Ante las elecciones estudiantiles: LUCHEMOS POR TRANSFORMAR LA CARRERA

[Balance y perspectivas del Consejo Departamental]

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Se vienen las elecciones estudiantiles en la Facultad y como todos los años el aire de Humanidades se convulsiona. Para nosotrxs es momento propicio para dar nuestro parecer en el terreno de la carrera de Filosofía y poner en cuestión lo que efectivamente se juega este año en el Consejo Asesor Departamental (CAD).

Ante todo debemos pararnos en el lugar que tenemos dentro del CAD: hoy la Asamblea de Filosofía (AF) cuenta con la minoría estudiantil. La mayoría está en manos de la Agrupación Phrónesis. Una de las diferencias fundamentales que nos dividen es el papel asumido en el CAD. Para los compañeros de Phrónesis las discusiones a puertas cerradas y la conciliación están por delante del debate político y la toma de posición frente a diversas problemáticas que aquejan a la carrera. Esto se evidenció, por ejemplo, en la última sesión del Consejo Académico de la Facultad, donde ningún integrante de Phronesis se hizo presente para pelear por la extensión del plazo de inscripción para las Ayudantías de Segunda. Tampoco socializaron la información del período de inscripción de las mismas. Finalmente, se inscribieron sólo cuatro estudiantes para cinco cargos, dos de ellos militantes de Phrónesis, quienes jamás ofrecieron una explicación pública de lo sucedido, evadiendo las preguntas que se les hacía al respecto.

Otro ejemplo de “neutralidad” y “diálogo” del que se jacta Phrónesis, fue el papel asumido en el conflicto por el Registro de Antecedentes de Historia de las Ciencias. En el mismo, Sonia López, compañera de la AF, resultó seleccionada por la comisión evaluadora para cubrir el cargo para la cátedra. No obstante, dicho Registro luego sería boicoteado por la gestión a través de un animoso dictamen redactado por el consejero del claustro docente – flamante candidato a jefe del Departamento –: Dr. José María Gil. La postura de Phrónesis fue la de desprestigiar el Registro de Antecedentes y la comisión evaluadora, idéntica posición a la del graduado usurpador del cargo de la AF, Eduardo Assalone. Militante del Espacio Deconstrucción Asamblearia, Assalone no hace más que ser funcional a los intereses de la gestión de la Facultad y, por ende, de la permanente pauperización de nuestra carrera. Cuando se debería haber aprobado el dictamen de la comisión evaluadora, Assalone, resguardándose en fundamentos burocráticos, no hizo más que jugar a la anulación del registro. Pero esto es sólo una muestra del carácter reaccionario del graduado Assalone. En la última sesión del CAD, el consejero propuso, sin ningún escrúpulo, la designación a dedo del docente José María Gil en la materia Taller de Tesis. Así es: el mismo docente que metió por la ventana el dictamen del Registro de Historia de las Ciencias, quien volvió hacia atrás el procedimiento. Claro que, en el CAD, toda decisión que uno tome tiene sus consecuencias: en este caso quedó sin cubrir un cargo para una materia que cuenta con un solo docente.

Éstas son algunas muestras de lo que se evidencia en cada sesión del CAD. Como venimos sosteniendo desde hace un tiempo hasta aquí, estamos ante un claro pacto interclaustros. Este pacto no se podría sostener sin la acción permanente de los consejeros docentes. Muchos de ellos pertenecientes a la vieja casta política que gobierna la Facultad, provenientes de la Franja Morada y de la UCR –incluso uno de ellos, Rodolfo “Ruda” Rodríguez, llegó a ser Decano de la Facultad–. Siendo que la mayoría no ha surgido de la carrera de Filosofía, son quienes ocupan cargos desde la reapertura de Filosofía en el ‘94 y aún así no han modificado –o por lo menos no para mejor- el estado de la misma.

De nuestra parte, con errores y aciertos, seguimos intentando modificar el estado actual de nuestra carrera, desde abajo; apostando a un espacio de base, abierto, participativo y público. Esto no es mera retórica. Puede evidenciarse en la última asamblea interclaustros donde participaron docentes, graduados y compañeros/as estudiantes no agrupados y de distintas agrupaciones de la Facultad. También se puede palpar en el Seminario Colectivo que en su segundo año de existencia convoca a estudiantes no sólo de Filosofía, sino también de otras carreras de Humanidades, donde se ponen en jaque las jerarquías dominantes de la estructura académica y la forma de producción del conocimiento. Las propuestas de comisiones para materias con franjas horarias escasas, los Registros de Antecedentes frente a las designaciones a dedo ante la falta de concursos, los talleres colectivos de Lógica y de Producción de Monografías, la lucha por la extensión del plazo de inscripción para las ayudantías de segunda, el festival “Perseguidos y Precarizados” y la pelea por los concursos docentes que permitan la regularización de nuestra carrera; son algunas muestras de lo que venimos haciendo, con avances y traspiés, pero siempre hacia delante y desde abajo. Aún cuando anunciaban la muerte de la AF desde algún pulcro y cómodo lugar.

Sin dudas habrá errores en este andar, pero sabemos con claridad dónde pararnos: ni neutrales ni dialoguistas. No podemos conciliarnos con aquellos/as que pretender reducir nuestra carrera (LA CARRERA DE TODOS/AS) a un lugar minúsculo, en la pauperización absoluta, donde se regalan cargos por mero amiguismo o filiación política con el poder. Eso no.

Sabemos que aún en la adversidad y con derrotas a cuestas, seguiremos luchando para democratizar Filosofía, romper el cerco informativo y socializar toda la información. Para esto es fundamental la participación de todos/as los/as que formamos parte de la comunidad de Filosofía: docentes, graduados/as y, sobre todo, estudiantes. Es importante tomar parte de todos los asuntos que forman el quehacer cotidiano de Filosofía. Es importante desnaturalizar el orden actual de los acontecimientos y desordenar lo dado, para empezar a cuestionar, desde una perspectiva global y filosófica, el lugar que ocupamos en la Academia. 

Hoy sin dudas estamos en ese camino. Desde la AF entendemos que es necesario seguir dando batalla contra el pacto explícito tejido entre la mayoría estudiantil (Phrónesis), el consejero graduado Assalone (Espacio Deconstrucción Asamblearia) y el claustro docente (UCR). Es necesario seguir peleando para que Filosofía sea un territorio de todos/as y no un lugar para los “privilegiados”, para que todos/as tengamos acceso a la información y no la “escondan” unos pocos.

Sirvan estas líneas para convocar a todos/as los/as compañeros/as independientes y agrupados de la carrera, a alimentar de debates y propuestas concretas, los espacios de base como la AF y pelear de conjunto por transformar la carrera. Es deber ineludible de todos/as los/as que luchamos por una Facultad, Universidad y sociedad diferentes.

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ASAMBLEA de FILOSOFÍA

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Octubre/2012

De avances y retrocesos

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Sobre lo ocurrido en la 8ª Sesión del Consejo Académico de la Facultad de Humanidades.

En el día de ayer se celebro la 8º Sesión de Consejo Académico de la Facultad. En la misma se disponían a tratar diversos temas que atañen a Humanidades, pero particularmente a la carrera de Filosofía.

Puntualmente, se tratarían las siguientes cuestiones, algunas de ellas presentadas sobre tablas por la Asamblea de Filosofía:

1) designación de funciones docentes a los/as amigos de la gestión de la Facultad y designación del Dr. Gil en Taller de Tesis.

2) designación de funciones a docentes de filosofía para la carrera de Sociología y Pensamiento Argentino y Filosofía Antigua.

3) La extensión de plazo de vencimiento para la inscripción a las ayudantías de segunda.

4) El expediente de concursos para la planta docente.

5) La situación del profesor Ricardo Maliandi.

6) Registro de antecedentes para Historia de las Ciencias y designación del profesor Leandro Cattogio en Filosofía Contemporánea (registro de antecedentes).

Con respecto al primer punto se hace necesario aclarar que si bien estamos de acuerdo con que se deben crear puestos de trabajo en la carrera, no podemos dejar de manifestar nuestra disconformidad a los modos con que algunos de los graduados fueron designados para cumplir funciones dentro de algunas cátedras. Recordemos que Murano y Raimondi, fueron designados a dedo (o por “designación directa”), al ser consecuentes con el proyecto político de quienes administran la carrera y gobiernan la facultad. También consideramos un despropósito equiparar a quienes están trabajando en la carrera, como becarios/as y/o investigadores/as, con aquellos que entran “por la ventana” de un día para otro, a cambio de favores políticos. Asimismo se aprobó las funciones del Doctor José María Gil en Taller de Tesis, a propuesta del graduado Eduardo “Borocoto” Assalone en la 2º parte de la 5º Sesión del CAD de Filosofía (Ver Informe Departamental). Designación que fuera hecha sin ningún tapujo y con total impunidad, en medio de una sesión en la que no dio debate ni discusión alguna, cancelando la posibilidad de una contrapropuesta frente a la arbitrariedad de la mayoría del Consejo Departamental.

También se designaron funciones a la profesora Nora Bustos en la cátedra Pensamiento Argentino y Latinoamericano y para la cátedra de Filosofía Antigua a la profesora Florencia Sal. Con respecto a esto ultimo, se abrirá una nueva comisión con nueva franja para el horario de la tarde, lo que constituye un paso fundamental en la democratización de nuestra carrera.

En cuanto a la extensión del vencimiento de inscripción para las ayudantías de segunda, se logro el compromiso por parte de la decana María Coira. Agradecemos a todos/as los/as compañeros/as que han aportado su firma y que se hicieron presentes en la sesión del CA, dando muestra de que la participación es el camino para hacer efectivos nuestros reclamos y de este modo sacar a Filosofía de la anemia y la desidia.  Es necesario seguir fomentando la participación de todos/as en las cuestiones que atañen a la carrera, dado que es el único modo de revertir su estado actual.

Sobre los concursos para la planta docente de la carrera, gracias al debate y a la insistencia de la Asamblea de Filosofía por encontrar una solución al longevo conflicto, el Consejo Académico resolvió exigir al Departamento de Filosofía que eleve el expediente en su estado actual, manifestando que la administración del mismo aun no había elevado nada con respecto a este tema. Este tipo de hechos no hacen más que confirmar lo que desde la AF venimos denunciando. No solo el gobierno de la facultad pretende situar a Filosofía en el lugar más recóndito. Parece que desde el Departamento se hace el trabajo operativo para que esto suceda.

La situación del profesor Ricardo Maliandi parece ser un tema indiferente para la gestión y el Consejo Académico y sin tapujos no dan muestras de hacerse cargo. La gestión en el CA explicitó que se trataría de una cuestión meramente presupuestaria. Nos preguntamos ¿Acaso Maliandi no es docente de Ética, de la carrera de Filosofía, de la facultad de Humanidades?, ¿Cómo es eso de que se trata de una cuestión meramente presupuestaria? ¿Pero encuentran los fondos suficientes para los nombramientos de docentes designados a dedo?, ¿no vale el merito curricular del docente, para intentar –como mínimo- buscar los fondos necesarios para que se continúe con su contratación? Se evidencia la poca –o más bien nula- disposición para dar solución a la condición precaria en la que se encuentra el profesor. ¿Cuál es la función de la gestión de la Facultad, sino atender y resolver este tipo de situaciones?

Por último, y no menos importante, en torno al registro de la materia Historia de las Ciencias nos encontramos como en el principio. Una vez más desde el CA se explicito que este tema debía resolverlo el Consejo Departamental – como si esto no se hubiese intentado-. Franz Kafka se daría la panzada de su vida frente a esta situación. Seguimos alternando de órgano en órgano, y el tiempo de la cursada –y por lo tanto de los estudiantes y de quien debería ocupar el cargo- sigue siendo el reloj de arena de un juego siniestro. Consideramos que quien debería tomar cartas en el asunto, a estas alturas, es la gestión de Humanidades, a través de la figura de la decana Coira. Se continúa faltando el respeto al trabajo desarrollado por la comisión evaluadora que dictaminó una ganadora para ocupar el cargo.

Denunciamos que la animosidad política juega un papel fundamental en estas circunstancias, y es aún más evidente cuando observamos que sin ninguna clase de trabas se aprobó la designación del ganador del registro para la materia Filosofía Contemporánea mientras que el registro de Historia de las Ciencias ha pasado a ser “cuestión de Estado” en Humanidades. Lo más llamativo de la cuestión es que, según nos comento la propia decana Coira luego de la sesión del CA, el dictamen surgido del registro de antecedentes de F. Contemporánea, en el cual el profesor Cattoggio fuera elegido en primer lugar, contenía dos postulantes en segundo lugar. Esto expresaba una irregularidad para la propia decana. No obstante, y de manera radicalmente diferente a lo acontecido con el registro de Historia de las Ciencias, sin mediar ningún tipo de discusión, se designó al primero del orden de mérito, lo que no representa ninguna anomalía, pero que si nos atenemos a los argumentos para anular el otro registro, éste también tendría que haber sido anulado. De esta manera, se vuelve a expresar la naturaleza persecutoria de la intervención, por parte de miembros de la gestión docente, el consejero graduado Assalone y la mayoría estudiantil Phrónesis, respecto del resultado de un registro de antecedentes llevado a cabo de manera transparente, en el cual fuera designada la profesora López primera en el orden de mérito.

De nuestra parte seguimos insistiendo que se debe respetar el dictamen elevado por la comisión evaluadora, el único dictamen, en el que se expresaron en unanimidad los jurados docentes (uno de ellos titular de Historia de las Ciencias), graduado y estudiantil.

Toda esta serie de cuestiones, reiteramos, exponen la desidia y miseria con que se pretende administrar nuestra carrera. Tampoco nos rendiremos frente a esta situación y a los ataques constantes contra quienes luchamos contra el silencio, la arbitrariedad y el estado de las cosas. Ante la impunidad clásica del menemismo en Filosofía, le oponemos democratización, socialización y participación, para que la carrera sea territorio de todos/as y no propiedad de unos pocos/as.

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Octubre/2012

ASAMBLEA de FILOSOFÍA