ay, ay, ay, uy, uy, uy…

qué me dicen de…

DE5

Sucio y desprolijo

Disculpanos, Carpo, pero todas las mañanas no son iguales. El día de hoy comenzó de una manera muy distinta.

El martes 14 de Abril invitamos a participar a los compañeros del primer simulacro de concurso que se sustanciaría, en el día de hoy, con los fondos del PROHUM. En este caso para el director de la carrera Doctor Gil (ver: Coira y sus amigos).

El jurado estudiantil que representó el mandato de la Asamblea de Filosofía fue Matías Echaide. Vale aclarar que al jurado estudiante le fue negada la documentación necesaria, incluso no fue notificado con respecto al lugar donde se iba a realizar el concurso. Para no variar, y como le gustan a Gil las cosas, la Gestión realizó el concurso en un espacio totalmente alejado de la Facultad de Humanidades. Nos referimos al piso 13 del Banco Provincia.

Y es que los estudiantes no estábamos invitados al festín. Llegamos a la Facultad y nos desayunamos con esta noticia. No nos quedó otra que dirigirnos inmediatamente, bajo la lluvia y en bicicleta, hacia el centro de la ciudad donde el concurso ya había comenzado.

 [Bajan las luces y aparecen nuevos actores en escena]

Los simuladores

¡Sorpresa! Para su alegría llegamos a tiempo. Matías, el jurado, se sentó junto al resto de la comisión evaluadora formada por: Manolo Comesaña, Olimpia Lombardi y Oscar Nudler por el claustro docente y Omar Murad por el claustro graduado. Evidentemente, fuimos los únicos en no ser notificados; estaban todos sentados a la mesa, cuchara en mano, cuando llegamos. ¿Ninguno de los jurados se preguntó por la ausencia del jurado estudiante?

El tema de la exposición fue “Prueba formal de validez”. No vamos a perdernos entre variables y constantes, por simplificación diremos que la clase fue pobre y aburrida. Redundante y cargada de ejemplos demagógicos y con  repetidos errores. La bibliografía para el armado del tema fue el ya desactualizado manual de Copi. Listo, cierren todo.

Una vez finalizada la exposición vinieron las observaciones. De los jurados docentes, quien se mostró crítico fue Nudler al remarcar la falta de ejemplos reales que clarifiquen y contribuyan a la labor pedagógica. El jurado graduado: pintado.

Matías por su parte pidió su tiempo para dar lectura al documento que exponía los acuerdos resueltos por la Asamblea de Filosofía en relación a los concursos de PROHUM. Para nuestra sorpresa, y suponemos que mas para la del concursado, fue Manolo Comesaña quien cedió lugar al compañero para dar lectura de la nota.

hipocresia

Del dicho al hecho…

…no hay un largo trecho. Al menos no para el Colectivo de Filosofía. No queremos ser redundantes, en los siguientes links pueden consultar sobre los mandatos resueltos en Asamblea (ver En respuesta al comunicado…  y Resolución Asamblea de Filosofía). Nosotros cumplimos.

Matías, sin prisa y con pausa, dió lectura al documento realizado por el Colectivo de Filosofía  que contenía los acuerdos y declaraciones de la Asamblea de Filosofía. En el siguiente enlace pueden leer el documento presentado (ver documento).

La hora del dictamen

Una vez finalizado el coloquio los jurados se reunieron para proceder con la elaboración del dictamen. Tanto Nudler como Lombardi mostraron su acuerdo con nuestra caracterización sobre los fondos del PROHUM. La discusión sobrevino en el momento en que Matías solicitó que la nota se adjuntara al expediente del concurso.

La empleada de División Concursos, que no sabemos por qué se encontraba deliberando con la comisión evaluadora, fue la encomendada a argumentar en contra de la incorporación de la nota al expediente.  Una vez más, para sorpresa de Gil, fue Manolo Comesaña el que sugirió incorporar la nota, tal como Matías lo había solicitado, dando por cerrada la discusión.

“Ya nos vamos a encontrar afuera”

Un escorpión le pide a una rana que le ayude a cruzar el río prometiéndole no hacerle ningún daño. La rana accede subiéndole a sus espaldas pero cuando están a mitad del trayecto el escorpión pica a la rana. Ésta le pregunta incrédula “¿cómo has podido hacer algo así?, ahora moriremos los dos” ante lo que el escorpión se disculpa “no he tenido elección, es mi naturaleza”.

Mientras la comisión evaluadora deliberaba, el Doctor Gil salió a buscarnos con el fin claro y distinto de hostigarnos. Mientras Darío se hacía un té y dialogaba con otra persona, el susodicho, se acercó por su espalda e impostando la voz cerca de su oído sentenció: “Ya nos vamos a encontrar afuera”. Ahí no terminó el asunto, nos siguió en los pasillos e interrumpió nuestras conversaciones. Fue el propio Gerardo Portella, Secretario de Coordinación de la Facultad, quien intervino para decirle “basta” a José Gil.

Teniendo en cuenta que Gil estaba siendo evaluado para su cargo, que es un docente de la carrera y que es el Director del Departamento, lo primero que sobreviene es la pregunta: ¿Cómo pudo Gil hacer algo así? Porque es su elección y porque esta en su naturaleza.

Hasta donde sabemos, los escorpiones no reflexionan sobre sus actos aún cuando las consecuencias puedan volverse en su contra. Por eso no decimos del escorpión cuando pica que es legítimo o ilegítimo lo que hace, que es bueno o malo, que actúa por inclinación o deber. Pero la naturaleza humana tiene esa extraña capacidad de pensarse y de preveer al menos un poco las consecuencias de sus actos. Tiene esa capacidad de elegir. Nos parece soberbio tener que explicarle esto a un docente de Filosofía, pero se vuelve necesario y urgente cuando sus actos elegidos se asemejan a los de un escorpión. Gil eligió confirmar en un solo acto aquello que denunciamos en la declaración[1].

Frente a los tibios y obsecuentes que llegaron a desestimar la figura del jurado estudiantil y lanzaron acusaciones absurdas hacia el Colectivo, que no es más que la otra cara de la defensa del status quo que encarnan,  le oponemos la contundencia de los hechos.

Queremos subrayar el acto valiente del compañero Matías, que a través de su yo, encarnó la voz del nosotros, de la mayoría que en asamblea debatió y resolvió la postura tomada. Nunca mas oportuna la sentencia de Camus: “Yo me rebelo, nosotros somos”.

A continuación les dejamos el video en el que se realiza lectura del documento.

COLECTIVO de FILOSOFÍA

Abril de 2015



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[1] Dadas las amenazas proferidas, queremos dejar asentado que ante cualquier cosa que le ocurra a nuestr*s compañer*s no dudaremos en responsabilizar a José Gil.

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