Cuando lo privado se camufla de público

.

Cripsis o camuflaje: Disimular dando a algo el aspecto de otra cosa. Fenómeno por el que un animal presenta adaptaciones que lo hacen pasar desapercibido a los sentidos de otros animales. La palabra cripsis proviene de la palabra griega [κρύπτω krypto, «oculto»] que se encuentra en la criptografía, lo que no es comprensible para la mayoría de las personas porque está hecho para ser entendido por unos pocos.

.

55c209bc336b3

.

Desde los albores de la Asamblea de Filosofía, uno de los pedidos históricos que nos congregó fue el de los concursos. Pero nunca pensamos que ellos fuesen buenos por sí mismos. No somos platónicos, sabemos que los concursos no son ninguna panacea, pero representaban un claro avance ante las designaciones directas. Es por eso que el llamado a concursos sin atender al modo en que se lleven a cabo era contentarnos con migajas. Siempre creímos que los concursos debían ser abiertos, democráticos, trasparentes, públicos, con jurados externos, etcétera. Debían ser una instancia que demostrara de la manera más objetiva posible la idoneidad de los ganadores. La lucha por los concursos era el resultado de un diagnóstico de las necesidades para una carrera que se encontraba vaciada y administrada históricamente por unos pocos. Regularizar la planta docente era ni más ni menos que abrir el juego democrático para la participación política[1].Era, ni más ni menos, mejorar las condiciones de cursada de los estudiantes. Era la proyección de una carrera enriquecida.

Cuando contábamos con los tres representantes estudiantiles y la representante graduada en el Consejo Departamental, por entonces, la Asamblea de Filosofía se vio sistemáticamente bloqueada para la participación democrática en la toma de decisiones. Una lista de eventos demuestran lo que decimos, por mencionar sólo uno: el vaciamiento del CAD a través de la no presentación de lista docente. La consecuencia buscada por la gestión fue la anulación del cogobierno. Claro que no la de las decisiones. Sin embargo, una de las pocas veces que pudimos intervenir con propuestas concretas y por un desliz de la gestión en la carrera, logramos aprobar una planta de más de 40 concursos (ver: El fruto de 9 años de lucha sabe a concurso y Aprobación de los concursos ) Aunque el zorro pierde el pelo, pero no las mañas: la gestión de humanidades ejecutó sus mecanismos de seguridad apropiados para que los 40 concursos no avanzaran. Archívese. (ver: Un paso más en la lucha por los concursos )

.Sabemos con los bueyes que aramos: hacer efectivos los concursos solo puede depender de la lucha y la participación. Los concursos que hoy en día están saliendo no responden a la planta que se aprobó aquella vez. Las vastas designaciones a dedo que se fueron sucediendo como un río, hoy encuentran su solidificación. Hoy ya son glaciares. Estos concursos intentarán cristalizar la nueva casta política que continúe con el manejo de la carrera y les garantice la impunidad eterna e imperecedera.

.Ponernos contentos con el llamado a concursos tal como está, así, decidido a puertas cerradas y en secreto y por los mismos de siempre, sería como alegrarse porque el marido golpeador nos trae flores. No nos reconciliamos con la opresión y la injusticia, no queremos flores, queremos terminar con los golpes. El llamado a concursos, así, de éste modo, sean 10, sean 2, no será otra cosa que la continuación de una política de exclusión que hace de lo público su pequeña empresa privada. No hablamos de pronósticos, lo que decimos ya es un hecho. Los últimos concursos sustanciados son una muestra clara de un procedimiento de legitimación de docentes que ya han sido designados a dedo, y no tenemos ninguna pista para pensar que la matriz bajo la cual se lleven adelante los próximos concursos, sea distinta. Porque no son errores, no es una enfermedad pasajera que aqueje a Filosofía, no hay nada irregular en la máquina. Son decisiones conscientes. Es el modo en que funciona. El Ruda, Gil, Britos, Comesaña, no son enfermos con comportamientos erráticos, son hijos sanos del nepotismo, del despotismo. Son algunas piezas de la maquinaria putrefacta de la gestión.

.Vayamos a lo concreto: Moyano Loza acaba de legalizar el cargo que le regalaron en Metodología de la Investigación Científica. Nadie se enteró de la sustanciación de ese concurso, no sabemos siquiera si se realizó o bajo qué circunstancias. Sabemos que los jurados propuestos eran los mismos que lo habían designado a dedo, mostrando abiertamente su parcialidad. No defendemos las reglas de la academia, pero las conocemos. Sabemos que no se pasa de ser ayudante alumno a adjunto con dedicación parcial. Eso, claramente, no es magia. Definir la línea de una asignatura, dirigir un grupo de investigación son tareas que requieren experiencia y preparación; si la gestión quiere afirmar que Moyano Loza es Bertrand Russell, puede hacerlo, incluso puede pensarlo él sobre sí mismo si así lo desea; lo relevante es que pueda probar su idoneidad en una instancia que sea pública, abierta y no con papá y mamá de jurados.

.Otro caso bien concreto: Desconocemos absolutamente bajo qué criterios se llama a dos concursos de ayudante graduado para la asignatura Metafísica. Menos aún, cuando acaban de concursarle un cargo de ayudante graduado a Maximiliano Loria también para la misma asignatura. Menos aún, cuando Emiliano Aldegani, último designado a dedo en la misma materia, cumple su horario en el café de enfrente porque no tiene estudiantes. Lo que desconocemos, claro, son los argumentos públicos de tales decisiones. Para nosotros es evidente que el criterio de la gestión es el clientelismo. No importan las asignaturas con mayor cantidad de cursantes, no importa un estudio claro sobre la situación real de la carrera, no importa si no tenemos bandas horarias, no importa la deserción estudiantil, no importan la calidad de las cursadas; carecen absolutamente de un proyecto de carrera a largo plazo. Lo que está a las claras es que quieren cargos, el puestito, el sueldito, la mezquina y asquerosa política de perpetuar la mediocridad, la garantía de que las decisiones serán de pocos, ayer, hoy y mañana.

.Y el último: Sonia López, compañera militante del colectivo, se presentó al llamado a concursos de las materias del área a la que se dedica y presentó una recusación a los jurados Comesaña y Gil, guiada por el Estatuto ( acá y acá pueden leer las notas presentadas por Sonia con los argumentos) que contempla que no se puede obligar a una docente e investigadora a atravesar una situación de parcialidad a la hora de un concurso público. No obstante, y más allá de la potencia de los hechos concretos, la gestión decidió hacer caso omiso al pedido, profundizando una vez más su accionar antidemocrático y autoritario. Nuevamente, sin dar mayores explicaciones, rechazaron la solicitud. Así, por mero ejercicio de inferencia, no quedan dudas de que sus intenciones siguen siendo las de no permitir el acceso de opositores a los cargos que son públicos. Comesaña y Gil deben ser los jurados cancerberos que no permitan el paso en dichos concursos. Si para ello deben utilizar maniobras ilegítimas o la mismísima fuerza, no habrá ningún problema.

.Pero ya lo hemos dicho: cuando la arbitrariedad es la norma, la rebeldía es nuestro derecho. Nada sucede porque sí. Que la gestión tenga que hacer el llamado a concursos de la planta docente es resultado de nuestra lucha constante. Que lo hagan con recursos espurios, negando el cogobierno y la participación estudiantil, que tengan que esconderse, que eviten la socialización de la información, que se guarden hasta el último papelito, que cometan la grasada de quitarnos de la lista de mails oficiales del departamento, que nos intimiden, que nos denuncien, que nos persigan, que hayan tenido que cajonear nuestra propuesta de planta docente, que hayan tenido que esperar 10 años para poder obtener la correlación de fuerzas beneficiosa, que hayan designado a 20 personas a dedo, que tengan que poner los jurados de los concursos violando el cogobierno, que nos nieguen la posibilidad de poner jurados estudiantiles, que se tengan que poner a ellos de jurado repetidas veces, en resumen, que tengan que mostrar tan apodícticamente su mugre, no tiene otra explicación que nuestra oposición política. Porque ponemos en evidencia sus irregularidades. Porque estos personajes son usurpadores de lo público. Y porque somos los que históricamente hemos denunciado esta usurpación. Sabemos que no estamos ganando esta batalla, los conservadores gozan de buena salud; pero seguiremos ganando en la explicitación de las irregularidades. Sepan disculpar esta disquisición, no pretendemos hacer autorreferencia, pero no podemos pensarlo de otra forma que como un efecto de nuestra (un nosotros que incluye a todos los que se oponen a la gestión de lo existente y apoyan un proyecto alternativo) lucha por hacer público lo que es público, por socializar lo que es privatizado, por defender el trabajo, por defender la carrera que es de todos, por arrebatarla de las manos de los históricos usurpadores de lo público.

.Si, ya lo sabemos, no es el texto más feliz. Pero nunca nos gustó mentirles, las condiciones hoy no son las mejores. Sabemos que no los estamos invitando a una fiesta. En todo caso, no a la nuestra. De todos modos, no podemos dejar de instarlos a participar. Somos conscientes de que muchos graduados han sido perjudicados, han quedado afuera, han sido víctimas de injusticias, de que su trabajo durante años ha sido desacreditado y otros apenas han podido concursar alguna vez. Sin embargo, en el momento donde tuvimos la posibilidad de tomar algunas decisiones, abrimos el juego, y no nos contentamos con repartir el botín entre unos pocos; gracias a eso varios graduados tuvieron la posibilidad de ser evaluados en igualdad de condiciones, han podido entrar a trabajar en cátedras por medio de los registros de antecedentes. Creemos fervientemente que la lucha da sus frutos y la lucha sigue, que participar de los concursos es la única manera de abrir una grieta en esta situación endógena. Tenemos que llenar esos concursos de gente. Tenemos que hacer visible lo que quieren que sea invisible.

En el siguiente link podés ver el: llamado a concurso.

————————————————————————————————————————-

[1] Solo los docentes concursados pueden participar de la vida política de la carrera. Eso implica que pueden armar listas docentes para candidatearse como consejeros para el cogobierno, pueden votar, y por ende tomar las decisiones políticas en el seno de la institución.

.

10600352_10205123106226991_3023904333551224208_n

 Colectivo de Filosofía

Noviembre de 2015

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s