Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 23 [25-09-19]

Lxs invitamos al próximo plenario del Consejo Académico, que se realizará este miércoles 25 de septiembre a las 16 hs. en el aula 66.

En esta ocasión, nos encontramos ante un plenario post electoral donde se ve, una vez más, reflejada la cantidad de designaciones realizadas por la Decana –Silvia Sleimen– para las carreras que se ven favorecidas por la gestión: Sociología, Cs. De la Educación, Bibliotecología, entre otras. Esto se debe a su alianza con Lorenc Valcarce y su pata estudiantil –HxEP–.  Mientras tanto, para las carreras opositoras y más golpeadas como Geografía y Filosofía, los expedientes de concursos, muchos de ellos plagados de irregularidades, no aparecen en el orden del día. La jugada de la gestión es la de esperar un mes más, cuando se renueve la composición del CA, para intervenir con total impunidad y autoritarismo por sobre las decisiones tomadas en conjunto en los distintos departamentos.

Enterate de todos los temas que serán tratados en el siguiente link

¡No dejemos que decidan por nosotrxs!

¡Tomemos entre todxs las decisiones de las carreras!

Memoria Consejo Académico - Sesión plenaria 25 de septiembre de 2019

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Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 21 [14-08-19]

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Nada de revoque: la estructura está podrida

EL PROTOCOLO ES LA NUEVA 822

Pasó el primer plenario desde que volvimos del receso de invierno y, en cuanto a expedientes, estuvo bastante “tranquilo”. Si bien no hubo demasiados temas para tratar, un expediente en particular merece ser mencionado.

Dicho expediente llegó desde las oficinas de Rectorado, enviado por el protocolo de violencia de género con un dictamen de Legales para que el Consejo Académico hiciera efectiva una sanción hacia un estudiante, a raíz de una denuncia realizada en su contra. En este sentido, como minoría estudiantil, queremos expresar nuestro posicionamiento al respecto. Creemos que es  necesario recuperar la historia reciente sobre lo sucedido.

En primer lugar, Legales –como suele llamarse a la Secretaría Legal y Técnica de rectorado- sugiere que se le aplique al estudiante una suspensión de 60 días además de que realice un curso de reeducación. Este es el primer caso en el cual el Consejo Académico puede “argumentar” la utilización de la ordenanza del Reglamento Disciplinar Estudiantil (OCS Nº822) para castigar a un estudiante. Un dato no menor es que dicha ordenanza no contempla casos de violencia de género. La ordenanza data del año 1990 y solo la han tratado de utilizar para aleccionar y perseguir políticamente a lxs estudiantes opositorxs. En el año 2007, Manual Comesaña –mejor conocido hoy como el docente jubilado que Sleimen designó a dedo en Gnoseología- intentó aplicarle dicha ordenanza a un grupo de estudiantes de la Asamblea de Filosofía que luchaban por concursos transparentes. En el año 2010, fue Cristina Rosenthal, por ese entonces Decana de Humanidades, quien intentó aplicar la ordenanza a estudiantes que – ¡oh, casualidad! – también peleaban por concursos transparentes. Los dos intentos fueron anulados por la capacidad de organización y de movilización de los sectores contrahegemónicos de la universidad. Parecía que habíamos logrado enterrar la persecución política y las formas de adoctrinamiento que buscaban imponer las autoridades de la universidad. 

En el plenario del que hablamos, tanto la mayoría estudiantil –HxEP–, así como la minoría docente – Pluriversidad–  y su graduado, decidieron acatar lo dictaminado por Legales y aplicar la suspensión al estudiante por este cuatrimestre –ya que el máximo de faltas permitidas por cuatrimestre es del 25%, es decir 4 faltas, lo que corresponde a un mes de clases–. Además, previo al tratamiento del expediente, la Decana interrumpió el circuito de la designación de dicho estudiante en un cargo de ayudante de segunda que había concursado y ganado el año pasado. Como en otras ocasiones, sacó de las cajas de las comisiones el expediente de designación, sin consultar al resto del CA, lo que produjo que no pudiera asumir el cargo que ganó durante el período estipulado. Esto le fue informado a posteriori de haber ganado, por lo cual el estudiante perdió no solo la oportunidad de seguir formándose en la cátedra que ganó, sino que se quedó sin trabajo. Lo que implica una doble pérdida, monetaria y académica. Esto es una avanzada por sobre sus derechos laborales. Además, los perjuicios no solo impactan contra el estudiante, el Departamento de Letras perdió un recurso importantísimo para la estructura de una de las materias y para la formación de sus estudiantes.

La OCS Nº 822 siempre ha sido utilizada como herramienta aleccionadora y de amedrentamiento para el cese de los reclamos por mejoras para las carreras y por concursos transparentes. Fue gracias al movimiento estudiantil y la lucha que, por ejemplo, Comesaña se tuvo que comer la saña contra lxs estudiantes que defendían la educación pública y exigían transparencia en el Departamento y no pudo aplicarles la medida disciplinar. Este caso es distinto a esos precedentes y allí lo conflictivo: La pena, en ese momento, era aplicada a estudiantes luchadorxs por la educación pública y la transparencia en el acceso a los cargos docentes. En este caso particular, la están aplicando por “sugerencia” del Protocolo de Género (OCS 2380/17). 

Sigamos recordando la historia, el Protocolo fue aprobado durante la lucha llevada adelante contra el docente acosador de Filosofía, Marcelo Lobosco. El caso fue silenciado y cajoneado por las gestiones de Humanidades y del Departamento de Filosofía, incluso bajo la dirección de Patricia Britos. Fueron 7 denuncias radicadas en la Universidad escondidas durante años. La movilización estudiantil y del conjunto de la comunidad universitaria sacó el caso a la luz de los medios locales y nacionales. Dada la escasa perspectiva de género en la institución, aprobaron el Protocolo para apaciguar un poco los ánimos. Un Protocolo era necesario para que lxs compañerxs puedan denunciar y tengan un acompañamiento en todo el proceso. Sin embargo, el actual, considerando las circunstancias en las que fue aprobado, tiene vacíos, ambivalencias e irregularidades a considerar. La aprobación del Protocolo tuvo como único fin acallar al movimiento organizado, para continuar tapando las problemáticas estructurales en torno a las violencias de género en la UNMDP. El Protocolo fue elaborado a espaldas de la comunidad universitaria y sin tener en cuenta a los diferentes sectores. Esto es un agravante si consideramos que la Universidad ostenta una estructura patriarcal.

Lo paradójico del Protocolo es que las reglas no están claras: Recientemente se le negó, esta vez a una graduada opositora a la Gestión de Sleimen, la designación de un cargo para Filosofía por “estar comprendida en un expediente del Protocolo”. La designación había sido sugerida por el CAD el año pasado y había sido rechazada igualmente por el CA. Y también fue rechazada durante la primera parte del año sin el “argumento” del Protocolo. Esto expuso a la gestión de Sleimen por dos aspectos. El primero: la intervención de la decana sobre el Departamento de Filosofía. Desde que el Departamento tiene una nueva gestión no alineada a Decanato, la gestión no permite que administren el presupuesto. En este caso, perjudicando a lxs estudiantes de segundo año que tienen que cursar Gnoseología y se quedan sin la posibilidad de contar con una docente especializada en el tema y con doble banda horaria de teóricos. El segundo: la discriminación contra los graduadxs de Filosofía que son opositorxs. La persecución contra la oposición en Filosofía tiene larga data y no se termina sino que se recrudece. De esta manera, la gestión de Sleimen y de HxEP quedó en evidencia. Sin embargo, ahora aparece el “argumento” del Protocolo y es utilizado por la Decana. Entonces, redacta una simple nota y la presenta en el momento del tratamiento de la designación a lxs consejerxs académicos. Allí menciona el número de ordenanza del protocolo y no brinda más información al respecto. Parece ser que de dicha mención –que no menciona nada– se desprende la culpabilidad de algo y resulta ser argumento suficiente para no designar. Es decir, estar comprendidx en un expediente del Protocolo está por sobre el estado de derecho. Y hay algo más que contiene gravedad: la docente no fue notificada de nada al día de la fecha, sin embargo la decana no solo parece estar al tanto del expediente, sino que lo utiliza públicamente para operar política. 

En este caso, la implicada es una mujer (cosa rarísima, teniendo en cuenta que desde el mismo Protocolo nos han explicitado que las denuncias no pueden ser hacia mujeres), graduada, docente, compañera, que siempre ha acompañado a lxs estudiantes y ha participado activamente de la lucha en defensa de la Educación Pública. La gestión está avanzando por encima de sus garantías constitucionales y por sobre su trabajo. La justicia burguesa, en estos casos, estaría siendo más garantista que la UNMDP, embanderada con los DDHH y distintas reivindicaciones de género, como la adhesión a la Ley Micaela y a la utilización del lenguaje inclusivo. Asimismo, la diferencia con el caso Lobosco es transparente, a la docente ya se le vulneró el derecho al trabajo, mientras que Lobosco continúa con licencia médica y sigue cobrando su sueldo y, por supuesto, el juicio todavía no se ha llevado a cabo (ya pasaron dos años de aquella promesa).

Es menester considerar que parte de lxs consejerxs que conforman el CA, son lxs mismxs personas que se encuentran, entre otrxs docentes de otras unidades académicas, en las comisiones del Protocolo que evalúan si los casos presentados por las denunciantes son pertinentes para que Legales sugiera una pena y para que el Consejo Académico haga efectiva la misma. El Secretario del CA Germán Takla, la consejera docente por Pluriversidad Cecilia Rustoyburu y la ex directora del Departamento de Filosofía, Patricia Britos, son lxs representantes de Humanidades en el Protocolo de Género. Todxs pertenecientes al mismo sector político (Recordemos que en Humanidades hay una alianza fuerte entre radicales y Nuevo Encuentro – HxEP). Es decir, lxs mismxs que juzgan son lxs que aplican la pena. Se convierten con total complicidad de sus aliadxs de la Gestión, en jueces y verdugxs.

mirò


Este Protocolo avala la discrecionalidad de los sectores que gobiernan la universidad. Es la Decana quien elige a dedo las personas que van a conformar la comisión. Por lo tanto, no todxs pueden ir a denunciar, algunas denuncias tendrán curso y otras no. Pero fundamentalmente el Protocolo no está hecho para lxs opositorxs. Si sos opositorx y vas a hacer una denuncia estás desprotegidx. Si los cargos son políticos, el Protocolo lo manejan las gestiones. Un Protocolo de Género debería estar integrado por una comisión técnica, con Planta Permanente, que ingrese a los cargos a través de concursos transparentes. Sí, parece sencillo, pero la Universidad tiene una lógica punteril que le impide cumplir con una simple estructura democrática. 

Como movimiento estudiantil, seguimos esperando que finalice el juicio académico, mientras tanto, Lobosco sigue con licencia, ya que nunca se lo apartó del cargo. Por otra parte, las compañeras que fueron víctimas de este docente, siguen sin poder volver a cursar la materia, por miedo a que se le termine la licencia y vuelva a ejercer como titular de la cátedra.

Otro aspecto a mencionar fueron los juicios de valor expresados en este último CA contra el estudiante que provinieron de docentes. Entre los argumentos mencionados para aplicar la medida contra lxs estudiantes figuraron los siguientes: que era “militante”, que era “buen estudiante” y que era “varón hetero cis”. Como si de pronto todxs lxs presentes ese día, estuviésemos deconstruidxs y capacitadxs para juzgar cada uno de los aspectos. Queda expuesta la doble vara de quienes se posicionan desde un lugar pulcro, de quienes consideran que ya no pueden ejercer violencia de género o violencia en general por que se dedican a estudiar género. Esto responde a que,  incontables veces por parte de estxs mismxs consejerxs, se ha querido silenciar con interrupciones, gritos y chicanas a las distintas voces disidentes, especialmente la de estudiantes. Porque para quienes no estamos alineadxs a la gestión radical, lxs violentxs, somos nosotrxs. Es por ello que consideramos menester repensar constantemente nuestras prácticas, porque todxs estamos atravesadxs por el machismo y el patriarcado.

A modo de cierre, con todo esto vislumbramos que el protocolo de un tiempo a esta parte,  ha demostrado no llenar las expectativas de convertirse en una herramienta empoderadora para quienes quieren denunciar, sino que ha profundizado el camino hacia una especie de embudo selectivo en el que solo unxs pocxs pueden realmente utilizarlo. El Protocolo se volvió la herramienta punitivista de las gestiones en contra de sus opositores políticos que pueden usar con total legitimidad. En el caso de lxs estudiantes, es la posibilidad de volver a utilizar la famosa ordenanza 822 como método de castigo aleccionador. Como movimiento estudiantil y como comunidad universitaria, nos debemos la tarea crítica de elaborar nuevas herramientas para problematizar las violencias de géneros y la violencia institucional que es moneda corriente. Necesitamos la organización de todas nuestras fuerzas para construir mediante la más amplia discusión herramientas populares y democráticas. 

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Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 22 [28-08-19]

Lxs invitamos al próximo plenario del Consejo Académico, que se realizará este miércoles 28 de agosto a las 16 hs. en el aula 66.

Una vez más, el sector de Sleimen y Hxep quiere intervenir Filosofía. En este caso, intentará designar a su aliada Paula Bedín como ganadora de un concurso plagado de irregularidades. La maniobra se impone para continuar modificando a su favor el padrón de la elección docente que se acerca. Es fundamental la organización estudiantil y la presencia de la comunidad universitaria para ponerle un freno a estas maniobras que empobrecen la calidad de nuestras carreras y que tienen como único fin inclinar la balanza de poder a favor de quienes hoy lo detenta.

Enterate de todos los temas que serán tratados en el siguiente link.

¡No dejemos que decidan por nosotrxs!

¡Tomemos entre todxs las decisiones de las carreras!

 

 

Memoria Consejo Académico - Sesión plenaria 28 de agosto de 2019

La calma que antecede a la tormenta

 

En vísperas electorales de todos los claustros, las sesiones del Consejo Académico están teniendo una tranquilidad que deja manifiesto el montaje del co-gobierno en Humanidades. Las decisiones se están tomando en una mesa chica, a puertas cerradas, entre los sectores que tienen los votos para aprobar lo que quieran en el escenario público. Entonces, al llegar la hora del CA, nos presentan en la esfera pública una serie de expedientes que ellxs han considerado pertinentes a tratar, y no nos muestran los que han decidido dejar afuera. La selección de ciertos expedientes y la no selección de otros está garantizada por estos sectores que ejercen el poder en la Facultad: UCR- Nuevo Encuentro – Cámpora (HxEP).

Para sostener el montaje y perpetuarse en el poder hegemónico necesitan abrir pocos frentes de batalla, por eso el ataque sistemático a Filosofía y Geografía, y la paz perpetua para el resto (con alguna que otra excepcionalidad). Pero también necesitan garantizar sus votos docentes, y es por eso que, considerando la proximidad de las elecciones, los expedientes para llamados a concursos o las regularizaciones de cargos por CCT (Convenio Colectivo de Trabajo) son unos, y no otros. Misteriosamente, salen concursos con llamados más recientes y quedan cajoneados otros que han sido pedidos años atrás. La selección de dichos expedientes tiene una explicación: Pasar a planta permanente a lxs aliadxs de la Gestión, es decir, para el mismo sector de siempre – la alianza Sleimen – Valcarce y lxs nuevxs graduadxs de HxEP- para que puedan votar en el claustro docente y así conservar la mayoría en el Consejo Académico.

calma

Un concurso que merece la pena mencionar fue el de Ayudante Graduado Simple para Antropología Filosófica. Éste volvió a comisiones por que se pidió previamente ampliación de dictamen dado que contaba con varios descargos de tres postulantes en base al dudoso desempeño de lxs juradxs docentes y por parte de la jurada graduada. Además, también llegó con un dictamen en disidencia de la jurada estudiantil. Por si esto fuera poco, al revisar el expediente nuevamente, nos encontramos ante una única ampliación y que respondía solo a una parte del jurado de este concurso. Es decir, se le notificó solamente a quienes les interesaba, a lxs juradxs docente y graduadx, dejando afuera a la jurada estudiante.

Dicho acto quiso pasar desapercibido por el Consejero graduado Joaquín Artieda a la hora de realizar el dictamen para designar a su nueva aliada –Paula Bedín–. Tal atropello, sin embargo, fue manifestado tanto en las comisiones así como en el último plenario por nuestra Consejera estudiantil. A esto hay que sumarle el agravante de censurar, esta vez de manera formal, a la voz estudiantil que manifestó disidencia ante un dictamen producido por todo el ala Radical que, desde hace años, dictaminan en los concursos de Filosofía quién debe entrar y quién no. Son lxs mismxs juradxs de siempre lxs que maltratan con total impunidad a cada graduadx que no sea de sus filas.

Cabe destacar que el Consejero por la minoría docente de Pluriversidad –Luis Porta– quiso resolver este atropello en el plenario bajando rápidamente la moción inicial realizada por su sector (designar a Paula Bedín) y además, contó con la intervención de la Decana –Silvia Sleimen–, aclarando que se “equivocaron”. Más allá de querer pasar por alto esta maniobra, desde el Colectivo Mundo x Ganar repudiamos este accionar que vulnera los derechos tanto de lxs graduadxs que se presentan a los concursos así como también de juradxs estudiantiles, quienes cada vez que manifiestan disidencia, ésta es ocultada bajo la alfombra.

De esta manera, tras evidenciar las irregularidades acontecidas en el concurso, como por ejemplo que uno de los jurados docentes –Antonio Manna–  se ausentó por más de 15 minutos mientras una de las postulantes daba su coloquio, entre otras cosas, se votó pedirle a la jurado estudiantil que realice su ampliación de dictamen, cosa que deberían haber hecho desde un primer momento. De esta manera, se garantiza que todas las voces sean escuchadas y no solo las de la parte que quieren escuchar.

Esto nos lleva al siguiente escenario: quienes interpretan esta obra juegan al límite con las desprolijidades de sus guionistas. “Si pasa, pasa” es el lema. Esta vez no pasó. Más allá de los atropellos, de los chanchullos y las difamaciones que sistemáticamente intentan realizar en cada concurso -y que dan paso a seguir dándoles cargos a sus alianzas políticas con el único fin de perpetuarse en el  poder- seguiremos tensando estos poderes hasta emerger, visibilizando todo lo acontecido en el montaje que nos presentan y las hilachas que se les escapan. También seguiremos peleando por concursos transparentes, por una Facultad más democrática, por la transparencia en el ingreso a la docencia y porque las voces de lxs estudiantes sean escuchadas.  Les diremos ¡basta! a lxs viejxs vinagres en los jurados.

Atención Gnoseología: Sleimen designa a su amigo Comesaña mientras vacía la materia

 

A partir de lo sucedido en la cátedra de Gnoseología y la respuesta de la gestión Sleimen – Valcarce y su brazo estudiantil HxEP, tenemos la necesidad de explicitar nuestro posicionamiento además de hacer un poco de historia. En el último Consejo Académico del primer cuatrimestre solicitamos la información de tres cargos los de Ayudante Graduado y Adjunto para Gnoseología y Adjunto para Medieval, con el motivo que se haga la designación interina (hasta que se realicen la sustanciación de los concursos de dichos cargos) porque son cátedras que requieren mayor banda horaria para evitar la deserción estudiantil, considerando que son materias de segundo año importantes para nuestra formación, tanto Medieval por ser troncal y Gnoseología que es correlativa de otras materias en el área Teoría del conocimiento. Ésta última es la que presenta mayores dificultades. Venimos denunciando un vaciamiento de la materia que puede generar la imposibilidad de su dictado para este cuatrimestre. La gestión de Sleimen rechazó una y otra vez nuestros pedidos de designación de docentes solicitadxs por el Departamento de Filosofía. La única solución propuesta por la Decana y sus acólitos fue asignarle las funciones a su amigo Manolo Comesaña, un docente jubilado que nunca dio Gnoseología mientras fue docente regular de nuestro departamento, en la materia.

¿Por qué eligen a Comesaña y no se respeta lo decidido por el Departamento de Filosofía?

El Departamento de Filosofía, desde la asunción de su nueva gestión a finales del 2017, ha tomado la decisión de avanzar con métodos de designación docente democráticos. Por ello, desde ese momento se realizan registros de antecedentes como método contrario a las designaciones a dedo que se realzaban históricamente en nuestro departamento. La designación a dedo está contemplada en el estatuto como designación directa, lo cual no necesariamente garantiza transparencia ni calidad profesional ni la vuelve legítima. Por el contrario, sólo les consideran a lxs amigxs del poder y dejan afuera a todo el resto de lxs graduadxs y docentes capacitadxs para competir por el cargo. Además, repercuten directamente en nuestra formación académica pues la mayoría de lxs designadxs a dedo no se forman en las materias para las que son elegidos. Por todo ello, consideramos que los registros de antecedentes se asemejan mucho más a un concurso, se pueden anotar todxs lxs postulantes que así lo deseen, un jurado compuesto de manera interclaustral evalúa los currículum, y de esta forma se decide quién es el/la postulante con mejores condiciones para el dictado de la materia. En el caso de Gnoseología, se realizaron dichos registros de antecedentes a mediados del 2018 previendo la situación actual, pero el consejo académico (El sector de la decana Sleimen, sus consejerxs docentes, graduadx y su brazo estudiantil) decidió rechazar los pedidos del Departamento de manera sistemática.

De este modo, llegamos al final del primer cuatrimestre del 2019 sin docentes designadxs en Gnoseología. Una situación generada por estos sectores que mencionamos, ya que de haber respetado la decisión del Consejo Asesor Departamental de Filosofía, Gnoseología contaría con dos docentes para este inicio de cuatrimestre, el problema no sería tan grave y sólo quedaría esperar que se sustancien los respectivos concursos para que la materia cuente con docentes concursados. Desde que tenemos espacio en el Consejo Académico (la minoría estudiantil), hemos denunciado públicamente cada avasallamiento sobre los departamentos, principalmente, Geografía y Filosofía, que suelen ser los más castigados por la gestión de turno. En el último consejo académico del primer cuatrimestre, la decana Silvia Sleimen no titubeó en hacer esto transparente: Mencionó a los departamentos de Filo y Geo como “conflictivos”. No reparó en la falta de presupuesto, en la falta de docentes y mucho menos habló de banda horaria, algo que en Filosofía no se puede garantizar siquiera en materias de primer año dada la falta de concursos para la carrera, y un vaciamiento sufrido durante muchos años. La gestión de Sleimen propone desestimar el pedido del Departamento de Filo, y designar a Manolo Comesaña “porque ya dio la materia”. Asimismo, como buen maltratador, entiende “conflictivos” por aquellxs que no responden a su voluntad, defienden su derecho a decidir (ganado democráticamente) y no hacen lo que ordenan las lógicas mafiosas de la Facultad.

Es menester recordar cómo llegó Comesaña a Gnoseología: En 2016, la materia contaba Graciela Fernández como titular y dos docentes que cumplían funciones en la materia. Para ser una materia de segundo año de una de las carreras históricamente vaciadas, la cátedra estaba bien conformada. En ese momento, Patricia Britos era la directora del departamento, y decide arbitrariamente asignarle funciones a un Comesaña jubilado pero con título de docente emérito (la emeritud fue declarada por el mismo consejo académico, es decir, por sus amigos que nos han vaciado la carrera históricamente) previendo que Graciela Fernández estaba a punto de jubilarse (ver: Arremetida de Britos contra Gnoseología). A decir, le paralelearon la cátedra a Fernández porque se estaba por jubilar, designando a un jubilado. Allí comienza el vaciamiento de Gnoseología y las ansias de Comesaña de adueñarse del área Teoría del Conocimiento (ya estaba en Lógica y en Filosofía de las ciencias). Comesaña nunca concursó ni pasó por ningún tipo de evaluación para dictar la materia. Durante el año donde la cátedra fue paraleleada, se evidenciaron las diferencias: La cátedra de Fernández tenía un PTD (Plan de Trabajo Docente) con más de 10 autores, mientras que Comesaña daba solamente dos capítulos de un texto, y al final del cuatrimestre un artículo escrito por su hijo.

Resulta un tanto irónico, o no tanto, que aquellxs que se llenan la boca enunciando prácticas feministas y atacan las medidas democráticas del Departamento de Filosofía, invisibilizan algo muy claro y estructural: Graciela Fernandez era la única mujer en el área, el área manejada por Comesaña. Con esta avanzada sobre Gnoseología, se estableció el monopolio de los varones. ¡Oh casualidad!, quienes ganaron los registros y no son designadas también son mujeres. Ni hablar de lo que sucedió con la postulante del concurso de Filosofía de la Ciencia: ambas fueron víctimas de un dictamen cargado de valoraciones ofensivas (con Comesaña de jurado). Una de ellas era de hecho la docente interina de la asignatura y fue desplazada de ese cargo por otro varón rebasado de cargos en el área. ¿Ésta es la crítica al patriarcado? Se puede, pero se nota…

También por nuestra historia en la Facultad de Humanidades, nos resulta menester recordar lo que significa Comesaña para Filosofía. Fue director de la carrera desde su reapertura y se encargó de designar a dedo a todxs sus amigxs para conformar una carrera signada por la camarilla docente que hasta el 2017 tuvo la gestión del departamento. La Decana Sleimen, con esta designación elige desoír al departamento de Filosofía y avalar a un docente jubilado, que nunca estuvo en Gnoseología por evaluación y que mientras fue director gobernó con autoritarismo y persecución política contra la oposición. En el año 2007, Manuel Comesaña elaboró una lista negra con estudiantes y graduadxs de la carrera que estaban luchando por concursos para filosofía (ver: La mano negra huele a podrido II y Digamos basta a la violencia institucional) Intentó que se les aplique la OCS 822 (Régimen de disciplinamiento estudiantil). La lucha y la organización estudiantil no dejaron pasar tamaña arbitrariedad.

En fin, la medida paliativa de la gestión Sleimen para salir de este problema -generado por su propio sector político en cada rechazo a las designaciones pedidas por el departamento de Filo a fines de 2018, y durante el primer cuatrimestre- es designar a Comesaña. El área de Teoría de Conocimiento se encuentra con grandes problemas estructurales, imaginen que estamos luchando por poder cursar, suena utópico pedir formación en la misma y, por ejemplo, poder dedicarse a la investigación en el área. Quienes se quieren dedicar a Gnoseología lo tienen que hacer por su cuenta, por fuera de la carrera, ya que la materia está absolutamente vaciada.

Militamos una política de socialización de la información y creemos que nuestros profesionales y/o docentes por carreras deben estar lo mejor formados posibles. Difícilmente creemos que sea posible en estas condiciones paupérrimas, como la de Gnoseología. Denunciamos a la gestión de Sleimen – Valcarce por sus métodos autoritarios y la complicidad de la mayoría estudiantil en el Consejo Académico, HxEP, que abogan solamente por perpetuarse en el poder con sus prácticas clientelares. Exigimos la aprobación de las designaciones propuestas por el departamento. Basta de intervención contra Filosofía. Basta de autoritarismo. Llamamos a la comunidad de Filosofía, en especial a quienes están interesadxs en cursar Gnoseología, y a todas las fuerzas sociales que componen la universidad a intervenir contra esta amenaza constante que realiza la gestión de Sleimen contra el Departamento recuperado de Filosofía. ¡Nuestra victoria será la de todxs, puede tardar más tiempo en llegar, pero transformará hasta las raíces!

Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 12 [21-11-18]

 

Lxs invitamos al plenario del Consejo Académico a realizarse hoy miércoles, a las 16hs en el aula 66.

En esta ocasión, volvemos a encontrarnos ante otra arbitrariedad por parte de la Gestión de Humanidades. Nuevamente, hacen oídos sordos al pedido del Consejo Departamental de Filosofía en su conjunto. Una vez más, el CAD pasa a ser un mero acto administrativo, en donde nos niegan el derecho a administrar los pocos recursos disponibles y distribuirlos en función de las necesidades de la carrera y no de ciertos intereses individuales.

Estos llamados a concursos que la Gestión Sleimen / Valcarce pretende aprobar, fueron impuestos por la anterior directora del departamento Patricia Britos, desconociendo las necesidades de las cátedras.

En el siguiente link encontrarán el orden del día.

¡Basta de intervenir las decisiones tomadas en conjunto en los órganos de co- gobierno!

¡Tomemos entre todxs las decisiones de la Facultad!

 

Memoria Consejo Académico - Plenario 21 de noviembre de 2018

 

Es un hecho. Lo veníamos denunciando desde principio de año: Filosofía fue intervenida por la gestión de Sleimen-Valcarce y Humanidades por el Proyecto. Nuevamente, el sector compuesto por lxs docentes de Pluriversidad (UCR- Cambiemos), su graduado Joaquín Artieda y la mayoría estudiantil, HxEP, aprobaron 5 llamados a concursos pasando por arriba lo decidido por el CAD de Filosofía. Dato a mencionar, en esta sesión se encontraba quien manejó durante años el Departamento de Filosofía –Rodolfo “Ruda” Rodríguez– consejero departamental docente de la gestión anterior en Filosofía, ex decano, ex consejero académico, quién cobra su abultado sueldo por Filosofía y apenas se le conoce la cara pues da clases en Historia y Bibliotecología. Esta situación data desde los 90 pero ¡ojo con las preguntas! Para las gestiones (siempre los mismos sectores y hasta las mismas personas, por cierto) de eso no se habla. Además, se encontraba Fernando Folcher (quién también cobra su abultado sueldo por Filosofía),  jefe de la cátedra para la cual irían la mayoría de estos concursos. Porque de eso se trataba, de seguir sacándole presupuesto a Filosofía para ejecutarlo bajo otras conveniencias.

Con este accionar, el Departamento fue intervenido de facto. Todo lo que aprobaron en el Consejo Académico hasta ahora, en relación a lo presupuestario, responde a la gestión anterior de Filosofía. Todo lo que hemos hecho como nueva gestión fue desaprobado o ninguneado. Es menester historizar un poco sobre estos concursos. Provienen de un paquete que fueron seleccionados por la antigua Gestión del Depto. –con Patricia Britos como directora– allá por el año 2017, utilizando presupuesto de futuras jubilaciones. Selección que no solo se realizó de manera completamente arbitraria, a último momento, antes de irse, a las apuradas; sino que no contemplaba las grandes necesidades de la carrera. En su lugar, y para no variar, se actuó de acuerdo a las viejas prácticas y tradiciones. ¡Están tan orgullosxs de su conservadurismo! Es decir, repartirse los cargos entre lxs amigxs. Este fue el último golpe de dicha Gestión en Filosofía, condicionar todo futuro recurso que se liberara. Sin embargo, al archivar estos llamados, como lo pidió la nueva conformación del CAD, previo análisis de planta docente, nos permitiría redistribuir lo que se libera para cátedras que actualmente se encuentran pendientes de un hilo y en condiciones sumamente precarias.

La intervención del consejero por la mayoría estudiantil, HxEP, solo se apoyó en falacias y citas de reglamentos que sostenían vaya a saber qué cosa, porque estamos frente a un caso de hablar y no decir nada. Suele pasar cuando de lo que se trata es de defender lo indefendible. Igual no nos importa qué digan o intenten decir, lo cierto y relevante es que levantaron la mano bajo la orden de Sleimen una vez más. En el caso de lxs consejerxs docentes, solo se limitaron a apelar a las viejas costumbres y a los “problemas” que Filosofía viene trayendo a cada Académico. En este sentido, hay que decirlo, los supuestos “problemas” provienen de no aceptar la sumisión que nos proponen (por decirlo elegantemente, porque en realidad siempre es a la fuerza). Les molesta tener que explicar, básicamente porque no pueden explicar nada.

Finalmente, los llamados a concursos se aprobaron con la impunidad con la que históricamente se vienen manejando. Lxs radicales de siempre, lxs kirchneristas “que quieren cambiar las cosas”…bah, patrañas! En política universitaria son lo mismo. ¡Si! ¡Exactamente lo mismo! Utilizan los recursos públicos como una PYME, deciden quién entra a trabajar y quién no con los criterios del clientelismo y el nepotismo. Persiguen a quienes no se callan y si siguen hablando lxs siguen persiguiendo. Reducen al otrx al lugar del mal o al de “lxs violentxs”, se afanan en el manodurismo para poder llevar adelante tranquilxs su miserable ajuste contra lxs estudiantes, contra nuestra formación, contra nuestrxs trabajos. Cualquier parecido con el gobierno nacional no es mera coincidencia. Los efectos concretos en este caso particular son simples: hoy en día, el órgano de co-gobierno de Filosofía no puede tomar decisiones sobre qué hacer con sus escasos recursos. Esto y que directamente cierren los departamentos opositores es lo mismo.

Otro de los temas, fue la aprobación de una modificación del plan de estudios para Bibliotecología. Cabe destacar que tal modificación no fue discutida por el CAD de esa carrera. Tampoco se le permitió a la consejera departamental de la Asamblea de Bibliotecología obtener información previa sobre el tema, sino que fue impuesto para su votación, alegando que era algo “menor” a tratar. Además, entendemos que cada pequeña modificación permite estar más cerca de la acreditación a organismos externos, que vulneran la autonomía, como lo es la CONEAU. Sin embargo, cuando nuestra consejera académica pidió en el plenario, con el mandato de la Asamblea de Biblio, una comisión ampliada –para poder interiorizarnos más sobre el asunto– volvieron a insistir en que no era necesario y utilizaron la vieja carta de la tiranía del tiempo. No son muy originales, más bien nulos en originalidad: cuando no quieren discutir algo, o bien apelan al “poco tiempo” o bien hacen tiempo llevándolo a comisión.

No nos damos por vencidxs. Seguimos peleando por carreras mejores y por órganos que realmente sean co- gobernados. A las camarillas que creen que las carreras son sus kioscos privados, les oponemos lucha en conjunto e interclaustral, autogestión y organización desde las bases.

Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 11 [07-11-18]

Lxs invitamos al plenario del Consejo Académico a realizarse hoy miércoles, a las 16hs en el aula 66.

En esta ocasión, nos encontramos con un temario bastante escueto para la cantidad de expedientes que normalmente llegan de los distintos Departamentos. Y -oh casualidad-, sin recato alguno, en el medio de las elecciones de Centro de estudiantes. La Gestión vuelve a imponer qué temas tratar y cuáles dejar afuera.

Cabe destacar que los expedientes que habían quedado en comisiones, se perdieron en el circuito administrativo y no volvieron a aparecer en las cajas de comisiones de la semana pasada. Ante esta inquietud, silencio. No hay respuesta alguna por parte de la gestión. Ni hablar de las designaciones, realizadas por medio de registros de antecedentes, que hace semanas se elevaron desde el Departamento de Filosofía. Mientras tanto, seguimos a la espera que las cátedras puedan finalmente comenzar a reestructurarse.

Responsabilizamos tanto a la desidia y el silencio de la gestión de Sleimen como a lxs consejerxs de HxEP, quienes menosprecian las necesidades estudiantiles, por la precarización sistemática de nuestras carreras.

En el siguiente link encontrarán el orden del día.

¡Tomemos entre todxs las decisiones de la Facultad!

 

Memoria Consejo Académico - Plenario 07 de Noviembre de 2018

 

El plenario de la undécima sesión ordinaria del consejo académico fue básicamente un trámite. Es decir, no se trataron temas muy relevantes. Cabe destacar que la Gestión accionó para que fuera una sesión liviana ya que su brazo estudiantil (HxEP) tenía otras ocupaciones como la de disputar en las elecciones la conducción del centro de estudiantes.

Sin embargo, aparecieron en el orden del día cinco designaciones para la carrera de Historia. Designaciones que, como bien nos enteramos luego, fueron decididas por medio de registros de antecedentes. ¡Si, al parecer en la carrera de Historia también se hacen registros de antecedentes! Saludamos, por supuesto, que se utilicen estos métodos que consideramos más democráticos, lo que resulta repudiable es que no se aprueben las designaciones de Filosofía (ni siquiera entraron al académico para ser tratadas), producto también de registros de antecedentes, que esperan hace un mes en alguna mesa de decanato. Además, es menester recordar que a lo largo del año se aprobaron infinidad de designaciones producto de registros de antecedentes, tal vez el caso más claro fue el de Ciencia Política que en un académico se aprobaron alrededor de 10 cargos.

En el caso de las designaciones de Historia, la disputa entre los dos sectores compuestos por el sector docente: Pluriversidad (UCR- Cambiemos) + HxEP (sector estudiantil) y su graduado (Joaquín Artieda) en contraposición con la mayoría docente: Docentes por Humanidades y su graduada (Stefania di Meglio) fue evidente. En primera instancia, el consejero Bustos (Pluriversidad) planteó, como argumento para abstenerse, que dichas designaciones no contemplaban la democrática distribución de los recursos de la carrera y a su vez, pidió un informe para ver dónde y cómo se habían sido distribuido los recursos. ¡Ahora el consejero Bustos está preocupado por la distribución democrática de los recursos! No nos ilusionemos, al finalizar su discurso, se vislumbraría el verdadero motivo de su pedido: ninguna de esas designaciones fueron para su área, mucho menos para aumentar su sueldo.

En el medio de la disputa se mencionaron estafas y deshonras, de ambas partes,  en referencia a los pactos preexistentes. ¿Qué significa esto? Algo que nos viene resonando hace bastante tiempo. Ambos sectores fingen diferencias que no son tales cuando se trata de pasar por encima decisiones de los departamentales de Filosofía y/o Geografía, por ejemplo. Sin embargo, la auténtica diferencia aparece cuando de los que se trata son los recursos de Historia y Letras, carreras que han sido sobrebeneficiadas a lo largo del tiempo e incluso que utilizan recursos y presupuesto de de otras carreras. En síntesis, ese el gran pacto preexistente: mientras no se no se metan con lo que cada sector considera su patrimonio, por un lado, Letras e Historia – bastiones de Docentes por Humanidades- y, por otro, Inglés, Bibliotecología y Cs de la Educación – bastiones de Pluriversidad-, todo marcha sobre ruedas.

Por otra parte, HxEP, realizó todo un sorprendente show con sus consejerxs departamentales, acusando a todo el mundo de ejercer contra ellxs persecución política. Plantearon que se debería poder distribuir los recursos de una manera justa y es por ello que votaban en contra de estos registros realizados en Historia. Argumento válido sí y sólo sí no se tratan de carreras como Filosofía o Geografía, claro. En ningún momento en lo que va del año, la adecuada distribución de los recursos fue el criterio utilizado por HxeP para tomar decisiones en el CA. Más bien parecían esperar la orden de Bustos, Rostoyburu o la propia Sleimen para ver qué votaban. Sin ir más lejos, si realmente les interesa ese punto, podrían haber estado en el análisis de la planta docente que hizo Filosofía, o incluso aceitar el diálogo con sus propios consejeros estudiantiles de los departamentos. Pero qué les vamos a pedir a lxs soldados de Sleimen…

Resulta transparente que no importan la conformación de las carreras, o si tenemos docentes formadxs, lograr la doble banda horaria o unas condiciones de cursadas dignas. Lo que importa realmente es si los recursos que se liberan van hacia un sector o hacia otro. Logrando así cuidar el patrimonio y por qué no acrecentarlo. Desde la minoría estudiantil, nos oponemos a estas clases de prácticas, donde los recursos se encuentran condicionados a las decisiones de unos pocxs y en detrimento de lxs estudiantes.

Por otra parte, no podemos dejar de expresar nuestra preocupación por los expedientes de Filosofía de los cuales ya algo dijimos párrafos arriba, elevados hace meses y que siguen sin aparecer. Hacerlos dormir en alguna oficina de decanato es una decisión de gestión. La impunidad con la que se manejan se evidencia cuando ni siquiera intentan soslayar la manipulación que hacen de los expedientes (el sector de Sleimen decide cuándo se le ocurre que esos expedientes tienen que llegar al Consejo Académico). Otra vez, los departamentos que muestran posiciones disidentes son lisa y llanamente ignorados en un doble sentido: o no tratan los temas que se elevan o votan en contra de lo decidido por el órgano de cogobierno. A esto le llamamos intervención por el hecho simple de que es una intervención.

Por último, se trató el expediente de una designación a dedo para un Jefe de Trabajos Prácticos Parcial para Letras. En este sentido, si bien se aprobó por casi todo el CA, desde la minoría estudiantil volvemos a remarcar – en consonancia con lo expresado por la Asamblea de Letras – que se designó arbitrariamente siguiendo dudosos criterios académicos del tipo: “es un docente que está hace mucho en la cátedra” y “todo docente merece su promoción”. Otro aspecto que se sigue evidenciando con casos como este es que los recursos que se liberan siguen perteneciendo a ciertas cátedras, mientras en otras se sigue padeciendo la desigual distribución. Aspectos considerables a la hora de pensar alguna de las causas de la preocupante deserción estudiantil en los primeros años de algunas carreras.

Lo repetiremos una vez más: los recursos de la facultad son recursos públicos, no el capital de negocios privados. Lo repetiremos una vez más: seguiremos peleando por la democrática distribución de los recursos y por más presupuesto para nuestras carreras. Por un acceso al trabajo transparente, por una conformación de las carreras que realmente tenga en cuenta las necesidades de lxs estudiantes.   

 

Sobre la intervención de Filosofía y Geografía

La historia de los departamentos de Filosofía y Geografía ha corrido siempre pareja. No sólo el espacio físico compartido es lo que tienen en común, a modo de espejo, sino también el lugar al que han sido condenadas estas carreras: moneda de cambio para negociar entre sectores con más poder en la facultad y la caja para enriquecer otras carreras, subejecutando sus presupuestos. Sin embargo, como algo intrínseco al saqueo y al empobrecimiento de nuestras disciplinas, desde hace más de una década que existe una incansable organización de la resistencia para revertir esta situación.

Así, disputando cada instancia, llegamos al final del 2017 con una conformación inédita e idéntica en ambos departamentos: mayoría estudiantil, minoría docente y cuerpo graduado conformaron una discusión y un proyecto interclaustral que permitieron, por primera vez en la historia, poner directora y director por fuera de los grupos de poder que siempre tuvieron el control. Desde ese momento sabíamos que lo que venía iba a ser más duro que nunca, porque la camarilla no acepta perder, no acepta no conducir, entonces juega sucio -apelando a las maniobras más ruines-. Y así fue, así llegamos a este momento decisivo, no sólo para el presente, sino principalmente para el futuro más cercano.

Para quienes intentan retomar el control tras bambalinas no importa absolutamente nada. Ni el mayor índice de participación, ni la regularización de las sesiones del CAD -y sus actas-, ni la toma de decisiones de la carrera en el ámbito público, ni la socialización de la información, ni la apertura de las puertas para quienes siempre quedamos excluides. En Filosofía, por ejemplo, en lo que va del año ya hubo más sesiones que en 6 o 7 años juntos, un seguimiento a les ingresantes a través de un flamante curso de ingreso y permanencia para paliar el desgranamiento de la matrícula -con informe incluido-, hasta se realizó un inédito análisis público de la planta docente con proyecciones que contenían cuadros y estadísticas. Nada de todo esto vale para quienes ven en estas nuevas modalidades una pérdida de control de territorios, de recursos y, potencialmente, de votos. Porque esto es lo que siempre está de fondo: los concursos que garantizan votos, que garantizan poder, que garantizan recursos, los cuales se reparten a discreción entre unos pocos y con las migajas renuevan a los esbirros. Así se cierra el círculo, así destruyen nuestras carreras, así entran los loboscos, los beades, los bainos, etc.

Entonces, como no controlan el destino de los consejos departamentales despliegan su juego sucio: asedio, boicot e intervención. Este mecanismo se viene organizando por etapas. Por empezar, cuando las gestiones salientes se retiraban, dejaban marcada la cancha: todo recurso que estuviera libre o que fuera a estar libre en un futuro cercano sería condicionado. ¿De qué modo? Manejando los jurados de los concursos, para garantizar que nadie que ose ser oposición o no responder a sus mandatos pueda ingresar a la carrera. En Filosofía realizaron una jugada terrible: antes de que la gestión Britos se retire, aprobaron, en una sesión exprés de 10 minutos, un paquete de 14 concursos atados a jubilaciones que aún no habían salido. Es decir, condicionaron la administración futura de la carrera y de sus recursos de manera absolutamente ilegítima. De más está decir que no existió el más mínimo argumento de por qué los concursos se proponían para los cargos que eligieron. Como siempre, los motivos eran inconfesables y no respondían a las necesidades de la comunidad, sino a los de obstaculizar el ingreso de cualquier cuerpo extraño y promover la llegada de “los amigos de siempre”.

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El asedio se dio durante la primera mitad de este año. En Geografía debieron tolerar que Lombardi (ex directora) y compañía irrumpieran en la oficina sistemáticamente para hostigar y semblantear al secretario y a la directora. En los consejos departamentales cuestionaban cosas absurdas con  intenciones de amedrentar y de golpear subjetivamente. En Filosofía se dio el drama de los concursos truchos. Ante la solicitud de que vuelvan al Departamento 7 de los 14 expedientes que contenían las solicitudes de concursos, la respuesta de la gestión de Humanidades (el mismo sector político de la ex directora Britos, la UCR – Cambiemos) fue una burla: gritos y maltratos sistemáticos del consejero Artieda en contra del director de la carrera y la propuesta de un diálogo con la ex-directora Britos. El resultado: el mismo, darle curso a esos concursos que nunca pudimos discutir, ni pensar. Los otros 7 concursos, habían vuelto al Departamento por problemas de jurados, tras realizar el análisis de planta se solicitó que 6 de los 7 pasen a archivo y se elevaron 10 nuevos pedidos (con cargos menores y 2 ayudantías estudiantiles extra). Llegada la segunda mitad del año entramos en la etapa donde la intensidad de las hostilidades y la manipulación se profundiza en la búsqueda de daños definitivos. Justamente, el miércoles pasado se trataron en el Consejo Académico 3 de los expedientes que contienen los pedidos de concursos que el Consejo Departamental decidió replantear. En el dictamen de comisiones (instancia previa al plenario), la gestión de Humanidades ya manifestó con su mayor desparpajo que no piensa discutir esto y que van a dar curso a los pedidos. Esto es un modo de desoír lo que el CAD conformado con todos los cuerpos, por mayorías y minorías, ha decidido que sería lo mejor para la carrera. Eso se llama boicot e intervención política. Ante la denuncia pública de la intervención, la jugada en el plenario del académico fue la misma que con el anterior paquete de 7 concursos: que pase a comisiones, es decir, meterlo en el freezer, intentar diluir el descontento creciente (algo así como tratar de esconder un elefante bajo la alfombra), esperar y finalmente revertir la decisión del Departamento de Filosofía que solicitó archivar estos expedientes.

El boicot es a las decisiones que el cuerpo colegiado toma. Quienes integramos las comunidades de Filosofía y Geografía vemos poner en tela de juicio todo lo que hace a la estructuración de nuestros departamentos. Ante cada cosa hay un “pero”, incluso ante cosas absurdas como el otorgamiento de funciones docentes en otro cuatrimestre para una profesora de Geografía. Las cosas que suelen ser una mera formalidad en cualquier carrera, en las nuestras se vuelven un objeto de discusión que incluyen hasta cartas de denuncias por hechos que son construidos falazmente.

Finalmente, se da la pantomima en la cual se puede decir cualquier cosa, corporativamente, y con la complicidad de la mayoría estudiantil de Humanidades por el Proyecto, le dan curso a cualquier clase de mentira. Un mecanismo perverso donde alguien miente o establece un argumento ad hoc y todo el resto lo enaltece como una verdad revelada. A través del refuerzo de sus propias mentiras o maniobras llega la intervención de hecho. Si bien no es formal, lo cierto es que los Departamentos de Filosofía y Geografía pasan a ser meras oficinas administrativas donde no hay posibilidad de decisión sobre los recursos ni sobre la planta docente. Dan clases cuando se les antoja, se meten en las cátedras que se les antoja, agarran los cargos que se les antoja, aprueban y rechazan concursos y registros según sus intereses punteriles. Además de todo esto, pretenden que quienes somos sometides nos quedemos calladites y sin chistar, buscan hacernos pasar por violentes y nos quieren hacer creer que somos nosotres quienes decidimos. Es el cuento de la buena pipa, hacen lo que quieren, nosotres denunciamos sus manejes fraudulentos y nos acusan de violencia. Siniestro, perverso.

Un párrafo aparte merece la supuesta oposición compuesta por la mayoría docente. Sus “pactos preexistentes” con Sleimen y cía. se llevan puestas a Geografía y, especialmente, a Filosofía. En lo que va del año, las promesas de defensa de las decisiones del Departamento de Filosofía no han sido más que eso. Cuando el bloque interclaustral de la gestión interviene, Docentes por Humanidades acuerda con “mandar las cosas a comisión”. Nada positivo salió de las comisiones para Filosofía, de hecho salió todo lo que la gestión quería. Asimismo, cuando hemos intentado defender a alguna docente de este sector frente a los gritos e improperios del consejero Bustos, les violentes hemos sido nosotres. Inclusive, y este es el colmo de las ironías, ante el recuerdo de cuando el secretario del CA, Germán Takla, en plena sesión estampó contra un vidrio -que se rompió- a un estudiante y su confirmación de que lo volvería hacer, se escuchó la justificación de este sector: “se estaba defendiendo; le querían sacar las actas”. El machismo y los tintes aristocráticos que destilan nos ubican en el lugar de les criminales indefectiblemente, es un dogma. De pronto, quienes hemos defendido a Filosofía y Geografía durante casi 20 años y que por primera vez accedemos a participar de la conducción del Departamento, somos el problema. Esta maniobra discursiva que busca forzar sentidos también es perversa. 1) Digo que soy oposición. 2) Ante el avasallamiento de la gestión a las carreras más débiles opongo una resistencia superficial. 3) Priorizo los “pactos preexistentes” frente a cualquier tipo de atropello. 4) Frente a la crítica por este movimiento hostigo a quienes se oponen a la gestión, les acuso y me victimizo. 5) Concluyo que el problema no es la gestión que interviene sino quienes se oponen a la intervención. ¡Aplausos! ¿Qué deducimos? “Mientras no se metan con Letras e Historia, con Geografía y Filosofía hagan lo que quieran”. -Fin del párrafo aparte-.

El asunto de fondo, al final, siempre es el mismo: no concursar adversarios políticos o disidencias que pongan en discusión el reparto del presupuesto y de cargos. Dinero y poder. Poder y dinero. Suena ridículo, pero esto rige en el seno de la institución universitaria. Las consecuencias: la pauperización de nuestra formación, la instalación de un sentido corporativo y acrítico frente a las jerarquías prestablecidas, reproducción de un orden piramidal y hereditario. Casi que para ser docente en Humanidades hay que tener sangre azul o ser unx buenx chicx de los mandados. Así, dependiendo de la disciplina que estudiemos, en algunas carreras podremos formarnos mejor que en otras, y en las que no, quedamos marcados por la mediocridad de nuestra formación, cosa que se evidencia cuando nos encontramos con compañeres de otras partes del país.

A pesar de todas las trabas, de la estigmatización, de la persecución sistemática, sabemos que estamos avanzando en la democratización de nuestras carreras. Sabíamos que las hostilidades se recrudecerían en la medida en que impulsáramos nuestros proyectos de apertura consecuentemente, contábamos con la miseria de siempre. Por eso no claudicaremos, nunca. Sabemos que estamos frente a un proceso histórico, inédito en nuestra facultad -y probablemente mucho más allá de estas fronteras-. Es necesario seguir organizades, bien juntes, en las asambleas, participando en los órganos de cogobierno, para poder empujar el bloqueo un paso más, quizás alguna voluntad suelta tenga la capacidad crítica de la reflexión y se de cuenta de que esta vieja política huele rancio. Ya formamos parte de la historia de la UNMDP, ¡vamos a abrir sus puertas para les hijes de les trabajadores!

lechu