Consejo Académico – Sesión plenaria ordinaria 13 [12-12-18]

.
Lxs invitamos al último plenario de año, a realizarse este miércoles, a las 16hs en el aula 66.
.
En esta ocasión, nos encontramos ante la ultima intervención del año para la carrera de Filosofía por parte de la Gestión Sleimen- Valcarce y de su brazo estudiantil, HxEP. En este caso, buscan no aprobar un paquete de registros de antecedentes, realizados hace meses y que serán tratados recién ahora. Éstos, ayudarían a reestructurar de manera urgente cátedras que actualmente se encuentran desarticuladas. En algunos casos, nos encontramos ante cátedras que no poseen banda horaria y en otros, directamente se encuentran sin docentes a cargo.
.
En el siguiente link encontrarán el orden del día.
.
¡Basta de ir en contra de un Departamento que decide en conjunto e interclaustralmente!
.
¡Basta de fomentar la precariedad de las carreras!
.
¡Basta de decidir en contra de lxs estudiantes!
..
¡Tomemos entre todxs las decisiones de las carreras!
Memoria Consejo Académico - Plenario 12 de diciembre de 2018

 

Et ¡Voilà! La farsa ha sido ejecutada

 

 

El plenario pasado, en el cierre del año, nos convocó al último golpe de la gestión Sleimen-Valcarce para este 2018. Así es, la gestión de Humanidades, sin decoro ni pudor, aprobó el llamado de un paquete de concursos –que habían sido impuestos de forma completamente antidemocrática por la antigua gestión de Patricia Britos– burlándose, por enésima vez, de las decisiones de la actual conformación del Consejo Asesor Departamental de Filosofía. Es importante resaltar que el CAD es la primera instancia de representación claustral de nuestras carreras. En este sentido, es el primer espacio donde se discute y proyecta el futuro de Filosofía y como tal debe ser potenciado para lograr mayor participación tanto de estudiantes como graduades y docentes, y no ninguneado como la gestión de nuestra facultad ha hecho durante todo el año. Además, esa es la base primordial que posibilita(rá) la democratización de la educación pública, democratización que a la gestión Sleimen-Valcarce le incomoda y por eso ha intervenido el Departamento de Filosofía.

Como parte de la actual conducción del Departamental, y en contraposición a los mencionados concursos de Britos que ignoran completamente las necesidades de las cátedras, hemos promovido la realización de registros de antecedentes. No obstante, el paquete de designaciones producto de estos registros –que fueron realizados hace meses– apareció recién en este último plenario del Consejo Académico. Por si esto fuera poco, y como veníamos anticipando, la gestión de Humanidades decidió hacer oídos sordos al pedido del Departamental de designar a les que se eligieron en dichos registros. Filosofía, que desde el año pasado se ha librado –al menos momentáneamente– de la histórica camorra que la gobernó desde su reapertura, está ahora subyugada a los atropellos, abusos y caprichos de las facciones que gestionan nuestra facultad.

Pero para ir en el orden de lo acontecido, lo primero que se retrató –pues ya se había tratado en el anterior plenario del CA– fue el resultado del Concurso de Ayudante Graduado en Didáctica Especial para Filosofía. Como ha sucedido prácticamente con todos los concursos que se llevaron a cabo con les jurades de las anteriores gestiones de Filosofía, el resultado es amañado. En este caso, para no perder la costumbre, realizaron un dictamen mayoritario que obviaba los puntos altos de les candidates que no eran les elegides, dando por ganadora a la candidata fiel a su sector, Yanina Zuconni. Sin embargo, esta vez, el jurado estudiantil realizó un dictamen en disidencia en el cual daba por ganador del concurso a un docente no alineado con el sector de Britos – “Ruda” Rodríguez – Folcher. Esta situación desembocó en el Consejo Académico y dada la existencia de dicho dictamen en disidencia, el sector Sleimen-Valcarce-HXEP necesitaba más votos de los que normalmente les alcanzan para dar vuelta las votaciones. Al darse un dictamen en disidencia, hace falta mayoría especial para aprobar el dictamen dividido de un concurso. Los votos de este sector suelen ser 6 (2 docentes, 3 estudiantes, un graduado y de haber empate desempata la Decana), no alcanzan a los 8 votos que constituyen la mayoría especial. Sin embargo, en una maniobra explícita a los ojos de todes les presentes, a la hora de tratar este tema, el sector de Docentes por Humanidades le preguntó a Sleimen si pedían cuarto intermedio en ese momento, la Decana asintió y les dijo “pídanlo ahora”. Así fue, a la vuelta, la designación que quería el sector Britos/Sleimen obtuvo 9 votos y se designó a su candidata. Una vez más, el sector que supuestamente es oposición docente, cerró filas en contra de Filosofía. Resultado: se engrosa la fila de designades a dedo oficializados con concursos truchos.

Por otro lado, cabe destacar que, a raíz del tratamiento de este concurso y del paquete de designaciones surgidas de los registros de antecedentes –¡realizados al principio del segundo cuatrimestre!–, se encontraba presente en la sesión la vieja guardia que gobernó Filosofía por años y sus discípulos. A través de este acto ejecutaron la pantomima del apoyo como si no fueran parte del entramado o como si no pretendieran estar invitades al reparto de la torta. Pura farsa de cartón, egomanía, codicia y egoísmo un cóctel perfecto que junto a una política de privatización de lo público como llevan adelante, desemboca inexorablemente en corruptelas rancias. Helos allí, les aplaudidores, cociéndose en sus jugos hediondos.

Como en el teatro, llegó el momento del acto central. El tratamiento de los pedidos de designaciones en Filosofía incluyó una escena lastimosa. Si bien la gestión no quiere reconocer la validez de los Registros de Antecedentes, hicieron una excepción (como las que hicieron con Ciencias Políticas) a la hora de permitir que la graduada Bedín –quién perdió el registro de antecedentes, pero fue propuesta para ser designada a dedo por la gestión–, del sector Britos, leyera un descargo que ya había sido leído y tratado en una sesión de Consejo Departamental donde defendía su propio cargo. El sector que siempre gobernó Filosofía, en connivencia con decanato, ha desarrollado la mecánica de llevar al Consejo Académico todas las discusiones que en el departamental les resultan insatisfactorias. No importan los argumentos, sólo importa el insistir con versiones apócrifas, conseguir a los aplaudidores y utilizar la fuerza del voto del académico para disfrazar de democrática la política del atropello y la intervención de los espacios de co-gobierno no alineados. Et ¡Voilà! La farsa ha sido ejecutada. Parados sobre la posibilidad de decir cualquier cosa y darla por válida, avanzaron rechazando los pedidos de designaciones (cosa que en Historia o Letras jamás sucede) y lanzaron un llamado a concursos express que resultó de una velocidad inédita en Filosofía. Casualmente, sólo se llamaron a concurso los únicos 5 cargos para los cuales se realizaron registros y que fueron aprobados hace menos de 6 meses. El resto de los concursos –así como las ayudantías estudiantiles– quedaron en el cajón. Lo más alevoso es que hay algunos que fueron aprobados hace unos 3 años y aún no han sido sustanciados. Contando las ayudantías estudiantiles que no se concursarán para el primer cuatrimestre, hay alrededor de 20 concursos pendientes. Se puede, pero se nota.

Por otra parte, tenemos que decir que nos alegra mucho que la consejera Rustoyburu haya reconocido públicamente la gravedad de la situación que se ha vivido en Filosofía. Si bien entendemos que no puede ser explícita, agradecemos que finalmente haya expresado su preocupación por el caso Lobosco. De todos modos, es menester remarcar que nos distanciamos del planteo de la consejera en este punto: la problemática de género es relevante en sí misma y no puede surgir como consecuencia del resultado del registro de antecedentes para la asignatura Antropología Filosófica que no dió como ganadora a una participante de su grupo de investigación. Estamos dispuestos a discutir procedimientos y consideramos la necesidad de avanzar sobre la inclusión de perspectivas de género en las asignaturas de las distintas carreras de Humanidades (incluso podría avanzarse sobre la introducción de dicha perspectiva en los órganos de cogobierno), pero no estamos dispuestos a discutir esos temas en función de nombres propios, pues estamos hablando de los recursos públicos de la universidad.

Volviendo al tema Lobosco y ante la parálisis del asunto, nos preguntamos con la consejera Rustoyburu: ¿qué vamos a hacer?, ¿por qué no hay novedades? Mientras el tiempo pasa, Lobosco continúa de licencia médica en sus dos cargos -uno de ellos parcial- y continúa cobrando su sueldo completo desde hace un año y medio. Ciertamente, para avanzar sobre la concientización de estas problemáticas en nuestra carrera, la consejera graduada del Departamental de Filosofía propuso, a mediados de año, la realización de una actividad institucional de la carrera. El objetivo que se planteó fue el de tematizar los avasallamientos de género cruzados con los lugares de autoridad en la Filosofía, la distinción entre las situaciones simétricas y asimétricas, la discusión sobre cómo funciona el machismo y la discriminación en el entramado de poder de la Filosofía, entre otros temas. Si bien no se llegó a concretar la actividad durante el año, se llevará a cabo para el año que viene y sería una gran noticia que el Grupo de Estudios de Género -en el cual trabaja la consejera académica- pudiera participar y poner a disposición los conocimientos que han construido durante estos años para abordar estas problemáticas. Sabemos que habrá debates intensos ya que, incluso en las filas de su agrupación, hay consejeros docentes de Filosofía pro-vida que no reconocen las asimetrías de los lugares de enunciación.

Otro de los puntos fuertes del último plenario del año fue la aprobación de la reapertura de Ciencias de la Educación. Una vez más, como sucedió hace 3 años con Ciencias Políticas, se reabre una carrera sin aulas y sin presupuesto. Si bien la re o la apertura de carreras es algo que nos alegra, es necesario remarcar que no nos alegra que suceda bajo estas condiciones. Entre muchos elementos problemáticos, inicialmente subrayamos con trazo grueso estas cuestiones: problemática edilicia y problemática presupuestaria. Si no hay condiciones, ¿cómo se garantizarán? Como viene sucediendo: en desmedro de las carreras ya existentes. Las opciones que quedan para cursar es hacerlo en horarios en que las pocas aulas –que albergan a 9 (nueve) departamentos con alrededor de 20 (veinte) carreras en total– estén vacías, es decir a las 9 de la noche o a las 6 de la mañana. El presupuesto y los recursos para los nuevos cargos saldrán inevitablemente de las carreras ya existentes, algunas de las cuales como Geografía o Filosofía vienen siendo relegadas desde hace más de una década. ¿Por qué se reabre una carrera bajo estas condiciones? No nos queda otra opción que barajar la misma hipótesis de siempre: engrosar el padrón docente del sector que comande el proceso para asegurarse la continuidad del control de la Facultad y sus recursos públicos. Esto es como el cuento de la buena pipa, el círculo vicioso o como quieran llamarlo, el asunto es que “son los mismos de siempre”.

Il grande finale irrumpió con romanticismo, sorpresa y mixtura de géneros. En un despliegue de amor casi inédito en los consejos académicos, el consejero graduado Artieda, como si se tratara de un viajero desconocido que llegó hace poco a estas tierras –y no como si fuera parte de las decisiones–, lanzó una Oda a Sleimen destacando sus dotes de liderazgo, su capacidad de gestión exitosa y su andar victorioso por los pasillos. Si algo faltaba para cerrar el año eran las autoalabanzas disfrazadas de alabanzas. Podemos quedarnos tranquilos, la gran farsa sigue más viva que nunca: ¡Bravo!, ¡bravo!, ¡bravissimo!