridad por sobre el resto exigiendo el ingreso inmediato al aula donde se llevaría a cabo la sesión por haber 5 o 10 minutos de demora.

          Luego de esta escena e inmediatamente comenzado el departamental, los consejeros docentes Rodolfo “Ruda” Rodríguez, Fernando Folcher y Gustavo Acevedo, y la consejera graduada Paula Jessurum, sin mayores argumentos más allá de motivos personales, alusiones a la amistad y otros datos poco precisos, avalaron a la única postulante: Patricia Britos. Hasta allí, evidentemente, todo salía según lo planeado por el sector docente que dirige y vacía la carrera desde su reapertura, pero la idea se completaría no permitiendo que las consejeras estudiantiles se manifestaran. Efectivamente, Gil pretendió que expresaran su aval o su negativa sin fundamentar previamente como lo habían hecho los demás. Sin embargo, las representantes por la mayoría (Colectivo de Filosofía) y la minoría estudiantil (PTS), en conjunto, pasaron a leer las resoluciones de la Asamblea de Filosofía llevada a cabo la semana previa a la sesión, en la cual se discutió sobre la elección de Jefe de Departamento (ver: Ante la elección del director del departamento). Así, en el momento en que una de las consejeras por el Colectivo de Filosofía leía, el director saliente comenzó a interrumpir sistemáticamente la exposición. Cuando fue el turno de la siguiente consejera del Colectivo, la interrupción se tornó cada vez más insistente y en el momento en que quien hablaba intentó ceder la palabra a un graduado (procedimiento habitual en cualquier sesión de un órgano de co-gobierno), el director no lo permitió. Primero a través de una rotunda negativa y luego a través de los gritos por encima de quienes querían exponer su postura, censurando definitivamente la discusión en el marco de la elección. En ese clima, nuestra compañera finalizó su exposición sobre el balance de la jefatura de José Gil y el rechazo a la propuesta de Patricia Britos. En ese clima, estudiamos, nos graduamos, investigamos y damos clases en la Universidad quienes no nos conformamos con la gestión de la miseria, con la gestión de lo dado.

              Inmediatamente, a pesar de que había prometido que luego de contabilizar los avales se permitiría el espacio para debatir, Gil dio por finalizada la sesión. Ante los reclamos por parte del conjunto de quienes acompañamos el posicionamiento de la Asamblea de Filosofía, el consejero “Ruda” Rodríguez le indicó al director que permitiera la palabra a quienes querían hablar. Gil acató, pero ni bien comenzó la exposición, estalló, y comenzó a acusar al graduado que estaba hablando y, otra vez, lo amenazó laboralmente con una clara intención de amedrentamiento. Como dijimos, ésta es una práctica habitual, pero no por eso legítima y, mucho menos, justa. Supuestamente, José Gil estaba enojado porque en el comunicado de la Asamblea de Filosofía se mencionaba que habían habido sólo 6 concursos docentes en su mandato, a la vez que sostenía que habían habido 17, 19 o 20. Ante la sorpresa de gran parte de los presentes y las preguntas pertinentes, comenzó a mencionar una serie de concursos de los que ni las consejeras por la mayoría, ni por la minoría estudiantil estaban enteradas. A la hora de preguntar por qué no se había informado de la sustanciación de estos actos públicos, como Departamento de Filosofía, empezaron las evasivas y se recrudecieron los ataques y las amenazas. En este marco, en el que no se permitió la palabra de la oposición, ya no hubo más espacio para expresarse. Como ya dijimos al principio: se oculta la información y luego se criminaliza la falta de datos.

          De todos modos, allí no culminó lo acontecido. Tras la finalización de la sesión, los compañeros y las compañeras se retiraron del aula. Las consejeras se acercaron a firmar las actas de las sesiones anteriores y en ese momento, el director Gil, en tono intimidatorio, indicó a una de ellas que sabía muy bien quién era y en qué materia estaba adscripta. En sintonía con la amenaza del diario Clarín a una periodista de Canal 13, Gil le hizo llegar su “saludito”. Mientras tanto, no permitió que las consejeras del Colectivo de Filosofía salieran del aula, inmediatamente la Secretaria del departamento, Ana Caro, comenzó a exigirles que firmaran un papel haciéndose cargo, a nivel personal, de publicaciones en el blog del Colectivo de Filosofía, de lo contrario, que señalaran quienes eran los autores de la publicación. Tras la llegada de varios compañeros que se acercaron para conocer el motivo de la retención de las consejeras, la secretaria bajó el tono y pasó a decir que sólo sugería que firmaran y que si no querían no hacía falta. La actitud patoteril por parte de ambos funcionarios públicos, ejerciendo sus cargos de poder, no es novedosa. Tristemente, y como también mencionamos, se encuadra dentro de una tradición en el Departamento de Filosofía. Cabe recordar algunos de los oscuros hitos: la lista negra elaborada por Manolo Comesaña -el promotor de José Gil en la carrera- llevada a cabo en el año 2007. En aquella ocasión, el propio Gil auspició de matón del entonces director Comesaña, amenazando estudiantes, incluso físicamente. Otro claro ejemplo fue el que sucedió en el año 2011, cuando Gil manipuló el dictamen de un registro de antecedentes para perjudicar a una graduada por claros motivos políticos.

           De esta manera, es doblemente violento que el director Gil se rasgue las vestiduras por la diferencia en el número de concursos llevados a cabo, pues sólo pretende desviar la atención del balance abiertamente negativo de su gestión. Es la propia Britos, la sucesora en su cargo y miembro de su propia lista, quien reconoce la crisis en la carrera. Aunque este reconocimiento es a medias, pues pretende que la crisis sería una variable incontrolable, casi como el clima, escondiendo de este modo la existencia de responsables políticos. Si, tal como ellos mismos sostienen, son quienes se encargaron de la carrera desde su reapertura: ¿a quienes van a culpar de la crisis?

Sobre los concursos

            La lucha por concursos en Filosofía viene transitando un largo camino (ver: Cuando lo privado se camufla de público). Nada sucede porque sí. Durante la sesión, Gil, informó que en su gestión se realizaron unos 16 concursos. Nosotros solamente nos enteramos de 6. ¿Cómo puede ocurrir que ni siquiera los consejeros departamentales estudiantiles se enteren del momento y el lugar de la sustanciación de los concursos? Violante, Sal, Loria, Penelas y Catoggio fueron concursados durante el año pasado y supimos de dichas instancias. El supuesto concurso de Moyano Loza aparentemente se “sustanció”. Desconocemos el lugar y la fecha. Pero bueno, hasta ahí son 6.

           Capítulo aparte merecen los cuatro “concursos del PROHUM”, concursos que llegaron con nombre y apellido, y que además, sirvieron para aumentar las dedicaciones y el sueldo de la camarilla docente de la gestión: Fernando Folcher, Rodolfo “Ruda” Rodríguez, el saliente director, José María Gil y la flamante jefa de departamento, Patricia Britos (ver: Coira y sus amigos, un club para exclusivos). Cabe aclarar que estos procedimientos, además de inflar los bolsillos de quienes mantienen el departamento clausurado, son parte de la preparación para la acreditación de nuestras carreras a la CONEAU, con todos los riesgos que ello implica. De esta manera, jamás consideramos que estos simulacros de concursos entrarían dentro del plan de regularización de la planta docente. No obstante, sólo nos enteramos de la sustanciación de uno de ellos (ver: Ay, ay, ay, uy, uy, uy…). Siguiendo la cuenta de Gil, hasta acá serían 10.

               Por otra parte, al día siguiente de la sesión, el saliente director envió una serie de mails en la que se incluía un listado con los concursos mencionados allí. Nuevamente fuimos sorprendidos o no tanto. Efectivamente, el plan que anunciamos cuando se llevaron a cabo las designaciones a dedo (ver: El Ruda ya eligió a sus 12 Apóstoles), continúa ejecutándose, pues una vez que generaron el antecedente, tras ser designados, tanto Murad como Iriart fueron (¿) concursados (?). Tampoco nos enteramos jamás de la sustanciación de dichas instancias y, al parecer, los jurados estudiantiles dispuestos por Gil sin siquiera consultar a los consejeros de la mayoría, esos mismos que tuvo que “salir a buscar por los pasillos” (ver: Aquí no entra nadie que no sepa obedecer ),  renunciaron o no se presentaron, según explicó el “Cholo” Vázquez en la sesión (ver: Sed astutos como el Cholo…y mansos como palomas ). Casualmente, o no tanto, el jurado que se habría ausentado era Matías Delfino, ex integrante de Phronesis, el mismo en ser beneficiado hace algunos años durante un manipulado concurso de Ayudantía de Segunda para Lógica (ver: Si a ella le suma, entonces no lo contamos). Incluso ante la mirada más ingenua, todos estos movimientos tienen que ser mínimamente convenientes. Entonces, hasta acá van 12.

             En el listado también aparecieron los concursos de Gustavo Fernández Acevedo -uno de los docentes de la camarilla, el cual avaló la candidatura de Britos- y el de Luis Varela -docente de Ética-. De la sustanciación de estos concursos tampoco nos enteramos y nunca obtuvimos datos. Van 14. Mea culpa: cuando durante la Asamblea de Filosofía se contabilizaron 6 concursos, no se tuvieron en cuenta los de Diego Parente y Gustavo Salerno, quienes dictan la materia Introducción en Filosofía para la carrera de Sociología. Estos concursos deben llevarse a cabo por el departamento encargado de cada cátedra. Dado que no eran cargos para nuestra carrera, no entraron en la cuenta. Ahora sí son 16. Es decir que de estos 16 concursos 4 fueron para el aumento de dedicaciones a través del PROHUM – con lo cual ni siquiera tuvieron impacto en la carrera porque estos docentes no pasaron a dictar más clases-, los de Moyano Loza, Iriart y Murad (sin jurados estudiantiles) fueron el blanqueo de las designaciones a dedo y de registros de antecedentes viciados (ver: Concursar y designar como cerdos)   y el resto para regularizar un puñado de cargos ya existentes o devaluados -por provenir de cargos con partidas presupuestarias superiores, las cuales “se perdieron” tras renuncias, jubilaciones o fallecimientos-. Siendo que a principios de 2010 habíamos aprobado en el consejo departamental (ver: El Fruto de 9 años de lucha sabe a concurso) el llamado de aproximadamente 45 concursos, hace ya más de 6 años, y tras las escandalosas  designaciones a dedo, (ver: Para terminar con la oscuridad en la carrera… )  presentar 16 concursos -la mayoría de los cuales (¿) se realizaron (?) a escondidas mientras hay otros que a duras penas pueden denominarse concursos-, presentar esto como una gran hazaña, parece al menos cínico y provocador.

La lucha continúa

         Ha sido muy importante la presencia y la participación de muchos compañeros y compañeras de la carrera, tanto en la Asamblea de Filosofía como en la sesión del Consejo Departamental, donde se encontraron con la amarga experiencia de observar con sus propios ojos el amedrentamiento y la violencia ejercida por el director saliente José Gil. Por este tipo de prácticas, resulta fundamental ampliar la participación en las instancias públicas, para llenar la carrera de estudiantes, graduados y docentes informados, que se encuentren al tanto de las circunstancias que atraviesa la comunidad de Filosofía, así como de la situación de violencia, no sólo simbólica sino también explícita, a la que los representantes de la academia nos someten regularmente. Es de suma importancia que los compañeros y las compañeras continúen acercándose a charlar y a discutir al respecto de la vida en Filosofía y en Humanidades. Desde el Colectivo de Filosofía continuaremos invitando y convocando para llenar de participación las asambleas y los órganos de co-gobierno, para que se escuche de una vez por todas las voces disidentes, a pesar de que pretendan censurarnos y callarnos. La Asamblea de Humanidades ya se pronunció en contra de las prácticas de la gestión de Filosofía y anunció su repudio a todo lo acontecido. Deben saber que no quedarán impunes.

 ¡No más más persecución política en Filosofía!

¡Concursos transparentes ya!

¡Democratización de los órganos de cogobierno!

¡Participación abierta en la organización de los recursos de la carrera!

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Recuperemos nuestro pasado de manos de quienes lo mancillan, critiquemos lo que han hecho con nuestro presente y expropiemos el futuro porque no hay nada para nosotros en el que nos ofrecen.

                                                                                                          lechu roja

 

 

 

                                                                                                                                       Colectivo de Filosofía

Cuando el vaciamiento es el proyecto

Cómo se decide no publicar lo público

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El lunes 6 de junio, en una sesión del Consejo Departamental Extraordinaria, se realizará la elección del nuevo Director de la carrera. Como comentamos hace unos días, la única candidata es Patricia Britos, graduada en Historia y consejera docente por la lista de la gestión en Filosofía casi desde la reapertura de la carrera. No hay novedades: esta candidatura representa la continuidad del proyecto de vaciamiento de la carrera que se viene ejecutando desde hace años.

Ciertamente, también denunciamos, en aquella oportunidad, que las consejeras por la mayoría estudiantil se habían acercado al departamento para solicitar el proyecto de dirección -de la única postulante- pero les fue negado, sistemáticamente, por la Secretaria del Departamento Ana Caro. Luego, en el marco de la Asamblea de Filosofía que realizamos el pasado miércoles 1 de junio, la consejera por la minoría estudiantil manifestó que tampoco pudo acceder al proyecto, pues adujeron, falazmente, que aún no se sabía si había una propuesta. Más mentiras.

Como producto de la denuncia que llevamos adelante, la cual ponía de relieve el ocultamiento de un proyecto que debería haberse hecho público hace tiempo -pues se trata de un proyecto para llevar a cabo la Jefatura del Departamento de Filosofía-, logramos que la gestión se dignara a difundir la propuesta. (ver: Proyecto de gestión departamental )

Esto no se trata de un triunfo, pensarlo así sería retroceder demasiado en nuestros objetivos. No obstante, es importante remarcar que evidenciamos, una vez más, las irregularidades que cometen quienes dirigen nuestra carrera. Dado el modo en que administran discrecionalmente lo que nos pertenece a todas y a todos, denunciamos que estos personajes son usurpadores de lo público y no confiamos en que nada bueno pueda surgir de la próxima gestión. Albergamos la misma desconfianza que manifestamos previo a la elección de José Gil como Jefe de Departamento. En aquella ocasión, lamentablemente, no nos equivocábamos.

Creemos fervientemente que la lucha da sus frutos y la lucha continúa. Tenemos que participar de la elección de Director en Filosofía para denunciar su carácter endógeno y antidemocrático. Es necesario que llenemos ese espacio de compañeras y compañeros, para lograr volver, así visible, aquello que pretenden hacer invisible.

Por último, la sesión extraordinaria será a las 16:00hs, en ADUM (Guido 3256), a la vuelta del Complejo Universitario.

¡EL LUNES 6, VAMOS TODOS AL CONSEJO DEPARTAMENTAL!

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lechu roja                                                                                  Abril 2016