Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 16 [24-04-19]

 

Frente a la situación actual que enfrentamos, vemos y vivimos cada día en nuestra facultad, entendemos necesaria una (auto)crítica oportuna y constructiva que posibilite al conjunto de lxs estudiantes de Humanidades discernir hacia donde estamos yendo en tanto constituimos, como estudiantes universitarixs, un actor político históricamente activo. De más está decir que el estudiantado de nuestra facultad posee una historia política copiosa que se construye —y construyó— día a día en instancias tan importantes y decisivas como el Consejo Académico.

En este sentido, invitamos a la comunidad estudiantil a asistir y presenciar la próxima sesión plenaria del Consejo Académico que tendrá lugar el miércoles 24/4 a las 16 hrs, en el aula 66. Cabe destacar que esta sesión se realizará en medio del paro docente, la Gestión decidió imponer la sesión plenaria rompiendo –carnereando- la medida de lucha que llevan adelante lxs docentes universitarios. En ese sentido, remarcamos la importancia de la participación en dicho espacio donde se tomarán las decisiones de nuestras carreras sin la comunidad de Humanidades en las aulas.

A continuación podrán encontrar el orden del día.

          Memoria Consejo Académico - Plenario 24 de abril de 2019

 

Antes de comenzar con la narración de los acontecimientos de la última sesión del Consejo Académico, nos parece necesario remarcar que su convocatoria fue impuesta por parte del sector de la decana Sleimen. El CA sesionó en el marco de un paro docente impulsado por el gremio ADUM. Lamentablemente, esto no se trató de un hecho aislado sino que ya sucedió durante el año pasado. Desde la minoría estudiantil entendemos que estas medidas de lucha docente deben defenderse en la calle. Por eso, repudiamos el intento de boicot de la gestión de Sleimen al paro activo. Además, como futurxs docentes y como parte del conjunto de la clase trabajadora, debemos acompañar la defensa de la educación pública así como también la mejora de las condiciones de trabajo y el aumento salarial. Habiendo hecho esta salvedad, en este plenario nos encontramos ante un orden del día bastante reducido, no obstante, sobre tablas se trataron varias notas que fueron el resultado de lo discutido en la última Asamblea de Humanidades.

Semanas atrás y durante la mañana, la gestión radical de Arquitectura cortó las cadenas y se llevó los candados, los bancos y las mesas de los espacios de militancia de todas las agrupaciones de Humanidades, reclamando como propio dicho mobiliario. Por tal motivo, se presentó una nota repudiando este accionar, entendiendo que estos métodos obscuros y profundamente antidemocráticos ponen en peligro la participación estudiantil además de que no solucionan los problemas presupuestarios. Es necesario pelear por más presupuesto para que ningún estudiante de ninguna facultad se quede sin silla o sin mesa; nunca podemos permitir un ataque contra los sectores que nos organizamos para transformar la universidad. En este sentido, nuestra consejera mocionó que el Consejo Académico en su conjunto repudie estos hechos de violencia institucional. Dicha moción obtuvo un acuerdo unánime, así que esperamos con ansias el repudio público de la Gestión de la Facultad de Humanidades que, por cierto, todavía se hace esperar.

Siguiendo con la lista de recurrentes preocupaciones que nos aqueja como movimiento estudiantil, se encuentran las pésimas condiciones de cursada. El inicio de clases, año a año, nos encuentra en peores condiciones. La apertura de nuevas carreras sin una estructura edilicia adecuada no es otra cosa que un hacinamiento organizado. En Humanidades ya no entramos.  Hay compañerxs cursando en un piso del Banco Provincia y otrxs en una “sede” que queda por Juan B. Justo. En el complejo, las aulas no están acondicionadas para poder desarrollar eficazmente nuestras actividades. En Humanidades, solo contamos con un baño habilitado que raras veces se encuentra en condiciones. Y cómo si eso fuera poco, nos vienen acompañando roedores y en algunas aulas abejas. Todo esto sin dudas es una causal concreta del desgranamiento que vamos viendo a lo largo del cuatrimestre. Otro problema mencionado fue la constante falla del ascensor, lo que produce una continua expulsión hacia las personas con reducción de capacidades de movilidad, quienes se ven imposibilitadas de cursar al no poder acceder a los últimos pisos por sus propios medios.

Sobre lo mencionado previamente, la Decana Sleimen trató de esbozar una respuesta sobre las condiciones de higiene manifestando que se había llamado a fumigar y demás… aunque, desde el inicio, afirmó que ella seguía el plan estratégico propuesto por el Rector –Alfredo Lazzeretti–, para justificar la falta de aulas. A fin de cuentas, no se hace cargo. Creemos firmemente que la Gestión de Humanidades debe dar respuesta ante estas pésimas condiciones. En todo caso, en lugar de lavarse las manos, debería exigir en conjunto con el movimiento estudiantil una respuesta ante nuestras problemáticas. Por otro lado, cabe destacar la defensa hacia la Decana ejercida por parte de lxs consejerxs de la mayoría estudiantil —HxEP—, quienes acordaron con todo lo expuesto por ella e hicieron lo posible por desligarla de toda responsabilidad. Claro, Sleimen es responsable política de nuestras condiciones de cursada (por más que lo niegue) y, por lo tanto, HxEP, como parte de su armado político, también debe asumir las discusiones —al menos— al interior de su sector.

Por último, una vez más fue evidente la discriminación hacia Filosofía, tema que salió a la luz en la sesión pasada y que no deja de verse sesión tras sesión. Es increíble la molestia que le ocasiona a la Decana el tener que dar respuesta sobre la diferenciación que hacen con las carreras. Tanto es así que tuvo que llamar a la Secretaria Académica —Gladys Cañueto— para que se presentara con una lista de los concursos que vienen sacando a gusto y piacere. Señalamos que la Secretaria Académica solo es solicitada en los académicos para leer la lista de concursos de Filosofía, jamás hizo algo parecido con el resto de las carreras. Sería bueno que esa lista de concursos se haga pública. Así, podremos observar cómo la decana y sus aliados van sustanciando los concursos a conveniencia. Mientras se están realizando concursos aprobados durante el año 2018, todavía hay concursos aprobados en 2012, 2014 y 2015 que no salen. Así, la decana distribuye los cargos a su antojo y manipula el padrón docente.

Además, leer una lista de concursos que “están por sustanciarse” no explica por qué votan en contra las designaciones de docentes que son propuestas por el Departamento de Filosofía. Los cargos están vacantes y ese presupuesto que es de Filosofía no está en poder de Filosofía. No se necesita ser un burócrata con título para saber que los concursos llevan un circuito de meses hasta que se designa a una persona, mientras tanto ¿quién hace uso de ese dinero? La gestión tiene que explicar por qué no deja que Filosofía administre y use su propio presupuesto y, por ende, qué están haciendo con ese presupuesto actualmente. Mientras tanto, los perjudicados son lxs estudiantes que no tienen docentes en las cátedras para que les dicten las clases. Y, por supuesto, los trabajadores que ven afectada su fuente de trabajo, su estabilidad laboral, su desarrollo profesional. Como agravante, los pocos concursos que van saliendo están plagados de irregularidades procedimentales y maltratos explícitos durante las exposiciones por parte de lxs juradxs de siempre: la antigua gestión de Filosofía y amigxs, lxs aliadxs de Decanato. Obvio que en la cuenta de la gestión esto es lo menos relevante, porque lo relevante es la especulación electoral que les permita perpetuarse en el poder. Y, ‘¿para qué?’ nos preguntamos. La respuesta es la misma: para perpetuarse en el poder. Cuando el programa no tiene contenido, los medios pasan a ser los fines.

Todo lo antedicho fue denunciado oralmente por nuestra consejera estudiantil y por lxs compañerxs que se encontraban presentes en la sesión. No hubo respuestas. Llevan un año con estas prácticas —desde la nueva conformación del Consejo Departamental de Filosofía— y todavía no han querido ni desarrollar un argumento plausible. Quién como funcionarix públicx cree que no tiene que dar explicaciones por el presupuesto público y su administración, cree, sin dudas también algo más: que goza de impunidad.

Una vez más, nos encontramos con que HxEP —la mayoría estudiantil en el CA— sacó a relucir su alianza, y defendió a la gestión radical. Llamamos la atención sobre esta situación: HxEP debería representar los intereses de lxs estudiantes, pero se enfoca principalmente en defender a la Decana. Asimismo, en un exabrupto que quebró el clima de las discusiones que se estaban llevando a cabo, tomó la palabra uno de lxs consejerxs de HxEP para lanzar afirmaciones agresivas y chicanas hacia lxs representantes del Departamento de Filosofía que se encontraban allí cuando se discutió sobre dicha carrera. Diciendo cosas poco claras, inverosímiles o directamente falsas no hizo más que contradecir el posicionamiento público de su organización en la Asamblea de Humanidades, donde votaron acompañar a la carrera de Filosofía en el reclamo por sus problemáticas. Como corolario, finalizó su intervención proponiendo que no se deje hablar más a quienes asisten a las sesiones. Esto representa un ataque directo contra la participación política en la universidad. El CA es una instancia de cogobierno, de representación y es público. Además, como parte del movimiento estudiantil y del movimiento que pretende modificar las estructuras opresoras que se ponen en juego en la universidad y la sociedad en su conjunto, entendemos que la participación política es un elemento aún más importante y debe ser defendida en todos los ámbitos que transitamos. Por otro lado, miembros de la mayoría docente llamaron la atención del consejero sobre estos dichos, remarcando, justamente, la necesidad de que en los órganos de cogobierno se oigan las diferentes voces. Nos parece muy grave que un representante estudiantil lance este tipo de propuestas antidemocráticas abiertamente.

Y la última nota sobre tablas la presentó la Asamblea de Historia, con la intención de repudiar el el accionar de la gestión que aprobó un proyecto de tutorías pares, que no contentos con plantear de manera poco clara los requisitos, realizaron las entrevistas para la cobertura de cargos en Diciembre, entre Navidad y Año Nuevo. Después de leer la nota, la gestión argumentó diciendo que éste proyecto pasó y se aprobó en el Consejo Académico –cosa que no es cierta–, y que tuvo suficiente difusión para que cualquier estudiante de historia pueda presentarse. Cabe destacar que el consejero por la mayoría estudiantil también participó de la discusión y acusó a la Asamblea de Historia de ir contra lxs estudiantes por éste reclamo, una vez más apoyando a su Decana y diciendo que estas respectivas tutorías fueron  democráticamente publicitadas.

Por nuestra parte, acompañamos el pedido de que la gestión explique cómo se administra el presupuesto de dichos cargos y cómo realizó su designación. Además, explicitamos lo sucedido con las ayudantías estudiantiles de Filosofía: fueron pedidas, con presupuesto existente de la carrera, para acompañar a lxs dos docentes en el Programa de Ingreso y Permanencia de Filosofía hace un año y todavía no tienen ni siquiera tratamiento en el Consejo Académico. Mientras nos siguen dando vueltas y seguimos sin ser parte de las parejas pedagógicas, nos enteramos hace poco que de las dos que teníamos reservadas, ahora solo tenemos una ayudantía, de la cual seguimos sin poder hacer uso.

Dejando de lado los exabruptos y tomando en cuenta que la mayor parte de los temas del orden del día se aprobaron sin inconvenientes, cerramos subrayando la problemática del Departamento de Filosofía. Queda cada vez más claro que la gestión de Sleimen no permite que el CAD administre los recursos de Filosofía. Ante esto nos seguimos preguntando: ¿Dónde se encuentra ese presupuesto que no se ejecuta en la carrera? La respuesta tal vez sea muy simple. Abrir carreras nuevas sin planificación, sin estructura edilicia, sin tener en cuenta las necesidades de lxs estudiantes y sin presupuesto propio, hace que el presupuesto surja del ya existente. No existe información pública al respecto. Sin embargo, el presupuesto proviene de las arcas del estado y por lo tanto es una responsabilidad de las autoridades de la Facultad dar una respuesta de carácter público. Al oscurantismo de Sleimen lo derrotamos con participación, organización y lucha. ¡Continuemos llenando los CA! ¡Vamos por más participación y poder de decisión de la comunidad universitaria!